viernes, 3 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
'Ghost Military', el nuevo defensor de los mares y transporte VIP
Nuevo prototipo de embarcación de defensa Ghost Military.
Pretende ser la nueva embarcación de defensa de los barcos españoles. Ha sido bautizado como 'ghost' - traducido al español como "fantasma" - y parece ser la defensa perfecta contra el ataque de los piratas. Pero los VIP's ya le han encontrado otros usos.
Desarrollado en Julieta New Hampshire Marine Systems, este prototipo dice ser "invisible" al radar de la naves enemigas, es más rápido y más económico que los tradicionales buques de guerra.
Esta mezcla entre avión y barco ha sido diseñada no sólo para proteger a las embarcaciones de los temidos ataques piratas, sino también para transportar a personalidades de un punto a otro del planeta, que hasta ahora sólo lo hacían vía aérea.
¿Y es que te imaginas al mismísimo Obama surcando los mares a bordo de este "fantasma"? No es la primera vez que el gobierno norteaméricano intenta desarrollar una tecnología como ésta, pero debido a la rapidez y la resistencia de este nuevo modelo, pretenden que además de convertirse en un recursos de defensa, pueda utilizarse como medio de desplazamiento.
Esta nueva creación de la industria militar es capaz de albergar misiles mark 48 y según ha publicado el diario La Razón, además de su posible uso para aguas somalíes, ya se especula con un futuro destino para éste: El estrecho de Ormuz, frente a las costas de Irán.
Lo cierto es que parece que esta nueva embarcación militar pretende ser "el nuevo guardián de las aguas", en vista de los recientes ataques piratas y quizás se convierta en el "nuevo vehículo" para viajes internacionales.
¿Veremos a los grandes mandatarios a bordo del "Ghost Military" en el futuro? Posible o no, la idea es cuanto menos sorpendente.
http://www.eleconomista.es/
¿Qué cabe y debe esperarse de los presupuestos de Defensa de 2012 bajo el nuevo Gobierno en España?
A esta caída de la demanda se une la especial problemática que afecta al Ministerio de Defensa, basada en los gastos comprometidos para los próximos ejercicios como consecuencia de programas que, en su mayor parte, ya han sido terminados o se encuentran en su fase final de producción. Se debe abonar a las empresas, según ha informado el propio Ministerio, 30.000 millones de euros, que deberán pagarse en los próximos quince años, es decir, 2.000 millones cada año y para este fin, si no se asigna una partida adicional o extraordinaria, sólo existen en el presupuesto de 2011 unos 250 millones.
Nuevos programasComo
los recortes afectarán notablemente a todos los ministerios,
especialmente a los de Industria y de Interior, tampoco existirán nuevos
programas en otros departamentos que puedan compensar la caída de
demanda desde Defensa. Lo mismo ocurrirá con las comunidades autónomas,
que deberán contribuir de manera muy significativa a la reducción del
déficit público del estado. En definitiva, para todos los sectores que
dependen o que tienen una gran dependencia del sector público, se
avecinan años de penurias, ya que la Administración en los próximos años
se centrará en el mantenimiento de los servicios públicos básicos y en
no incurrir en nuevas inversiones o compras, que deberán esperar a que
se supere la crisis; lo que no parece que ocurra antes de 2014.
Los mercados internacionales también están muy afectados por esta situación de recortes, a lo que se une que todos los países están arañando en todas las opciones comerciales, por lo que no existen proyectos predeterminados para nuestra industria en terceros países, u opciones en los que nuestras empresas no aparezcan junto, al menos, otras diez firmas. Nuestra industria dispone de una serie de capacidades muy notables, muchas de ellas exitosas de cara a las exportaciones; pero el ambiente se está tornando más complejo, ya que los países que realmente disponen de recursos para grandes inversiones militares están demandando en sus programas un alto contenido nacional, que favorece a las empresas fabricantes de sistemas sobre los de plataformas, ya que estas últimas son más fácilmente transferibles a terceros países.
La
mayoría de los países que se encuentran entre el Top 30 de mayores
inversores en Defensa disponen de algún astillero o de alguna línea de
montaje de vehículos blindados. En definitiva, teniendo suerte en los
mercados internacionales, la carga real de trabajo que puede quedar en
nuestro país será relativamente menor de la que era hace veinte años.
Por otra parte, el propio concepto de industria nacional está muy
superado por la globalización. La participación española en nuestra
industria aerospacial apenas llega al 5 por ciento; y la capacidad en
armamento, artillería y vehículos blindados está en manos de una
multinacional norteamericana, como es General Dynamics. Por tanto, la
capacidad de influir en las decisiones empresariales está muy
mediatizada por la realidad del mercado.
El programa electoral del Partido Popular, que dedica un capítulo específico a la política de defensa, hace hincapié en el fomento de la colaboración público-privada como una vía para logar mayor eficiencia en la gestión de los recursos destinados a este rubro. Sin embargo, estos procesos son costosos, y el cambio a este modelo requiere de una inversión mayor al principio, por lo que existirán dificultades de poner en práctica estas soluciones en los próximos años. No cabe duda que podría ser una herramienta muy eficaz en la gestión del sostenimiento o de instalaciones industriales o de servicios de las Fuerzas Armadas; pero será necesario dotarse de las normas que permitan formalizar contratos de servicios a largo plazo con recursos asignados, así como la utilización del dominio público militar por el sector privado.
Las iniciativas de financiación privada para determinados programas podrían ser una alternativa, o más bien un complemento eficaz para poner en marcha determinados proyectos. Sin embargo, la situación del crédito no está en su mejor momento y las garantías de las administraciones públicas españolas ya no resultan suficientes para avalar la obtención de recursos financieros ajenos para este tipo de contratos.
Los mercados internacionales también están muy afectados por esta situación de recortes, a lo que se une que todos los países están arañando en todas las opciones comerciales, por lo que no existen proyectos predeterminados para nuestra industria en terceros países, u opciones en los que nuestras empresas no aparezcan junto, al menos, otras diez firmas. Nuestra industria dispone de una serie de capacidades muy notables, muchas de ellas exitosas de cara a las exportaciones; pero el ambiente se está tornando más complejo, ya que los países que realmente disponen de recursos para grandes inversiones militares están demandando en sus programas un alto contenido nacional, que favorece a las empresas fabricantes de sistemas sobre los de plataformas, ya que estas últimas son más fácilmente transferibles a terceros países.
