Mostrando entradas con la etiqueta satélites artificiales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta satélites artificiales. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de julio de 2015

La española Elecnor cierra la operación de exportación de sus dos satélites de observación de la Tierra

 

Elecnor, a través de su división tecnológica Elecnor Deimos, ha cerrado la operación de exportación a la compañía canadiense Urthecast de sus dos satélites de observación de la Tierra, Deimos-1 y Deimos-2, por 76,4 millones de euros. 

La venta de ambos satélites fue firmada el pasado 22 de junio en el marco de una alianza estratégica con la compañía canadiense UrtheCast para proyectos conjuntos en el sector aeroespacial. El acuerdo contemplaba alcanzar el cierre efectivo de la operación antes del próximo 21 de agosto, plazo que ha sido sustancialmente acortado.
La operación impulsa el éxito de Elecnor Deimos en el sector aeroespacial, con presencia consolidada en toda la cadena de valor de las misiones espaciales: diseño, integración, validación, lanzamiento, operación y explotación comercial de satélites propios de observación de la Tierra, así como desarrollo de sistemas espaciales para terceros. 

La operación, según detalla la empresa, completa con éxito el recorrido iniciado hace 10 años por ambos satélites con sus primeros estudios de ingeniería, convirtiendo este innovador modelo de negocio en único dentro de la industria aeroespacial española. 

De hecho, es la primera operación de estas características de una empresa española en una industria dominada hasta la fecha por corporaciones francesas, italianas, inglesas y coreanas. A raíz del impulso alcanzado con este acuerdo, el Grupo está trabajando, asimismo, para su introducción en nuevos mercados del sector espacial.
En lo relativo al alcance global de la alianza suscrita entre ambas compañías, implica la búsqueda conjunta de oportunidades de interés común. Así, Elecnor se convierte en socio estratégico de UrtheCast dentro del programa internacional “Constellation”, cuyo objetivo es desarrollar la primera constelación completamente integrada de satélites de observación de la Tierra ópticos y de radar.

En concreto, la compañía española colaborará en las áreas de control de misión, estaciones terrenas para comandar y recibir datos, análisis de misión y dinámica de vuelo, así como en la integración de la carga de pago de los satélites radar en la sala limpia del Centro de Integración y Operaciones de Satélites de Elecnor en Puertollano (Ciudad Real).

defensa.com

Foto: Urthecast es famosa por la cámaras UltraHD que ha desarrollado para la observación de la tierra

martes, 9 de junio de 2015

China se une a la lucha contra la 'basura espacial'



China se une a la lucha contra la 'basura espacial'

China está harta de que sus naves y satélites sufran percances por culpa de la llamada ‘basura espacial’, y ha decidido crear un centro desde el que controlarla y proteger las misiones que tiene en órbita, según ha anunciado la agencia oficial de noticias Xinhua.
El centro será gestionado por la Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria para la Defensa Nacional y la Academia China de Ciencias. Su objetivo será vigilar los desechos espaciales para que no interfieran en las investigaciones que realice el país en el espacio. Desde él se recogerán datos de las estaciones de observación chinas para crear una red de alerta ante los residuos espaciales y compartir con los socios la información recogida.

Se calcula que existen más de 300.000 piezas de la conocida como basura espacial orbitando alrededor de nuestro planeta: tornillos, restos de cohetes, satélites… que han quedado inactivos o rotos en colisiones. 

Estos objetos se desplazan a una velocidad de 10 km/segundo -es decir, 40 veces más rápido de lo que vuelan los aviones dentro de la atmosfera terrestre-, por lo que pueden dañar los satélites y naves espaciales con los que se crucen. 

De media, las naves y satélites de China que se encuentran en el espacio registran una media de 30 incidentes anuales en los que se han acercado a menos de 100 metros de algún tipo de residuo.

Mientras tanto, la Agencia Espacial Europea –ESA- está diseñando la misión ‘e.Deorbit’ como parte de su iniciativa ‘Espacio Limpio’. La misión será presentada al Consejo de la ESA el año que viene, y recurriría a un satélite capaz de capturar otro en desuso y hacer que vuelva a entrar en la atmósfera terrestre de forma controlada. De recibir el visto bueno, el satéltie ‘e.Deorbit’ será lanzado en el año 2021.

http://www.onemagazine.es

miércoles, 10 de septiembre de 2014

España y Noruega se sientan para negociar las necesidades del HisNorSat


 


Representantes de los Ministerios de Defensa de España y Noruega se van a sentar “antes de que acabe 2014” para negociar las necesidades y las demandas del nuevo satélite de telecomunicaciones seguras HisNorSat, cuya construcción se aplazó en 2012.

