Tecnologìa militar, equipos y sistemas, asi como noticias relacionadas con el concepto y su influencia en el conjunto de los paises y sus fuerzas armadas.
El innovador sistema antiaéreo ruso tierra-aire S-500,
también conocido como 55R6M Triumfator-M, sería capaz de derribar
satélites en órbita baja gracias a su equipamiento antimisil de gran
alcance.
Esta característica hace que muchos especulen sober la
posibilidad de que los S-500 sean utilizados para destruir los objetos
extraterrestres que se acerquen a nuestro planeta.
La velocidad de los meteoritos que entran en la atmósfera
terrestre suele ser dos o tres veces más alta que la de los misiles de
cruzeros hipersónicos, a cuya amenaza hacen frente el sistema antiaéreo
ruso S-500 y su rival principal estadounidense THAAD (Terminal
High-Altitude Area Defense), señala el portal vtbrussia.
El sistema S-500 sería capaz de detectar y seguir hasta diez
objetivos balísticos que vuelen a una velocidad de hasta siete
kilómetros por segundo, así como de derribar ojivas de misiles de
crucero hipersónicos (con una velocidad de más de 5 Mach) en la parte
final de su trayectoria.
Sin embargo el portal concluye que, a pesar de sus cualidades,
tanto el innovador sistema antiaéreo ruso como el norteamericano THAAD
son incapaces de destruir los cuerpos espaciales que puedan irrumpir en la atmósfera terrestre.
Las Fuerzas Armadas rusas pronto dispondrán del sistema antimisiles
S-500, con unas características similares al sistema estadounidense
THAAD, que permite interceptar misiles balísticos de alcance medio,
aunque el diseño ruso tendrá también características únicas.
Rusia creará el S-500 Triunfator con unas característcas únicas. Fuente: TASS / Stanislav Krasílnikov
Si hoy en día no se copian los complejos de
misiles antiaéreos S-300 es solo porque faltan ganas. Basta ver tan solo el clon chino HQ-9.
Este sistema estuvo a punto de ganar al complejo ruso S-4 00 Triunf más avanzado en una licitación
en Turquía.
Lo que, por otro lado, no le ha impedido a Pekín
tomar la decisión de comprarle sistemas Triunf a Moscú de forma oficial.
"Exportar tecnología moderna supone que el vendedor tiene sistemas todavía
más perfeccionados", comentó a RBTH el redactor de la revista Arsenal
Otéchestva (El arsenal de la patria), Víktor Murajovski.
"Si le
ofrecemos a China los S-400, significa que tenemos en reserva algo más
eficaz".
En este contexto resulta bastante significativa
la comparación entre los futuros sistemas rusos y los complejos estadounidenses
THAAD. Aunque solo sea porque el THAAD es un sistema móvil de defensa
antimisiles destinado a la interceptación de misiles de corto y medio alcance
pocos minutos antes de que alcancen su objetivo.
El desarrollo de estos
sistemas comenzó en 1992. De los 39 lanzamientos de prueba conocidos de los
sistemas THAAD, 31 fueron considerados exitosos.
En la mitad de ellos "luchó" contra
imitaciones del famoso misil soviético R-17 (denominación de la OTAN SS-1
Scud). Este misil que ya ha quedado obsoleto, no tenía una trayectoria de vuelo
compleja. Por lo tanto los éxitos obtenidos en las pruebas del THAAD no pueden
considerarse completos. 7
Sin embargo, este sistema tiene una
característica técnica muy importante. La concepción conocida como
"interceptación cinética" en la que para alcanzar el objetivo se
utiliza solo la energía cinética del bloque del aparato y el misil no porta una
carga bélica independiente. Hasta entonces para derribar cabezas nucleares de
misiles balísticos los constructores preferían sistemas más sencillos.
Por ejemplo, el A-135, el único sistema de
defensa antimisiles que funciona realmente desplegado alrededor de Moscú y
utilizaba para este fin antimisiles con cabezas nucleares. El antimisil despega
en la zona donde se prevé que entre la cabeza bélica enemiga y hace explotar su
propia carga nuclear. En el plasma de la explosión nuclear aérea todo se quema:
las cargas bélicas, los objetivos falsos y los mismos restos del misil.
En este caso los "desechos radioactivos" de la interceptación nuclear
caen inevitablemente sobre las cabezas de los habitantes locales.
La concepción THAAD presupone que el antimisil
derribará un objetivo "normal" y no "tóxico". Sin embargo,
en la actual etapa de desarrollo tecnológico, lograr esto no es tan sencillo.
Los sistemas de localización de las defensas antiaéreas y antimisiles no
detectan objetivos supersónicos ni hipersónicos.