El programa electoral del Partido Popular, que dedica un capítulo específico a la política de defensa, hace hincapié en el fomento de la colaboración público-privada como una vía para logar mayor eficiencia en la gestión de los recursos destinados a este rubro. Sin embargo, estos procesos son costosos, y el cambio a este modelo requiere de una inversión mayor al principio, por lo que existirán dificultades de poner en práctica estas soluciones en los próximos años. No cabe duda que podría ser una herramienta muy eficaz en la gestión del sostenimiento o de instalaciones industriales o de servicios de las Fuerzas Armadas; pero será necesario dotarse de las normas que permitan formalizar contratos de servicios a largo plazo con recursos asignados, así como la utilización del dominio público militar por el sector privado.
Las iniciativas de financiación privada para determinados programas podrían ser una alternativa, o más bien un complemento eficaz para poner en marcha determinados proyectos. Sin embargo, la situación del crédito no está en su mejor momento y las garantías de las administraciones públicas españolas ya no resultan suficientes para avalar la obtención de recursos financieros ajenos para este tipo de contratos.
¿Qué opciones tiene la industria para sobrevivir?En
primer lugar, para que sobreviva el sector tienen que desaparecer
muchas empresas de tamaño medio y pequeño, que no tienen capacidad para
internacionalizarse y que tampoco poseen suficientes recursos
financieros para aguantar una situación de caída generalizada de la
demanda en los próximos años. Una política de recorte como la que ambos
partidos están planteando llevará a la pérdida de un 50 por ciento del
número de empresas que actualmente proveen de bienes y servicios al
Ministerio de Defensa. Esto no significa que vayan a desaparecer, pues
muchas de ellas buscarán otros mercados en los que puedan ser más
competitivas y dejarán la actividad de Defensa.
Esto, desde el punto de vista de la continuidad del sector, es tremendamente negativo, ya que las empresas que lo abandonen y pretendan volver en diez años se encontrarán con una defensa muy diferente en cuanto a procedimientos y tecnologías, de manera que las barreras de entrada serán muy superiores a las que existen hoy en día. Para aquéllas que quieran y puedan sobrevivir, la consolidación será una necesidad para dotarse de una masa crítica, reducir duplicidades y aprovechar sinergias. Nadie mejor que las propias empresas saben cuáles son sus opciones; pero en un sector donde el intercambio de información es limitado, las capacidades de decisión de cada empresa unilateralmente son menores a un mercado abierto.
De
ahí que sea tan importante la dirección del cliente único, el
Ministerio de Defensa, que realmente en este mercado que calificaríamos
de monopsonio, disponiendo de una mayor cantidad de información que el
resto de agentes del mercado. Es decir, del nuevo Gobierno debe
esperarse una serie de decisiones que tiendan a favorecer la
consolidación industrial, de manera que España tenga un sector de
defensa más fuerte y más competitivo. Sin embargo, las posibilidades
para la consolidación son muy escasas si no existen inversiones añadidas
o nuevos programas sobre los que asentarla. Consolidar miseria sólo
conduce a más miseria.
La consolidación horizontal, entendida como fusión de empresas similares para captar una mayor porción de mercado a nivel nacional, parece muy complicada y apenas podría darse entre empresas de armamento y munición y en las de tecnologías de la información. La consolidación vertical entre plataformistas y sistemistas, que sería el modelo de British Aerospace o Finnmecanica, no ha producido empresas más competitivas, de lo que se quejan de sus propios gobiernos. Este tipo de fusiones tiende a crear situaciones de monopolio que acaban incidiendo en los costes y en menor competitividad. Algún ejemplo de consolidación vertical podría ser entre un plataformista naval y un sistemista.
Sin embargo, no parece que de una decisión de este tipo se pueda derivar una situación de mejora competitiva para la nueva compañía. Si el plataformista está obligado a instalar determinados sistemas de su nueva empresa hermana, eso redundará en menor flexibilidad y en costes incrementados. Las fusiones internacionales tampoco parecen posibles, ya que, a la vista del mercado nacional, ¿cuál es el beneficio de fusionarse con una empresa española y no con una coreana o turca, cuyos gobiernos continúan gastando mucho más que España en sus programas militares y, además, son empresas que tienen unos números más saneados?
Esto, desde el punto de vista de la continuidad del sector, es tremendamente negativo, ya que las empresas que lo abandonen y pretendan volver en diez años se encontrarán con una defensa muy diferente en cuanto a procedimientos y tecnologías, de manera que las barreras de entrada serán muy superiores a las que existen hoy en día. Para aquéllas que quieran y puedan sobrevivir, la consolidación será una necesidad para dotarse de una masa crítica, reducir duplicidades y aprovechar sinergias. Nadie mejor que las propias empresas saben cuáles son sus opciones; pero en un sector donde el intercambio de información es limitado, las capacidades de decisión de cada empresa unilateralmente son menores a un mercado abierto.
La consolidación horizontal, entendida como fusión de empresas similares para captar una mayor porción de mercado a nivel nacional, parece muy complicada y apenas podría darse entre empresas de armamento y munición y en las de tecnologías de la información. La consolidación vertical entre plataformistas y sistemistas, que sería el modelo de British Aerospace o Finnmecanica, no ha producido empresas más competitivas, de lo que se quejan de sus propios gobiernos. Este tipo de fusiones tiende a crear situaciones de monopolio que acaban incidiendo en los costes y en menor competitividad. Algún ejemplo de consolidación vertical podría ser entre un plataformista naval y un sistemista.
Sin embargo, no parece que de una decisión de este tipo se pueda derivar una situación de mejora competitiva para la nueva compañía. Si el plataformista está obligado a instalar determinados sistemas de su nueva empresa hermana, eso redundará en menor flexibilidad y en costes incrementados. Las fusiones internacionales tampoco parecen posibles, ya que, a la vista del mercado nacional, ¿cuál es el beneficio de fusionarse con una empresa española y no con una coreana o turca, cuyos gobiernos continúan gastando mucho más que España en sus programas militares y, además, son empresas que tienen unos números más saneados?