Según ha avanzado infoespacial.com, en septiembre de ese año ambos socios europeos decidieron aplazar dos años el proyecto firmado en 2010 y que contemplaba la adquisición, el lanzamiento .y la explotación conjunta de una plataforma geoestacionaria, con una inversión prevista de unos 300 millones de euros.

Las razones en las que se fundamentó el Ministerio de Defensa español para adoptar entonces esa decisión fueron “la situación de crisis económica y la consecuente necesidad de priorizar los proyectos de inversión en materia de Defensa”.

Según fuentes de Hisdesat, la operadora de satélites gubernamentales que gestiona la parte española del acuerdo, durante estos dos años la compañía ha seguido ofreciendo servicios de comunicaciones por satélite a los noruegos, y buscando nuevas vías de colaboración para mantener a flote el proyecto.

“Hay que redefinir el nuevo escenario”, dijeron las fuentes consultadas. “De ahí las reuniones”.

Lo único que está claro es que el satélite ocupará la posición orbital 29º Oeste, donde actualmente se encuentra operando el XTAR-EUR, que también gestiona Hisdesat.

Según el MoU suscrito en 2010, el satélite sería propiedad de Hisdesat y de las Fuerzas Armadas Noruegas, tendría unos 44 transpondedores en banda X y en banda Ka, 12 kW de potencia eléctrica y una vida útil de 15 años.

Foto: Hisdesat
Infodefensa.com

viernes, 29 de agosto de 2014

Pseudosatélite de gran altitud Zephyr 7 de Airbus, 11 dias de vuelo

 

Airbus Defence and Space ha anunciado que el Pseudosatélite de Gran Altitud (High Altitude Pseudo-Satellite – HAPS) Zephyr 7 acaba de concluir su más difícil misión hasta la fecha, fijando así una nueva referencia en operaciones persistentes, en todo momento del año, para esta categoría de Sistemas Aéreos no Tripulados (Unmanned Aerial Systems – UAS). 

La prueba consistió en más de 11 días de vuelo sin interrupción, tuvo lugar en condiciones meteorológicas de invierno (para lo cual se usó una nueva carga útil primaria) e integró un control de vuelo basado en comunicaciones vía satélite, lo que supone otros tres hitos de referencia alcanzados por Zephyr 7.

Los HAPS funcionan utilizando exclusivamente energía solar, que durante el día se emplea para recargar una batería con la que se continúa el vuelo durante la noche. El presente vuelo fue por lo tanto mucho más exigente que todos los anteriores ya que tuvo que lidiar con días más cortos y noches más prolongadas. 

El vuelo, realizado por encargo del Ministerio de Defensa británico, tuvo lugar dentro del espacio aéreo controlado, lo que precisó una estrecha colaboración con la Dirección de Aviación Militar británica (Military Aviation Authority – MAA), la Dirección de Homologación de Aeronavegabilidad británica (Type Airworthiness Authority – TAA) y la sección de sistemas UAS de la entidad Apoyo y Equipamiento de Defensa (Defence Equipment and Support – DE&S), adscrita al Ministerio de Defensa británico. Lo anterior hizo posible que a Zephyr 7 se le asignara el registro militar PS001, es decir, se trata del primer pseudosatélite en ser registrado.

“Es la primera vez que las autoridades de aviación militar de Reino Unido han extendido sus probados procedimientos y normativas al ámbito de estos novedosos pseudosatélites de gran autonomía”, declaró el coronel (Group Captain) Paul Lloyd, de la TAA.

Además de volar con una nueva carga útil primaria, por primera vez se han utilizado comunicaciones vía satélite para controlar y hacer un seguimiento del aparato. “El uso de un enlace de comunicaciones vía satélite para controlar la aeronave fuera del campo visual de la estación en tierra es otro factor crítico que teníamos que probar para pasar a la modalidad de funcionamiento pseudosatélite, en la que los Zephyr se pueden controlar por todo el mundo desde una estación central”, añadió Jens Federhen, que también hizo hincapié en que lo anterior contribuirá a reducir aún más el coste en servicio, que ya es bajo en comparación con el de otros medios.

