No se trata de un
“juego” de la guerra. Se trata de un escenario real que trabaja el
“Centre de Estudis Estrategics de Cataluña”, que recibe subvenciones y
del que es Presidente Miquel Sellarés ( fue Director General de
Seguridad con Jordi Pujol y denunciado por sus sistemas paralelos de
información por Xavier Rius, de e-noticies) y Pol Molas, “encargado de
Fuerza Naval, operaciones conjuntas e industria de defensa (sic).
La “movida diplomática” que anuncia este organismo independentista, “independiente” pero eso sí, subvencionado, es “alinear los intereses del Estado Catalán para evitar el genocidio cultural de las islas, con los intereses de Washington, Londres y la OTAN, para limitar la actividad militar naval rusa en el Mediterráneo occidental”.
Este “centro estratégico catalán” sigue con “sumo interés”, las relaciones entre Rajoy y Putin, “para desplegar rápidamente, una vez proclamada la independencia”, todas las capacidades que caracterizan a los países nórdicos.
El origen de este “despliegue catalán” en defensa arranca de la la decisión de abrir Ceuta a la marina de guerra rusa, en plena crisis de la OTAN con Moscú. Cataluña, según estos estrategas, debe gestionar una frontera con la OTAN, la deslealtad de España con la Alianza Atlántica al ofrecer el uso de Ceuta a los rusos y la necesidad de recuperar las Islas Baleares, evitándole el genocidio español.
Este centro de estudios estratégicos da también recomendaciones para la formación de la Fuerza Catalana (el criterio fundamental es el nivel de Catalán de la tropa) y los “filtros de seguridad”· que se aplicarían para admitir tropas provenientes del Estado español.
Entre las publicaciones de este “centro estratégico” destaca el interés por contactos con proveedores de material militar en el futuro, como por ejemplo, corbetas de India .
La “movida diplomática” que anuncia este organismo independentista, “independiente” pero eso sí, subvencionado, es “alinear los intereses del Estado Catalán para evitar el genocidio cultural de las islas, con los intereses de Washington, Londres y la OTAN, para limitar la actividad militar naval rusa en el Mediterráneo occidental”.
Este “centro estratégico catalán” sigue con “sumo interés”, las relaciones entre Rajoy y Putin, “para desplegar rápidamente, una vez proclamada la independencia”, todas las capacidades que caracterizan a los países nórdicos.
El origen de este “despliegue catalán” en defensa arranca de la la decisión de abrir Ceuta a la marina de guerra rusa, en plena crisis de la OTAN con Moscú. Cataluña, según estos estrategas, debe gestionar una frontera con la OTAN, la deslealtad de España con la Alianza Atlántica al ofrecer el uso de Ceuta a los rusos y la necesidad de recuperar las Islas Baleares, evitándole el genocidio español.
Este centro de estudios estratégicos da también recomendaciones para la formación de la Fuerza Catalana (el criterio fundamental es el nivel de Catalán de la tropa) y los “filtros de seguridad”· que se aplicarían para admitir tropas provenientes del Estado español.
Entre las publicaciones de este “centro estratégico” destaca el interés por contactos con proveedores de material militar en el futuro, como por ejemplo, corbetas de India .
También se dedica a denunciar a España,
“que pone en peligro a las democracias occidentales por permitir
repostar a los buques rusos”, y a informar sobre las próximas maniobras
catalanas de defensa “con la colaboración de países nórdicos”, y
utilizando en el tiro real, eso sí, territorio de países colindantes.
Francisco Pou
Ha desarrollado su labor de periodista en Estados Unidos y en España, especialmente en TV. En la actualidad es analista en diversas áreas: Internacional y Defensa, Cultura y Pensamiento. @FranciscoPouhttp://theobjective.com/blog/es