El mercado europeo de defensaHay
que señalar, asimismo, que la evolución del mercado europeo de la
defensa en los últimos años ha perjudicado notablemente a los intereses
españoles. Por una parte, nuestra adhesión al código de conducta en
materia de offset ha llevado al abandono de la política de cooperación
industrial, que tan buenos frutos dio en el pasado en nuestro país y que
utilizan todos nuestros potenciales clientes internacionales,
precisamente para proteger sus intereses industriales y económicos, de
manera que el dinero del contribuyente español se quede en la medida de
lo racional y posible en nuestro país. Igualmente, la promulgación de la
Directiva sobre compras en defensa de la Comisión Europea ha supuesto
un ataque directo a los intereses de nuestra industria.
Por
una parte, no tiene sentido que, careciendo de una política de defensa
europea, el mercado deba estar sujeto a las mismas reglas que el resto
de políticas que sí tienen nivel comunitario. Esto representa una
profunda disfuncionalidad, ya que la apertura del mercado será mucho más
radical, al no estar compensada por los mecanismos que marcan el
funcionamiento de la política europea. Por otra parte, la no aplicación
de la excepción del Artículo 296 del Tratado de la Unión marca una
liberalización de la mayor parte de las compras de defensa. Pero abrir
el mercado de la demanda sin adoptar medidas de equilibrio desde el
mercado de la oferta implicará que sólo las grandes empresas,
especialmente francesas y alemanas, sobrevivirán frente a un conjunto de
países y empresas que apenas cuentan en el mercado europeo de la
defensa y la seguridad.
La internacionalización de la empresa española es la frase clave de los momentos que estamos viviendo. Ahora toca exportar para compensar la caída de la demanda interior. Sin embargo, no hay empresa o sector en el mundo industrial que tenga la flexibilidad suficiente para un cambio de tanta trascendencia. Es decir, después de pasar décadas viviendo del mercado interno, buscar en los mercados internacionales la solución a los problemas domésticos es un ejercicio que requiere mucho esfuerzo y tiempo y con estos elementos podremos ser exitosos sólo en un porcentaje muy bajo. No cabe duda de que el mercado de la exportación está muy complicado, tanto por la contracción de la demanda a nivel internacional, como por las políticas proteccionistas de los grandes consumidores de material de defensa.
Sin embargo, estimo que podría haber opciones para un cierto crecimiento en el mercado internacional si el nuevo Gobierno se toma en serio este tema y lo agarra por los cuernos. Para ello es necesaria una fuerte implicación en el negocio de la defensa; es decir, una participación activa y proactiva en la búsqueda de oportunidades y la protección de nuestros proveedores de armamento. Debe además incluir al propio Gobierno como exportador y utilizarse todas las armas de la política exterior para buscar contratos para nuestras empresas. Esto significa un Gobierno que no pretenda hacer de la política de defensa una acción encubierta; un Gobierno que no le importe mojarse para apoyar a un sector que no es popular y que en muchos casos deberá hacer negocios en países que en algunos casos pueden presentar dudas razonables.
El mercado de la defensa se basa en la excelente relación política y en la colaboración a nivel nacional. Hoy en día las decisiones en materia de compras, y hablo de las grandes adquisiciones, están condicionadas por decisiones globales. Por ejemplo, una adquisición de un sistema puede estar supeditado a inversiones en el país, u obtener determinados pactos comerciales con la Unión Europa, o cierta política con respecto a los inmigrantes, etc. Es decir, que sólo con un alto nivel de coordinación podremos encontrar vías de mayor competitividad y éxito en el mercado exterior. También necesitamos que exista un apoyo financiero a la expansión internacional.
La internacionalización de la empresa española es la frase clave de los momentos que estamos viviendo. Ahora toca exportar para compensar la caída de la demanda interior. Sin embargo, no hay empresa o sector en el mundo industrial que tenga la flexibilidad suficiente para un cambio de tanta trascendencia. Es decir, después de pasar décadas viviendo del mercado interno, buscar en los mercados internacionales la solución a los problemas domésticos es un ejercicio que requiere mucho esfuerzo y tiempo y con estos elementos podremos ser exitosos sólo en un porcentaje muy bajo. No cabe duda de que el mercado de la exportación está muy complicado, tanto por la contracción de la demanda a nivel internacional, como por las políticas proteccionistas de los grandes consumidores de material de defensa.
Sin embargo, estimo que podría haber opciones para un cierto crecimiento en el mercado internacional si el nuevo Gobierno se toma en serio este tema y lo agarra por los cuernos. Para ello es necesaria una fuerte implicación en el negocio de la defensa; es decir, una participación activa y proactiva en la búsqueda de oportunidades y la protección de nuestros proveedores de armamento. Debe además incluir al propio Gobierno como exportador y utilizarse todas las armas de la política exterior para buscar contratos para nuestras empresas. Esto significa un Gobierno que no pretenda hacer de la política de defensa una acción encubierta; un Gobierno que no le importe mojarse para apoyar a un sector que no es popular y que en muchos casos deberá hacer negocios en países que en algunos casos pueden presentar dudas razonables.
El mercado de la defensa se basa en la excelente relación política y en la colaboración a nivel nacional. Hoy en día las decisiones en materia de compras, y hablo de las grandes adquisiciones, están condicionadas por decisiones globales. Por ejemplo, una adquisición de un sistema puede estar supeditado a inversiones en el país, u obtener determinados pactos comerciales con la Unión Europa, o cierta política con respecto a los inmigrantes, etc. Es decir, que sólo con un alto nivel de coordinación podremos encontrar vías de mayor competitividad y éxito en el mercado exterior. También necesitamos que exista un apoyo financiero a la expansión internacional.
La internacionalizaciónEl
mercado de las compras gubernamentales, especialmente en el caso de la
defensa, es a veces demasiado opaco y se ocultan prácticas que deberían
estar sancionadas; entre ellas la financiación preferente para
determinadas compras. Pero al final todos nuestros competidores lo
hacen, de una forma más directa o indirecta. Es necesario dotar a las
empresas de instrumentos que permitan financiar sus ventas a terceros
países, de manera que puedan entrar en opciones mucho más abiertas. Por
ejemplo, los acuerdos de colaboración público-privada entre gobiernos o
Ministerio a nivel internacional serán sin duda el elemento más
dinamizador del mercado de la defensa a medio plazo, y ello requiere que
los gobiernos obtengan mecanismos de financiación que hagan a nuestras
empresas más competitivas, entrando en acuerdos donde el elemento
político-financiero se torna más importante que el coste final o la
mayor o menor sofisticación del equipo adquirido.
