La Guardia Costera de EEUU
(USCG) ha elegido al astillero americano Bath Iron Works (BIW) para
desarrollar la fase de proyecto de definición del diseño de los buques
del programa Ocean Patrol Cutter, en el que este astillero, uno de los
más importantes del país, ha utilizado el BAM de Navantia como buque de
referencia.
Conforme a un acuerdo de transferencia
de tecnología firmado en 2012 entre Navantia y BIW, Navantia participa
suministrando el paquete de documentación del buque de referencia y un
conjunto de servicios de ingeniería como apoyo a la fase de definición.
Para la empresa española el reto es haber pasado de importador de
tecnología, a desarrollador de tecnología y ahora a exportador de
tecnología.
Los Guardacostas estadounidenses tienen en marcha un
programa para dotarse de un nuevo tipo de buque denominado OPC u Ocean
Patrol Cutter y para ello han puesto en marcha un programa que pasa por
la evaluación de tres candidatos en la fase de definición del diseño.
El
11 de febrero, los Guardacostas estadounidenses adjudicaron tres
contratos a precio fijo para el diseño preliminar del programa OPC tras
una fase de evaluación de propuestas que ha durado más de un año ya que
comenzó en enero del año pasado cuando se recibieron las propuestas.
El
contrato para esta primera fase está previsto para abril y se
desarrollará en los 18 meses siguientes. En 2016 se espera la
adjudicación del diseño ganador con lo que comenzará la Fase 2 de
fabricación en la que el USCG actuará como integrador de sistemas.

Los
25 buques a construir sustituirán a 29 buques actualmente en servicio
entre los que se encuentran los Medium Endurance Cutters de las clases
Famous (13 buques de 82,3 metros de eslora) y Reliance (14 buques de 64
metros de eslora), además de dos buques como son el USCG Acushnet y el
USCG Alex Haley, que anteriormente eran buques de rescate y salvamento
de la US Navy.
Se
reemplazarán buques entrados en años ya que los clase Famous fueron
construidos en los años ochenta, los clase Reliance en los sesenta y los
dos buques de rescate en 1944 y 1968 respectivamente.
Estos
buques servirán para mantener la capacidad de despliegue offshore para
proteger las fronteras marítimas de los Estados Unidos por ello
dispondrán de más alcance y autonomía que los actuales buques además de
armamento más potente y una cubierta de vuelo mayor. Acomodará un
helicóptero y lanchas que deberán poder operar en cualquier condición
meteorológica.
Un aspecto muy importante de este programa es la
apuesta verde o ecológica, de tal manera que en este buque se
incorporarán tecnologías y diseños que redunden en la reducción del
consumo o el tratamiento de residuos.
Algunas tecnologías se centrarán
en áreas como la reducción de firma acústica, el uso y almacenamiento
eficiente del combustible, el tratamiento de basuras y residuos, las
emisiones de los motores o el empleo de consumibles (aceites, baterías o
tratamientos químicos) ecológicos.
Por tanto deberá cumplir
todas las normativas actuales en materia ecológica, ser de operación
eficiente con unos costes asociados al ciclo de vida lo más reducidos
posibles, estar listo para su reciclaje una vez finalice su vida útil y
disponer de una tripulación entrenada en prácticas ecológicas.
(J.N.G.)
defensa.com