"Una complejidad particular es la selección
de objetivos: hay que poder saber cuáles son las cargas bélicas reales y cuáles
las falsas", explica a RBTH Mijaíl Jodarenok, redactor del semanario
Voenno-promishlenni kurier ("El correo de la industria
armamentística").
"En el A-135 este principio se ha resuelto
de forma muy sencilla: en el plasma de la explosión nuclear arden unos y otros.
Para un derribo preciso de objetivos hace falta que la defensa antimisiles
tenga unas características completamente distintas".
Del Triunf al Triunfator
El sistema de defensa antimisiles ruso S-400
Triunf indica cuales podrían ser. Tan solo son necesarios cinco minutos para
poner el sistema en plena disposición militar. El sistema de radar garantiza el
seguimiento simultáneo de hasta 100 objetivos y el seguimiento preciso de hasta
seis. Realiza un disparo simultáneo de 36 objetivos pudiendo dirigir a los
mismos hasta 72 misiles.
El Triunf es hasta seis veces más rápido que sus
predecesores, incluido el Patriot estadounidense. Esto se consigue gracias a la
utilización de lanzadoras verticales y al diseño de los propios misiles. Una
vez lanzado el misil este sale del tubo de lanzamiento en vertical y una vez en
el aire la señal del radar le guía en dirección al objetivo. Esto hace que se
reduzca el tiempo de reacción ya que no hace falta, como en el Patriot, girar
la plataforma de lanzamiento.
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Para establecer el objetivo el S-400 puede
utilizar no solo sus propios radares sino información recibida desde el
exterior: de los centros de mando de las defensas antiaéreas o antimisiles, de
satélites o sistemas de alerta y control aerotransportados de larga distancia.
Además cualquier complejo S-400 puede no solo
disparar recibiendo órdenes externas, sino guiar él mismo una red de complejos
antimisiles de diferentes tipos: S-400, S-300, Pantsir-S1, Tor-M1, unificando bajo sus
órdenes decenas de instalaciones de lanzamiento y cientos de misiles.
Según afirman los constructores, este principio
ha sido incluido en los sistemas de defensa antimisiles rusos más modernos, los
S-500 Triunfator. De este sistema todavía no se sabe demasiado. "Es capaz
de interceptar tanto objetivos de pequeño tamaño (vehículos aéreos no
tripulados, misiles de crucero, cabezas nucleares), como satélites".
En el futuro el Triunfator se unirá a los
sistemas de defensa antimisiles A-135, como se anuncia en una publicación para
celebrar el centenario de la creación de las defensas antiaéreas rusas. Es
posible que esto fuera precisamente lo que tenía en mente el constructor jefe
del Consorcio de defensas antiaéreas Almaz-Antéi, Pável Sozinov cuando hablaba
de los sistemas análogos al THAAD.
De todo esto se puede sacar la conclusión de que
los S-500 serán no solo "una plataforma de lanzamiento de misiles"
sino que se convertirán en un sistema global de control del espacio aéreo y de
mando de todas las fuerzas y medios de defensas antiaéreas y antimisiles de
Rusia.
De acuerdo con la cadena de televisión china CCTV, en
2020 Rusia tendrá un arma cuyos parámetros, todos, superan las últimas
novedades estadounidenses en defensa antimisiles. Se trata del sistema
S-500, capaz de derribar misiles hipersónicos.
Bajo fuerte presión de EE.UU., que no cesa de desarrollar nuevos
sistemas antimisiles, Rusia también ha acelerado el desarrollo y
adopción de sistemas antiaéreos, el más promisorio de los cuales es el
S-500, cuyas pruebas concluyeron con éxito a finales de junio, recuerda
el reciente reportaje de CCTV.
Las características
del sistema realmente impactan. Los medios rusos dicen que el S-500
supera en todos sus aspectos a los más modernos sistemas antimisiles
Patriot 3 y THAAD estadounidenses, siendo capaces de derribar con
facilidad los nuevos misiles hipersónicos de EE.UU. del proyecto Prompt Global Strike (Rápido Ataque Global o PGS, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con Itar-Tass, el sistema antimisiles S-500 puede ser adoptado por el Ejército ruso antes de 2020.
El S-500 es un sistema de misiles tierra-aire de nueva generación
diseñado para interceptar misiles balísticos intercontinentales,
sistemas de alerta temprana y control aerotransportado y sistemas de
guerra electrónica como el Boeing EA-18G Growler.
Con una amplia gama de
misiles de 600 kilómetros de alcance, el S-500 podría detectar y
destruir por separado misiles balísticos y de crucero, así como
satélites en órbita baja y ojivas de misiles hipersónicos (con velocidad
de más de 5 Mach) en la parte final de su trayectoria.