Otra vía para la internacionalización es la búsqueda de socios industriales o tecnológicos internacionales que permitan el acceso a nuevos mercados y tecnologías. Y en este punto, el apoyo del los créditos de I+D resultará crucial. Por ejemplo, el Departamento de Defensa norteamericano tiene cientos de programas de desarrollo de últimas tecnologías en los que sería de interés para nuestras empresas participar en condiciones de igualdad, como ya ocurrió en otros comunes entre ambos países en el pasado. Disponer de fondos para entrar como socios en estos programas puede resultar crítico para dotarnos de una capacidad añadida que nos mantenga en una situación de preferencia tecnológica, que marcará el futuro del mercado de la defensa.
Como
conclusión, el sector industrial de la defensa en España se enfrenta a
los mayores retos que ha conocido en su historia reciente. Como los
recortes son previsibles, y serán muy severos, si no se producen
decisiones y reformas de calado, producirán un efecto devastador en la
industria y, por ende, en nuestra seguridad. Parte de estas soluciones
están en el lado del Gobierno, que en este mercado y en la disminución
del impacto de los recortes tiene mucho más que aportar que el sector
privado. Para este último, la consolidación o la salida del mercado
pueden ser soluciones. La primera, resulta muy complicada por la propia
dimensión del doméstico. La salida del mercado de la defensa tiene unos
costes muy altos, tanto por la pérdida de empleos, como por la merma de
capacidades, que podrían ser muy necesarias cuando se produzca la salida
de la crisis.
Es de esperar que el nuevo Gobierno no adopte un criterio generalizado de recortes, ya que no producen los mismos efectos en todos los ministerios. Una reducción de la inversión en carreteras genera un impacto menor, por su mayor grado de internacionalización, por su diversidad entre cliente público y privado y por tener una menor complejidad tecnológica. Los mismos recortes en el sector defensa implican directamente la desaparición de la industria, que ya no existirá para cuando haya nuevos recursos.
Pero los recortes generalizados tienen una consecuencia negativa. Lo que puede ocurrir es que, o bien se demuestre que los recursos fueron insuficientes porque sufrimos la consecuencia de un enemigo superior o que fueron suficientes para mantener un cierto nivel de seguridad, en cuyo caso, ¿quién va a apoyar un incremento de los gastos de defensa en un futuro? Llevará a nuevos recortes hasta la práctica desaparición de las Fuerzas Armadas, lo que podría ocurrir en lo práctico en un par de décadas, si no se adoptan desde ya las decisiones acertadas que contribuyan a mantener la soberanía e independencia de nuestra nación, con unas Fuerzas Armadas austeras, pero capaces.
Otra vía para la internacionalización es la búsqueda de socios industriales o tecnológicos internacionales que permitan el acceso a nuevos mercados y tecnologías. Y en este punto, el apoyo del los créditos de I+D resultará crucial. Por ejemplo, el Departamento de Defensa norteamericano tiene cientos de programas de desarrollo de últimas tecnologías en los que sería de interés para nuestras empresas participar en condiciones de igualdad, como ya ocurrió en otros comunes entre ambos países en el pasado. Disponer de fondos para entrar como socios en estos programas puede resultar crítico para dotarnos de una capacidad añadida que nos mantenga en una situación de preferencia tecnológica, que marcará el futuro del mercado de la defensa.
Es de esperar que el nuevo Gobierno no adopte un criterio generalizado de recortes, ya que no producen los mismos efectos en todos los ministerios. Una reducción de la inversión en carreteras genera un impacto menor, por su mayor grado de internacionalización, por su diversidad entre cliente público y privado y por tener una menor complejidad tecnológica. Los mismos recortes en el sector defensa implican directamente la desaparición de la industria, que ya no existirá para cuando haya nuevos recursos.
Pero los recortes generalizados tienen una consecuencia negativa. Lo que puede ocurrir es que, o bien se demuestre que los recursos fueron insuficientes porque sufrimos la consecuencia de un enemigo superior o que fueron suficientes para mantener un cierto nivel de seguridad, en cuyo caso, ¿quién va a apoyar un incremento de los gastos de defensa en un futuro? Llevará a nuevos recortes hasta la práctica desaparición de las Fuerzas Armadas, lo que podría ocurrir en lo práctico en un par de décadas, si no se adoptan desde ya las decisiones acertadas que contribuyan a mantener la soberanía e independencia de nuestra nación, con unas Fuerzas Armadas austeras, pero capaces.
Por Enrique Navarro
PIES DE FOTOS SEGÚN APARECEN EN EL ARTÍCULO
·El primer helicóptero NH90 español.
·Mariano Rajoy, nuevo presidente del Gobierno español.
·Maqueta del proyecto HADA desarrollado por el INTA.
·LMV del Ejército de Tierra.
·P41 “Meteoro”.
·El satélite español “Nanosat-1B” diseñado, desarrollado y operado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.
·CN235 de la Guardia Civil y detrás aviones del mismo modelo del Ejército del Aire (foto J. Maíz).
·Simulador de Plataforma de S-80.
·LAG-40 sobre un URO.
·Lanzador del misiles antiaéreos “Hawk”.
·El “Eurofighter” ha sido quizá el programa que más ha contribuido a potenciar la industria española.
·Eurocopter “Tigre”.
·A400M.
http://defensa.com/
La bala del futuro: probado con éxito en EEUU un proyectil autoguiado de 4 pulgadas
El sensor envía información, dirección y control a su unidad de procesamiento de ocho bits que utilizan un algoritmo para guiar actuadores electromagnéticos. Estos actuadores mandan pequeñas aletas que orientan la bala par dar con el blanco. La bala puede auto-corregir su ruta de navegación 30 veces por segundo, todo mientras se desplaza a más del doble de la velocidad del sonido. Los ingenieros afirman que la bala seguiría volando en línea recta salvo que se introdujese alguna corrección, para ello añadieron estas 'aletas' que, junto a un centro de gravedad capaz de inclinarse hacia delante (para modificar la trayectoria), eran capaces de controlar el vuelo del proyectil.