El vuelo ha supuesto un gran avance para demostrar que Zephyr de Airbus es capaz de operar en cualquier momento del año, como explica Chris Kelleher, Director Técnico del programa HAPS de Airbus. “Si bien Zephyr 7 tiene el récord mundial de permanencia en vuelo y ha volado de forma continua durante períodos diez veces más largos que los de cualquier otro UAS, todos los vuelos anteriores de larga duración se habían llevado a cabo en los meses de verano, en los que los días más largos, las noches más breves y el mejor tiempo hacen que volar sea considerablemente más sencillo. 

Este último vuelo se efectuó durante el invierno austral, en el que el aparato tuvo que demostrar que podía permanecer operativo a lo largo de noches más largas, recargar lo suficiente sus acumuladores durante los períodos de luz diurna –más cortos– y soportar condiciones meteorológicas más severas”.

El vuelo permitió más de 250 horas de ensayos de vuelo en el prototipo Zephyr 7, que ahora se utilizará para afinar el diseño final del Zephyr 8, el vehículo HAPS de siguiente generación que en este momento desarrolla Airbus.

defensa.com

viernes, 16 de mayo de 2014

El cohete ruso Protón con un satélite cae poco después del lanzamiento

 

 
El cohete ruso Protón con el satélite de comunicaciones Express-AM4R cayó poco después de haber despegado desde el cosmódromo de Baikonur,  situado en Kazajstán, informó a esta agencia una fuente del sector espacial de Rusia.

“El lanzador Protón con el más potente satélite de comunicaciones ruso cayó fuera del territorio kazajo”, precisó la fuente.

Agregó que  “todos los lanzamientos de cohetes Protón desde Baikonur se suspenderán hasta que se aclaren las causas del accidente”.

Así, se aplaza indefinidamente el lanzamiento de un Protón-M que iba a despegar el 15 de julio con el satélite Express-AM6 a bordo.

De momento se desconoce si la caída provocó algunas víctimas o destrucciones. Tampoco se sabe el lugar exacto en que cayó. El interlocutor de la agencia mencionó como zonas probables el Pacífico y el Territorio de Altái, en Rusia.

El lanzador Protón despegó de la base de Baikonur  en la madrugada del viernes, a las 1.42 hora Moscú (21.42 GMT del jueves).

Un portavoz de la agencia espacial rusa Roscosmos dijo que el accidente ocurrió nueve minutos después del lanzamiento. Su colega de la empresa aeroespacial Jrúnichev afirmó que fue durante el funcionamiento de la tercera etapa del cohete.

El satélite Express-AM4P fue desarrollado por la compañía europea EADS Astrium por encargo de Rusia.

El aparato, de unas 5,8 toneladas, construido sobre una plataforma Eurostar E3000 y dotado de 63 transpondedores y 10 antenas, estaba programado para cubrir todo el territorio de Rusia y de los países de la CEI.

El Express-AM4P, el más potente satélite de comunicaciones ruso a la fecha, iba a ser el tercer ingenio de la serie Express lanzado en 2014.

El 16 de marzo pasado, un Protón-M con el bloque acelerador Briz-M puso en órbita los satélites Express-AT1 y Express-AT.

© RIA Novosti. Oleg Urusov

martes, 8 de abril de 2014

Así nos ayudan los satélites en nuestro día a día

 

 



El empeño del ser humano por explorar los confines del Universo ha posibilitado que la industria espacial, a través de la evolución científica y tecnológica, haya podido, entre otras cosas, crear multitud de satélites que nos hacen nuestro día a día más sencillo. Y es que, sin ser conscientes de ello, cada uno de nosotros utiliza, prácticamente a diario, uno o varios satélites para que nuestra vida sea más fácil.

El primer lugar del ránking lo ocupan las plataformas de comunicaciones, que han transformado la Tierra en una aldea global, donde lo que sucede en un lugar es inmediatamente conocido en el resto del planeta. “Los satélites nos permiten escuchar emisoras de radio españolas en cualquier parte del mundo, mantener conversaciones telefónicas transatlánticas mediante aparatos fijos o móviles”, asegura Juan Garcés de Marcilla, director general de Thales Alenia Space España, una importante empresa del sector a escala mundial. “Sin los satélites, por ejemplo, la gente se levantaría por la mañana y el mundo sería distinto”, destaca, "porque no habría GPS, ni televisión en directo, las tripulaciones de los barcos quedarían incomunicadas, la distribución de petróleo, gas y electricidad se colapsaría y servicios como Google Maps no funcionarían”.