El sistema está equipado con un nuevo tipo de radar AESA de alta
potencia. La gama de la detección por el radar varía entre 800 y 900
kilómetros, que es 150-200 kilómetros más que el S-400, actualmente en servicio.
Además de ello, el radar del S-500 es capaz de seguir
simultáneamente 10 objetivos hipersónicos que vuelen a una velocidad de 7
km/s, justo la velocidad del misil de crucero hipersónico Boeing X-51,
cuyo rango de velocidades varía entre 1 y 7 kilómetros por segundo.
Rusia pretende contrarrestar
eficazmente el acercamiento del sistema de defensa antimisiles (DAM, por
sus siglas en inglés) estadounidense a sus fronteras con los nuevos
misiles antiaéreos S-500.
Se espera que al mínimo cinco unidades de estos misiles
se incorporen a la defensa aeroespacial rusa hasta el año 2020, de
acuerdo al respectivo programa federal de armamento.
Por
sus características de combate, el nuevo misil es muy superior a su
predecesor S-400 Triumf y el análogo extranjero de este último, el
estadounidense THAAD. Según fuentes abiertas, el S-500 puede localizar
el blanco a una distancia de ochocientos kilómetros, o sea doscientos
kilómetros más lejos que el S-400.
Además, según comentó en una ocasión
el jefe de la Fuerza Aérea de Rusia, Víctor Bóndarev, es capaz de
derribar misiles táctico-operativos, misiles de medio alcance y
objetivos en el espacio circunterrestre.
A nivel de expertos hay
bastantes versiones acerca de los parámetros técnicos de esta misteriosa
arma superpotente. Pero todos coinciden en que el poderío le la defensa
aeroespacial rusa aumentará notablemente. El S-500 permitirá derribar
tanto misiles como aviones. Es decir, se trata de un arma de doble filo.
El director de la revista Defensa aeroespacial, Mijaíl Jodariónok, señala:
–El
sistema permitirá destruir con eficacia misiles balísticos de medio
alcance y ojivas de combate de misiles balísticos intercontinentales.
Hablando de su incorporación al servicio operativo, la fecha más
optimista es el año 2017. En cuanto a su capacidad de contrarrestar el
escudo antimisiles estadounidense y sus componentes desplegados en
Europa, es un tema complicado, porque se trata de alcanzar el antimisil
del hipotético enemigo. Y es que los dos vuelan a velocidades próximas
al límite.
Para alcanzar el misil interceptor, el
S-500 debe ser desplegado en las inmediaciones de las rampas de
lanzamiento del DAM. Entre expertos se comenta mucho últimamente que
algunos países están desarrollando nuevos tipos de armas: hipersónicas y
cinéticas.
Se dice que EEUU va adelantado en varios proyectos en este
ámbito. Muchos estiman que el programa estadounidense de desarrollo de
nuevos armamentos espaciales está en plena marcha. Dado esto, es
importante saber si el misil S-500 podrá neutralizar también esa clase
de armas. Nuestro experto Mijaíl Jodariónok asegura que sí, podrá
neutralizarlas con mucha eficacia:
–El
S-500 Triunfador–M también puede derribar misiles hipersónicos de
crucero, a una velocidad de cinco mil quinientos y más kilómetros por
hora. Es una tarea que los modelos anteriores no podían cumplir y este
si podrá, porque está provisto de un potente radar y una tecnología
digital altamente desarrollada.
Ha sido muy
importante descartar al máximo la interferencia del factor humano en
todas las etapas de la localización del blanco, los preparativos del
lanzamiento y el guiado automático del misil. De ahí, el altísimo nivel
de automatización propio del sistema.
A estas alturas,
la defensa aeroespacial de Rusia cuenta con el misil antiaéreo de medio
alcance S-300PM, el promisorio misil S-400 Triumf de largo y medio
alcance y el sistema de misiles y cañones de corto alcance Pantzir-S.
Con la incorporación del S-500, que es un misil de quinta generación,
Rusia podrá repeler eficazmente los ataques aeroespaciales del
hipotético enemigo.
Los analistas estiman que el S-500 puede cumplir un
papel sumamente importante en la defensa de la fuerza estratégica
nuclear de Rusia ante un eventual ataque sorpresa de misiles enemigos,
tanto balísticos, como de crucero.
Las tropas de defensa
aeroespacial cifran muchas esperanzas en este novedoso sistema. Fuentes
en la empresa diseñadora del misil, Almaz-Antéi, informaron que su
entrega a las FFAA está prevista para los años 2017 y 2018.