Sandia está buscando un socio privada para completar las pruebas del prototipo y llevar esta bala guiada al mercado militar e incluso ofrecerlo a las fuerzas del orden, donde podría ser útil en determinadas situaciones, por ejemplo en escenarios donde hay rehenes.
http://www.defensa.com/
La UME tendrá la capacidad operativa en riesgos NRBQ
La Unidad Militar de Emergencias (UME)
tendrá la capacidad operativa inicial en riesgos tecnológicos NRBQ a
finales de este año 2012, según ha señalado el jefe de la unidad, general José Emilio Roldán.
En un encuentro con la prensa, el general ha señalado que el contrato para el suministro del Sistema Integrado de Riesgos Tecnológicos (SIRT) NRBQ, con un importe aproximado de 7,2 millones
de euros, se adjudicará “a corto plazo”, y que espera que a lo largo de
este año la unidad reciba un vehículo preparado para cada tipo de
amenaza y el sistema de mando y control (CIS). De esta forma, la UME
alcanzará la capacidad operativa inicial en este tipo de riesgos para
finales de año. La capacidad final se espera conseguir en 2015.
El
concurso para la adquisición de este sistema se abrió en junio de 2011 y
se esperaba su resolución definitiva para el pasado mes de diciembre (ver noticia).
El contrato incluye la adquisición de un prototipo operativo del SIRT-NRBQ que
permita la detección, intervención, identificación y alerta sobre las
concentraciones/radiaciones de agentes agresivos, la descontaminación de
personal y material, la descontaminación y posible evacuación de altas
autoridades, el tratamiento de agua contaminada y/o agentes tóxicos
-provenientes de accidentes industriales, acciones terroristas o
escenarios bélicos-, y la protección y conservación del medio ambiente
con la autonomía suficiente.
Reunión con el ministro
El general Roldán señaló también que se había reunido con el ministro de Defensa, Pedro Morenés, hace unos días y que éste le había confirmado en su cargo al frente de la unidad hasta su pase a la reserva,
el próximo mes de septiembre.
Roldán
añadió que el presupuesto para la UME del capítulo 2 (gastos generales y
operatividad) se mantendría prácticamente igual que el del año pasado,
unos 18 millones de euros. “Siempre pido que este capítulo no disminuya
para garantizar la preparación y operatividad del personal, y que si hay
que reducir que sea del capítulo 6”, afirmó el general.
Certificación de Naciones Unidas
El jefe de la UME mostró su satisfacción por haber logrado, el pasado diciembre, la certificación de Naciones Unidas
como Equipo de Búsqueda y Rescate “con muy buena nota”. Agregó que, con
esta certificación, el equipo de la UME se convierte en uno de los dos
únicos equipos de rescate de habla hispana que la han conseguido (el
otro es el equipo de la Comunidad de Madrid).
Roldán también
mostró su orgullo por el trabajo realizado a lo largo de todo el 2011 y
destacó especialmente las actuaciones tras el seísmo de Lorca y durante
los incendios de Orense en octubre, así como la labor que todavía se
continúa desempeñando en la isla de El Hierro, ante la amenaza de
erupción volcánica.
Foto: ume.mde.es
miércoles, 1 de febrero de 2012
El Ejército ruso podría renunciar al nuevo fusil de asalto Kaláshnikov
La
planta rusa de construcción de maquinaria de Izhevsk (Izhmash) está
lista para suministrar el nuevo modelo del fusil automático АК-12 al
Ministerio de Defensa en caso de recibir el correspondiente pedido.
Así lo comunicó el portavoz de Izhmash.
El pasado 25 de enero, el nuevo fusil fue mostrado en Izhevsk al
viceprimer ministro Dmitri Rogozin, encargado de supervisar la industria
de Defensa. Pero parece poco probable que el Ejército ruso decida
comprar el АК-12 en breve.
Modelo de 1947 y de 2012
Izhmash mostró a Rogozin un prototipo del fusil automático de quinta generación. Hay poca información disponible sobre este modelo, a excepción de varias fotografías.
Modelo de 1947 y de 2012
Izhmash mostró a Rogozin un prototipo del fusil automático de quinta generación. Hay poca información disponible sobre este modelo, a excepción de varias fotografías.
El diseño de АК-12, el modelo de fusil de asalto Kaláshnikov de 2012,
se asemeja en rasgos generales a sus predecesores que están en servicio
operativo en la infantería del Ejército soviético desde finales de los
1940.
Es prematuro hacer pronósticos sobre la eficacia de este último modelo. Según fuentes de Izhmash, a finales del año pasado, ni siquiera existía el prototipo de АК-12.
Es prematuro hacer pronósticos sobre la eficacia de este último modelo. Según fuentes de Izhmash, a finales del año pasado, ni siquiera existía el prototipo de АК-12.
Al parecer, el fusil presentado a Rogozin acaba de fabricarse y no ha
pasado todavía el proceso de pruebas, por lo que sus diseñadores
desconocen todavía algunos detalles, aunque ya se pueden hacer varias
conclusiones. Izhmash, que durante muchos años fabricó fusiles que
destacaban por su simplicidad y sus precios baratos, sigue modernizando
la tecnología de sus productos. Este proceso se lleva a cabo muy
lentamente, lo que suscita críticas de los expertos, aunque es evidente
un avance.
АК-12 tiene carriles Picatinny para montar visores, así como
punteros, linternas, etc. Se ha modificado el visor y el selector de
tiro. Asimismo el nuevo modelo está dotado con una culata plegable y
ajustable.
No es la primera vez que Izhmash equipa su armamento con estas
piezas, en realidad los cambios están destinados ante todo a mejorar el
aspecto ergonómico del fusil y su capacidad táctica. Las principales
características, por ejemplo el modo de disparo automático, siguen sin
cambiar.
Izhmash anunció que el nuevo fusil se convertirá en una “plataforma
básica” para la fabricación de modelos de uso militar y civil.
En particular, el fusil disparará munición de varios calibres, tanto
5,45х39 milímetros y 7,62 х39 milímetros como los adoptados por la OTAN
5,56х45 milímetros y 7,62х51 milímetros (Winchester), etc.