Aunque existen en órbita decenas de satélites de comunicaciones, la compañía que lidera el mercado nacional y ocupa la cuarta posición a escala mundial es el operador español Hispasat que, con sus siete satélites facilita nuestras conversaciones con los países del continente americano, centroeuropa y el Norte de África. Carlos Espinós, consejero delegado de Hispasat, subraya que “diariamente, numerosas cadenas de televisión españolas y latinoamericanas utilizan nuestros satélites para difundir su señal y sus corresponsales en las capitales extranjeras pueden estar presentes en los informativos,y ofrecer en directo sus crónicas".







Un planeta bajo vigilancia

Los satélites meteorológicos también han revolucionado nuestra visión del mundo. Gracias a ellos, estamos constantemente informados del tiempo y las temperaturas. No sólo ayudan a establecer las previsiones climáticas, sino que permiten prever el nacimiento y movimiento de tormentas y huracanes, a la vez que nos alertan de inundaciones, movimientos sísmicos o erupciones volcánicas. También, por supuesto, vigilan la evolución del cambio climático. Son los Meteosat europeos, los NOAA norteamericanos y los INSAT-3 de la India, por citar algunos ejemplos. Otra gama de satélites cuyos servicios son poco visibles para el ciudadano de a pie son los que vigilan la atmósfera, los océanos y la superficie terrestre. Son los llamados satélites de observación de la Tierra o de tele-detección, que proporcionan datos con los que los técnicos pueden mejorar las labores agrícolas, facilitar la gestión de las tierras ayudar a la planificación urbana, e incluso concebir medidas para controlar la contaminación.

Controlan la evolución de los hielos

“Hay ingenios especializados en vigilar los océanos, para controlar la evolución de las poblaciones de peces, supervisar las rutas y el tráfico marítimo y observar la polución marina”, asegura Marta Escudero, responsable de la división espacio de la empresa española GTD. Uno de ellos es el Cryosat 2, que controla el grado de fusión de los glaciares e informa a los barcos sobre los icebergs que van la deriva, con lo que evita que se produzcan desastres de la magnitud del hundimiento del Titanic.. También existen satélites de salvamento y rescate, que recogen las señales de socorro que emiten barcos o aviones en peligro. El principal es el sistema mundial Cospas-Sarsat, una red espacial que, desde su activación en 1982 hasta octubre de 2013, ha logrado rescatar a más de 33.000 personas en todo el mundo, principalmente por hundimientos en alta mar.


Otros tipos de satélites se dedican a observar y estudiar la atmósfera que envuelve la Tierra. En la década de los 70, este tipo de ingenios descubrió el adelgazamiento de la capa de ozono y nos alertó del peligro que nos acechaba. El resultado ha sido que, durante los últimos 30 años, varios satélites especializados han seguido día tras día la evolución del famoso agujero de la capa de ozono. Uno de ellos ha sido el Envisat, el mayor ingenio de la Agencia Espacial Europea (ESA), un mastodonte de 8,2 toneladas que acaba de culminar sus servicios tras diez años de servicio.

Para la guerra y la paz

Los satélites militares son los más desconocidos. Este tipo de ingenios son especialmente importantes en situaciones de guerras o conflicto, pero más aún para mantener la paz o la confianza entre países enfrentados. De hecho, la mayoría de los más de 3.500 satélites militares lanzados hasta la fecha se dedican a observar o escuchar con fines gubernamentales. Gran parte de ellos están equipados con potentes cámaras digitales que escanean la superficie terrestre en busca de instalaciones y actividades de naturaleza militar.

Entre estos últimos están los satélites Helios, que serán seguidos por el 'Paz' y el 'Ingenio' del operador español Hisdesat. Para Miguel Ángel Panduro, consejero delegado de Hisdesat, “gracias a los satélites, los militares españoles disponen de potentes ojos y oídos”. También existen satélites espía que captan las comunicaciones del potencial enemigo en busca de datos que descubran movimientos de tropas, aviones, barcos o submarinos. Según Panduro, “nuestras redes militares de mando y control, al igual que las tropas españolas en Líbano y Afganistán, necesitan de los satélites para planificar y dirigir sus operaciones”.


