
La
empres United Technologíes Corporation (UTC) acordó pagar más de 75
millones de dólares a los departamentos de justicia y Estado por
exportación ilegal de software a China, que fue utilizado en el
desarrollo del helicóptero de ataque chino WZ-10.
Las empresas
subsidiarias de UTC, Pratt & Whitney Canada(P&WC) y Hamiltodn
Sundstrand se declararon culpables de violar el Reglamento internacional
de tráfico de armas (ITAR) del Departamento de Estado, así como la ley
de informes falsos.
Según el Departamento de Justicia, P&WC
suministró diez motores de desarrollo a China en 2001 y 2002 que fueron
utilizados para propulsar los helicópteros WZ-10 durante las fases de
desarrollo del programa. Esta exportación fue realizada de forma
deliberada para llegar a ser el suministrador exclusivo para el mercado
de helicópteros de China y violando el embargo de armas de EEUU a China.
"PWC exportó tecnología estadounidense controlada a China, sabiendo que
sería utilizada en el desarrollo del helicóptero de ataque, en
violación del embargo de armas de EEUU a China," dijo el Fiscal David
Fein en una nota. "PWC tomo lo que se describe internamente como un
'riesgo calculado', porque quería ser el suministrador exclusivo para el
mercado civil de helicópteros en China, con ingresos previstos de hasta
2.000 millones de dólares. Varios años después de que se conociesen las
violaciones, UTC, HSC y PWC desvelaron las violaciones e hicieron
afirmaciones falsas al hacerlo. La confesión de culpabilidad de PWC y el
acuerdo alcanzado con las tres compañías debería enviar un mensaje
claro que cualquier corporación que deliberadamente exporta material
controlado a una nación embargada será perseguida y castigada, así como
aquellos que lo sepan y no lo comuniquen de forma oportuna y veraz."
"Debido en parte a las acciones de estas empresas," dijo Fein, "China ha
sido capaz de desarrollar su primer helicóptero militar de ataque con
tecnología de defensa restringida por EEUU."
Al revelar UTC todas
las violaciones a las ITAR voluntariamente al Departamento de Estado, y
que van a tomar medidas para evitar otras violaciones, el Departamento
de Estado no prohibirá a UTC vender armamento.
UTC pagará 20,7
millones de dólares al Departamento de Justicia y 55 millones en multas
al Departamento de Estado, por las violaciones a la exportación y las
relacionadas con el WZ-10.
De los 55 millones de multas, 35 serán
pagados en metálico en los próximos cuatro años, y los otros 20 podrían
ser cancelados si cumple varias medidas.
El presidente y
consejero delegado de UTC, Louis Chênevert, dijo que la compañía estaba
comprometida para realizar negocios cumpliendo completamente las normas y
leyes de exportación, que son parte integral para proteger los
intereses de política exterior y de seguridad nacional estadounidenses.
La
exportación de artículos de defensa y datos técnicos asociados a China
había sido prohibida por el gobierno estadounidense desde la masacre de
la plaza de Tiananmen, en junio de 1989.
Los dos miembros más
importantes del Comité de Servicios Armados del Senado pidieron al
Departamento de Defensa que consideren la suspensión o prohibición de
que UTC contrate con el Pentágono tras la declaración de culpabilidad de
la empresa en junio por exportar software a China, que fue utilizado
para desarrollar un helicóptero militar.
UTC se consideró
culpable el 28 de junio de haber violado la Ley de control de
exportaciones de armas de 1976 y de hacer falsos testimonios en relación
con las exportaciones a China por su subsidiaria Pratt & Whitney
Canada en una serie de contratos desde al menos de agosto de 2000.
El
presidente del comité, Carl Levin, y el representante del partido
republicano, John McCain, encargaron, en una carta al secretario de
Defensa, Leon Panetta, y a la secretaria de Estado, Hilary Clinton, que
las violaciones a la ley de exportaciones por UTC y sus subsidiarias,
Pratt&Whitney Canada y Hamilton Sundstrand, "levantan la
preocupación de que podían haber causado un daño significativo a nuestra
seguridad nacional.2
En su carta, Levin y McCain dicen que
consideran las acciones de P&WC como profundamente perturbadoras
porque apoyaron el desarrollo de un helicóptero militar chino con la
esperanza de conseguir contratos de motores para helicópteros civiles en
China.
Los senadores dijeron mientras que el Departamento de
Estado ha prohibido parcialmente a P&WC que reciba licencias de
exportación, Defensa no ha hecho lo mismo. "Creemos que el propio
Departamento de Defensa debería evaluar este caso por la pertinencia de
la suspensión o prohibición de contratos."
UTC facturó en 2010
7.200 millones de dólares al Departamento de Defensa, figurando en el
ranking como la número 7 por el valor de sus ventas. Doce días después
de que UTC se reconociese culpable, el Ejército y la Armada otorgaron a
una de sus subsidiarias, Sikorsky Aircraft, un contrato para la
adquisición de 653 helicópteros Blackhawk, por un valor de 8.500
millones de dólares y una duración de cinco años.
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