Es prematuro evaluar los puntos fuertes y débiles del nuevo modelo
(la precisión en tiro automático y disparos individuales, los parámetros
de puntería, etc.). Es necesario esperar hasta que concluyan las
pruebas del fusil y escuchar la opinión de los expertos independientes,
ante todo las que lleguen del Ejército y las fuerzas de seguridad.
Opinión especial del Ministerio de Defensa
Los altos cargos del Ministerio ruso de Defensa no muestran optimismo respecto al modelo АК-12.
Opinión especial del Ministerio de Defensa
Los altos cargos del Ministerio ruso de Defensa no muestran optimismo respecto al modelo АК-12.
“En 2010, entregamos a los fabricantes todos los requisitos a los que
deben satisfacer los armas de tiro, desde pistolas hasta
lanzagranadas”, comunicó recientemente el primer viceministro de
Defensa, Alexandr Sujorúkov. “Están realizándose dos trabajos de
investigación y desarrollo en materia de lanzagranadas y un proyecto,
para la fabricación de armas de tiro, que deben concluirse en 2014, pero
nada se ha sometido a pruebas todavía”, añadió.
¿Planea el Ministerio de Defensa adquirir los fusiles de asalto de
quinta generación АК-12 fabricados por Izhmash?, le preguntaron a
Sujorúkov.
“¿De qué Izhmash se trata?”, dijo el viceministro con ironía. “Hay dos plantas de Izhevsk. Un Izhmash no está bajo el control de Estado y, conforme a la legislación vigente, el Ministerio ruso de Defensa no tiene derecho de firmar contratos con esta empresa. Por otro lado, el segundo Izhmash no tiene la respectiva licencia”, explicó.
“¿De qué Izhmash se trata?”, dijo el viceministro con ironía. “Hay dos plantas de Izhevsk. Un Izhmash no está bajo el control de Estado y, conforme a la legislación vigente, el Ministerio ruso de Defensa no tiene derecho de firmar contratos con esta empresa. Por otro lado, el segundo Izhmash no tiene la respectiva licencia”, explicó.
Los comentarios de este funcionario de alto rango describen muy bien
la situación en el ámbito de fabricación de las armas de tiro.
El consorcio Izhmash, la propia planta de construcción de maquinaria
de Izhevsk fundada en 1807, está a borde de la quiebra. Mientras tanto,
la corporación rusa del sector de Defensa NPO Izhmash, cuyo principal
accionista es la corporación estatal Rostechnologi (Tecnologías de
Rusia), planea continuar el trabajo de la planta y espera adquirir la
respectiva licencia y los activos durante el año en curso.
Así las cosas, la producción masiva de АК-12 no puede iniciarse
todavía. Además, los actuales dirigentes del departamento militar ruso
no están satisfechos con los proyectos de la propia Oficina de Diseños
de la planta de Izhmash.
La famosa serie 100 del Kaláshnikov está destinada a la exportación y
no llega al Ejército ruso, salvo el modelo fusil AK-105 comprado para
grupos de operaciones especiales. La versión modernizada del fusil de la
serie 200 suscitó las críticas de los entendidos debido a la falta de
nuevas soluciones.
Ahora Izhmash presenta AК-12, pero resulta que el Ministerio de Defensa no está dispuesto a declarar que el fusil cumpla sus requisitos. Las declaraciones sobre el interés de las fuerzas del orden público hacia nuevos fusiles Kaláshnikov aparecen con frecuencia.
Ahora Izhmash presenta AК-12, pero resulta que el Ministerio de Defensa no está dispuesto a declarar que el fusil cumpla sus requisitos. Las declaraciones sobre el interés de las fuerzas del orden público hacia nuevos fusiles Kaláshnikov aparecen con frecuencia.
Una vez anunciado que Izhmash ha desarrollado la nueva versión АК-12,
resulta que el Ministerio del Interior de Rusia ya está interesándose
por ésta. Pero al parecer, se trata de la mera curiosidad de los
representantes de este organismo.
Además de problemas económicos, Izhmash tiene un nuevo fusil cuyas
perspectivas son inciertas. Mientras tanto, según la información
disponible, el Ministerio ruso de Defensa dispone de unos 17 millones de
unidades de las armas de tiro que están en los depósitos. Por eso,
renuncia a comprar fusiles Kaláshnikov aun en caso de que sean realmente
renovados.
La rusa TRV creará hacia 2014 misiles para caza de quinta generación T-50
La
corporación rusa TRV planea desarrollar hacia 2014 diversos tipos de
proyectiles para el caza de quinta generación T-50, comunicó hoy Boris
Obnósov, director de esta empresa especializada en misiles tácticos.
“En 2012-2013, concluiremos el desarrollo de misiles X-35UE, X-38ME,
X-58UShKE, RVV-MD. Estas armas están sometidas actualmente a intensas
pruebas de vuelo”, afirmó Obnósov en una entrevista con RIA Novosti.
Para 2014, cuando el modelo T-50 engrose el arsenal de la Fuerza
Aérea de Rusia, todos estos misiles estarán listos para el uso, agregó.
Algunos de esos proyectiles, según él, ya fueron ensayados en aviones
de cuarta generación, como el Su-34, y hasta “lanzados a la producción
en serie, como es el caso del X-31PD”, misil aéreo de alta velocidad
destinado a destruir radares a una distancia de hasta 250 Km.
El modelo X-35UE es un misil aéreo antibuque con alcance de hasta 260
Km. El X-38ME, con alcance de hasta 40 Km, es un misil aéreo guiado
cuya función es destruir blancos terrestres y de superficie en la zona
costera. El X-58UShKE será capaz de destruir radares de impulsos a una
distancia de hasta 245 Km. Y el misil aire-aire RVV-MD, con alcance de
hasta 40 Km, se instalará en cazas, aviones de asalto y helicópteros de
combate para eliminar blancos aéreos.
Fundada hace 10 años, la empresa TRV cumplió una serie de importantes
contratos internacionales en 2007-2010. Así, suministró misiles
antibuque 3M24E a Vietnam, así como misiles aire-superficie X-31 a
Argelia y Siria.