Tal es la importancia de este tipo de satélites, como los Lacrosse, Topaz y KH-11 norteamericanos, que el Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratégicas o SORT firmado en 2002 entre EE.UU. y Rusia -que limitaba el arsenal de ojivas nucleares operativas a 2.200- fue criticado porque los satélites espía no podían verificar los acuerdos alcanzados.

Otro de los papeles poco conocidos que han jugado los satélites militares es la vigilancia de las explosiones de armas atómicas. Desde el espacio es posible observar todas las pruebas y ensayos nucleares llevados a cabo en cualquier lugar de la Tierra por cualquier nación. Los llamados DSP -acrónimo de Defense Support Program- son útiles para vigilar a las naciones que tratan de desarrollar y dotarse con armas nucleares -como Irán y Corea del Norte-.

Los DSP permiten saber cuándo y dónde se llevan a cabo explosiones nucleares y cuál es su potencial de destrucción. En la actualidad, los satélites de vigilancia nuclear verifican el cumplimiento de los tratados de prohibición de ensayos nucleares, y saber quién lleva a cabo ensayos con armas atómicas.

Dónde estoy y a dónde voy
 
La constelación de satélites más conocida en el mundo -aunque la mayoría ignora que se trata de un desarrollo concebido, fabricado, puestos en órbita y operado con fines militares- es el sistema de posicionamiento global GPS -Global Positioning System-. 

Desarrollado por la Fuerza Aérea norteamericana, su razón de ser se encuentra en la necesidad de guiar con precisión a sus objetivos tanto a los buques, como a los aviones de combate, los helicópteros de ataque y los misiles. Aunque el primer satélite GPS se lanzó en 1978, el sistema no estuvo operativo hasta 1992. El éxito de su difusión comercial radica en su gran rapidez en obtener la posición, su precisión y su cobertura global y continua.

Ambas familias de satélites permiten determinar con precisión cuál es la posición de un objeto, barco o aeronave en cualquier lugar por tierra, mar o aire. Cientos de millones de personas utilizan cada día tanto los satélites GPS como los rusos GLONASS, tanto para orientarse como para desplazarse o navegar.



J. Pons
http://www.onemagazine.es



LOS SATÉLITES:

1/Meteosat
Misión: Observar el tiempo atmosférico y el clima sobre Europa y otras regiones para poder efectuar predicciones meteorológicas.
Primer lanzamiento: 23 de noviembre de 1977 (Meteosat 1); su última evolución, el MSG3, se puso en órbita el 5 de julio de 2012.
Cómo funciona: Sus sensores infrarrojos y radar ven las nubes y captan hasta las pequeñas zonas de baja presión pero de gran intensidad, lo que permite a los meteorólogos alertar sobre la inminencia de huracanes, mareas, olas de frío o calor, o la evolución de la capa de ozono.
Peso: 2.037 kg.
A qué altura orbita: 36.000 km.
Nacionalidad: Europa

2/Cryosat 2*
Misión: Averiguar el grosor y ritmo de destrucción del manto helado de los Polos.
Lanzamiento: 8 de abril de 2010.
Cómo funciona: Un avanzado radar capta imágenes tridimensionales de alta resolución y muestra una imagen con la forma y relieve de los hielos polares y qué variación está experimentando del grosor de los hielos.
Peso: 684 kg.
A qué altura orbita: 727 km.
Nacionalidad: Europa
*Cryosat 1 fue lanzado el 8 de octubre de 2005, pero un fallo en sus motores cohete impidió su puesta en órbita.

Aura
Misión: dedicado a la observación y medición de la capa de ozono, la calidad del aire y el clima
Lanzamiento: 15 de julio de 2004
Cómo funciona: Cuenta con cuatro instrumentos que estudian la composición, la química y la dinámica –es decir, el movimiento- de las capas alta y baja de la atmósfera de la Tierra. Permite observaciones globales diarias de la capa de ozono troposférico, del monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, y dióxido de azufre.
Peso: 2.967 kg.
A qué altura orbita: 705 km.
Nacionalidad: Estados Unidos


NAVSTAR GPS
Misión: Determinar la posición de un objeto, una persona, un vehículo, barco o aeronave en cualquier parte del mundo, con una precisión de pocos metros.
Último lanzamiento: 15 de mayo de 2013 (GPS IIF-4)
Cómo funciona: Cada uno de los 24 satélites de la constelación emite una señal que contiene su identificación y la hora de cada uno de ellos. Basado en dichas señales, el receptor sincroniza el reloj del GPS y calcula el tiempo que tardan en llegar las señales, mide la distancia a cada satélite y determina las coordenadas reales del punto de medición.
Peso: 1.630 kg.
A qué altura orbita: 20.200 km.
Nacionalidad: Estados Unidos.