Con respecto a este último país, donde el conflicto internó causó más
de 5.400 muertos desde marzo pasado, Obnósov dijo que “la ulterior
colaboración dependerá del cómo evolucionen los acontecimientos”.
También señaló que TRV planea continuar su cooperación con Venezuela,
a la que envió importantes cantidades de material bélico en 2007-2008.
“Estamos barajando contratos de armas aéreas y navales”, dijo.
Anteriormente, Obnósov comunicó que su empresa planea aumentar 7-10
veces el volumen de la producción militar en los próximos años.
Torniquete inguinal para detener hemorragias pélvicas
La
hemorragia es una de las causas más comunes de muerte en el campo de
batalla y muchas hemorragias se pueden prevenir, como ha mostrado la
utilización de torniquetes para detener las hemorragias causadas por
heridas en brazos y piernas, que ha salvado numerosas vidas en el campo
de batalla.
Sin
embargo, hay aproximadamente un 25% de muertes que potencialmente
podrían evitarse, que son debidas a hemorragias no controladas, la
mayoría de ellas hemorragias pélvicas.
Tras casi dos años de investigación, el Dr. John F. Kragh, del Instituto de Investigación Quirúrgica del Ejército estadounidense, ha desarrollado un torniquete especial, la Combat Ready Clamp (CRoC), que puede colocarse sobre la ingle y el bajo abdomen, con una semiesfera que ejerce presión sobre los vasos principales y detiene las hemorragias internas, especialmente las inguinales, en las que los torniquetes normales no son útiles.
El desarrollo de la CRoC, que ha sido aprobada para su uso médico por la Food and Drug Administration, comenzó en 2009, cuando el Comité de cuidado de bajas de combate (Committee on Tactical Combat Casualty Care) consideró el desarrollo de un torniquete para este tipo de hemorragias era una investigación de carácter prioritario.
La CRoC puede utilizarse en entornos tácticos donde los métodos tradicionales de detención de hemorragias no son posibles y no se pueden aplicar los torniquetes normales. Proporciona compresión a los grandes vasos y presión directa a las heridas directas, controlando así la hemorragia y eliminando la necesidad de la presión manual.
Torniquete inguinal, CRoC
|
Tras casi dos años de investigación, el Dr. John F. Kragh, del Instituto de Investigación Quirúrgica del Ejército estadounidense, ha desarrollado un torniquete especial, la Combat Ready Clamp (CRoC), que puede colocarse sobre la ingle y el bajo abdomen, con una semiesfera que ejerce presión sobre los vasos principales y detiene las hemorragias internas, especialmente las inguinales, en las que los torniquetes normales no son útiles.
El desarrollo de la CRoC, que ha sido aprobada para su uso médico por la Food and Drug Administration, comenzó en 2009, cuando el Comité de cuidado de bajas de combate (Committee on Tactical Combat Casualty Care) consideró el desarrollo de un torniquete para este tipo de hemorragias era una investigación de carácter prioritario.
La CRoC puede utilizarse en entornos tácticos donde los métodos tradicionales de detención de hemorragias no son posibles y no se pueden aplicar los torniquetes normales. Proporciona compresión a los grandes vasos y presión directa a las heridas directas, controlando así la hemorragia y eliminando la necesidad de la presión manual.
http://www.revistatenea.es/
Cancelado el programa de modernización de los "humvees"
Durante
las discusiones del presupuesto de Defensa para el 2012, el subcomité
de gastos del senado estadounidense propuso finalizar el programa del
vehículo táctico ligero conjunto, JLTV, por su elevado coste y aconsejó
que el Ejército modernizase la flota de "humvees" (denominación del
vehículo polivante, de alta movilidad de ruedas, HMMWV, por sus siglas
en inglés).
Sin embargo, finalmente, el Ejército cancelará el programa de modernización de la flota de "humvees", unos 150.000 vehículos, y los fondos del programa los traspasará al programa del JLTV, que seguirá adelante. Ya en 2010, el Ejército había tratado de cancelar el programa de modernización del "humvee", pero entonces el congreso forzó al Ejército a mantenerlo. No obstante, el "humvee" juega aún un papel importante en las operaciones actuales, sino la columna vertebral de la flota de vehículos tácticos ligeros del Ejército.
Desde el Pentágono se decidió la finalización del programa MECV, Modernized Expanded Capability Vehicle, denominación oficial del programa de modernización del "humvee". Altos mandos del Ejército, entre ellos el Secretario del Ejército, John McHugh, y el jefe de Estado Mayor, general Ray Odierno, habían informado repetidamente de que el JLTV era el futuro de la flota de vehículos tácticos de ruedas del Ejército. Y asimismo habían decidido disminuir drásticamente el programa MECV, que, inicialmente, iba a modernizar de 50.000 a 100.000 "humvees" a sólo unos 6.000, que serán utilizados en operaciones de asalto aéreo, para permitir la continuación del programa JLTV.
Con la cancelación del programa MECV, el Ejército no tendrá un plan de contingencia para los vehículos tácticos de ruedas, si se produjesen retrasos en el programa del JLTV y un aumento de los costes en el programa JLTV. Para facilitar la aceptación por el congreso del programa JLTV, el Ejército y los "marines" llegaron a un acuerdo para las especificaciones conjuntas del vehículo y, en octubre, presentaron una nueva propuesta para el JLTV, que disminuía el coste por unidad hasta los 270.000 dólares (en lugar de los 350.000 iniciales) y abría el concurso para que participasen nuevas empresas y no sólo las tres que habían participado en la fase de demostración tecnológica (BAE-Navistar, Lockheed-Martin/BAE, y General Tactical Vehicles).
Entre
las razones del Ejército para cancelar el programa de modernización del
"humvee", se encontraban las dudas de si la empresa fabricante del
"humvee" original podría haberlos actualizado para que responder a sus
necesidades, ya que los "humvees" actualizados probados no cumplían los
requisitos exigidos, y tampoco sabía si las otras empresas competidoras
en el programa podrían hacerlo.
Por otro lado el precio del "humvee" actualizado era del orden de 200.000 dólares, con lo cual hacía menos lógico invertir en reconstruir la flota de "humvees" que en adquirir los nuevos JLTV que, además de sus mayores prestaciones, entre ellas blindaje y capacidad para los exigencias de suministro de potencia para los nuevos equipos electrónicos, durarían mucho más.