Constelación Cospas-Sarsat
Misión: Salvamento y rescate.
Primer lanzamiento: 29 de junio de 1982 (satélite Cosmos 1383).
Ultimo lanzamiento: 6 de febrero de 2009 (NOAA-19).
Cómo funciona: Reciben las señales de los barcos y aeronaves en peligro y las transmiten a los centros terrestres de control. Desde ellos se activa el operativo de salvamento y rescate por tierra, mar y aire. El centro de control español se encuentra en la estación espacial de Maspalomas, en Gran Canaria.
Peso: 1.440 kg.
A qué altura orbita: 870 km.
Nacionalidad: organización internacional Cospas-Sarsat.


Envisat
(Fuera de servicio desde el 8 de abril de 2012).
Misión: Satélite de observación terrestre construido por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Lanzamiento: 1 de marzo de 2002.
Cómo funciona: Sus diez instrumentos miden los gases de efecto invernadero, los cambios de nivel de los océanos, la fusión de glaciares, la destrucción de bosques tropicales, los restos de hidrocarburos en el mar así como los efectos de las inundaciones y erupciones volcánicas.
Peso: 8.200 kg.
A qué altura orbita: 790 km.
Nacionalidad: Europa.

Landsat
Misión: Observar la Tierra en alta resolución, supervisar los cambios que se produzcan en ella debidos a causas naturales o humanas y detectar recursos naturales.
Primer lanzamiento: 23 de julio de 1972
Ultimo lanzamiento: 11 de febrero de 2013 (Landsat 8)
Cómo funciona: Sus sensores térmicos y lumínicos toman unas 400 fotografías diarias y dan cobertura completa al globo terráqueo cada 16 días, algo que sirve para mejorar los estudios climáticos.
Peso: 2.623 kg.
A qué altura orbita: 704 km.
Nacionalidad: Estados Unidos.

Amazonas 3
Misión: Ofrecer Internet por banda ancha de alta velocidad y para servicios interactivos y aplicaciones multimedia, difusión de TV, así como despliegue de redes corporativas de telefonía fija y móvil.
Lanzamiento: 7 de febrero de 2013.
Cómo funciona: Cuenta con 19 transpondedores (elementos que reciben una señal y la devuelven amplificada) que le permiten transmitir más información en un haz y que sus señales puedan ser recibidas en antenas terrestres mucho más pequeñas.
Peso: 6.200 kg.
A qué altura orbita: 36.000 km.
Nacionalidad: España.


INSAT 3
Misión: Observar el tiempo atmosférico y el clima sobre el continente indio y el resto de Asia para poder efectuar predicciones meteorológicas.
Último lanzamiento: 25 de julio de 2013 (INSAT-3D).
Cómo funciona: Sus diferentes sensores permiten a los meteorólogos pronosticar la inminencia de huracanes, inundaciones, olas de calor y la llegada de los monzones.
Peso: 2.000 kg.
A qué altura orbita: 36.000 km.
Nacionalidad: India.

CloudSat
Misión: Medir la distribución, abundancia, estructura y propiedades de las nubes.
Lanzamiento: 28 de abril de 2006
Cómo funciona: Su avanzado radar de ondas milimétricas mide las microondas reflejadas por las nubes en función de la distancia a la que se encuentran.
Peso: 848 kg.
A qué altura orbita: 702 km.
Nacionalidad: Estados Unidos

Aqua (EOS-PM 1)
Misión: Satélite de observación de la Tierra dedicado al estudio del ciclo del agua.
Lanzamiento: 4 de mayo de 2002.
Cómo funciona: Dispone de siete instrumentos que miden la radiación ultravioleta, el equilibrio energético y la temperatura de la atmósfera, los perfiles de humedad de las nubes, la tasa de lluvia, así como el viento y la temperatura en la superficie de los mares.
Peso: 3.117 kg.
A qué altura orbita: 700 km.
Nacionalidad: Estados Unidos.
 

Tecnology Militar Copyright © 2011 - 2012 - |- Template created by Leit0s - |- Powered by tecnologamilitar