El 26 de enero, el Ejército ha solicitado propuestas a las empresas para la fase de Desarrollo de Ingeniería y Fabricación (EMD) del JLTV. Una vez recibidas las propuestas, se convocará una junta de evaluación de las mismas y está previsto que, en el verano, se otorguen hasta tres contratos con la entrega de 22 vehículos por contrato. La estrategia de esta fase de EMD, de 27 meses, está dirigida a disminución de costes, redución de riesgos y la facilidad de suministro de los vehículos.
http://www.revistatenea.es/
Sin embargo, finalmente, el Ejército cancelará el programa de modernización de la flota de "humvees", unos 150.000 vehículos, y los fondos del programa los traspasará al programa del JLTV, que seguirá adelante. Ya en 2010, el Ejército había tratado de cancelar el programa de modernización del "humvee", pero entonces el congreso forzó al Ejército a mantenerlo. No obstante, el "humvee" juega aún un papel importante en las operaciones actuales, sino la columna vertebral de la flota de vehículos tácticos ligeros del Ejército.
Desde el Pentágono se decidió la finalización del programa MECV, Modernized Expanded Capability Vehicle, denominación oficial del programa de modernización del "humvee". Altos mandos del Ejército, entre ellos el Secretario del Ejército, John McHugh, y el jefe de Estado Mayor, general Ray Odierno, habían informado repetidamente de que el JLTV era el futuro de la flota de vehículos tácticos de ruedas del Ejército. Y asimismo habían decidido disminuir drásticamente el programa MECV, que, inicialmente, iba a modernizar de 50.000 a 100.000 "humvees" a sólo unos 6.000, que serán utilizados en operaciones de asalto aéreo, para permitir la continuación del programa JLTV.
Con la cancelación del programa MECV, el Ejército no tendrá un plan de contingencia para los vehículos tácticos de ruedas, si se produjesen retrasos en el programa del JLTV y un aumento de los costes en el programa JLTV. Para facilitar la aceptación por el congreso del programa JLTV, el Ejército y los "marines" llegaron a un acuerdo para las especificaciones conjuntas del vehículo y, en octubre, presentaron una nueva propuesta para el JLTV, que disminuía el coste por unidad hasta los 270.000 dólares (en lugar de los 350.000 iniciales) y abría el concurso para que participasen nuevas empresas y no sólo las tres que habían participado en la fase de demostración tecnológica (BAE-Navistar, Lockheed-Martin/BAE, y General Tactical Vehicles).
Modelo de JLTV de General Tactical Vehicles
|
Por otro lado el precio del "humvee" actualizado era del orden de 200.000 dólares, con lo cual hacía menos lógico invertir en reconstruir la flota de "humvees" que en adquirir los nuevos JLTV que, además de sus mayores prestaciones, entre ellas blindaje y capacidad para los exigencias de suministro de potencia para los nuevos equipos electrónicos, durarían mucho más.
El 26 de enero, el Ejército ha solicitado propuestas a las empresas para la fase de Desarrollo de Ingeniería y Fabricación (EMD) del JLTV. Una vez recibidas las propuestas, se convocará una junta de evaluación de las mismas y está previsto que, en el verano, se otorguen hasta tres contratos con la entrega de 22 vehículos por contrato. La estrategia de esta fase de EMD, de 27 meses, está dirigida a disminución de costes, redución de riesgos y la facilidad de suministro de los vehículos.
http://www.revistatenea.es/
La Fuerza Aérea estadounidense adquiere 5.000 kit de cola para el JDAM
Ha
adquirido 5.000 kits de transformación (Joint Direct Attack Munition,
JDAM) de bombas de caída libre en bombas guiadas (inteligentes) a
Boeing, por un valor de 126 millones de dólares, cuyo suministro
comenzará en junio de 2013 y finalizará en mayo 2014.
La
munición conjunta de ataque directo JDAM es un kit de guiado, de bajo
coste, que convierte las bombas de caída libre, no guiadas, en armas
guiadas mediante GPS, con una gran precisión. El kit JDAM es modular y
puede actualizarse, incluyendo aletas que triplican el alcance de las
bombas, mejoras para evitar la perturbación de su guía GPS y un sensor
radar todo tiempo.
Este es el tercer contrato, y el más importante, que la Fuerza Aérea ha hecho en un año de kits JDAM. En enero de 2011, Boeing obtuvo uno para suministrar unos 3.500 kits, por un valor de 88 millones de dólares, y en marzo de 2011 otro para suministrar 4.000 kits, en un contrato adicional por un valor de 92 millones.
Desde que comenzó la producción de los JDAM en 1998, Boeing ha fabricado más de 230.000 kits de cola, que están siendo utilizados por fuerzas aéreas de 26 naciones.
Boeing también ha desarrollado un kit de guiado láser, empleado en agosto de 2008 en Iraq, tras un desarrollo de sólo 17 meses. El kit fue seleccionado por la Armada estadounidense, en 2010, para su programa de misión de ataque directo a objetivos móviles, para el que contrató en marzo de 2011 la producción de una preserie de 700 kits, por un valor de 8 millones de dólares, esperando que se contrate la producción en serie a comienzos de este año.
http://www.revistatenea.es/
Bomba GBU-31
|
Este es el tercer contrato, y el más importante, que la Fuerza Aérea ha hecho en un año de kits JDAM. En enero de 2011, Boeing obtuvo uno para suministrar unos 3.500 kits, por un valor de 88 millones de dólares, y en marzo de 2011 otro para suministrar 4.000 kits, en un contrato adicional por un valor de 92 millones.
Desde que comenzó la producción de los JDAM en 1998, Boeing ha fabricado más de 230.000 kits de cola, que están siendo utilizados por fuerzas aéreas de 26 naciones.
Boeing también ha desarrollado un kit de guiado láser, empleado en agosto de 2008 en Iraq, tras un desarrollo de sólo 17 meses. El kit fue seleccionado por la Armada estadounidense, en 2010, para su programa de misión de ataque directo a objetivos móviles, para el que contrató en marzo de 2011 la producción de una preserie de 700 kits, por un valor de 8 millones de dólares, esperando que se contrate la producción en serie a comienzos de este año.
http://www.revistatenea.es/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

