El caza furtivo chino de quinta generación J-31 fue
diseñado para competir con el F-35 estadounidense, tanto en el campo de
batalla, como en el campo de las exportaciones. Pero ¿es realmente tan
avanzado tecnológicamente como el avión estadounidense?
Expertos militares estadounidenses admiten, según informa el portal Defense One,
que el J-31, equipado con dos potentes motores WS-13 de 8.700
kilopondios, puede volar a la misma velocidad que el F-35, pero
enfatizan: para conseguir la superioridad aérea es necesario poseer
también otras capacidades.
El F-35 cuenta con 'softwares' y 'hardwares' mejores que el J-31, un
avanzado sistema electro-óptico de adquisición de blancos (EOTS) que
consta de un sensor IR y un telémetro láser. Al mismo tiempo supera al
caza chino en términos de maniobrabilidad.
Sin embargo, cuánto tiempo durarán estas ventajas es un tema
para debatir. Conforme a la publicación en Defense One, funcionarios y
expertos de alto nivel del Pentágono creen que la superioridad de
la aeronave estadounidense se está reduciendo continuamente, ya que
ingenieros chinos están modernizando el J-31.
"Básicamente, [los chinos] están produciendo sistemas de armas que
tienen características de quinta generación que potencialmente anulan
algunas de nuestras ventajas (...) Si perdemos estas ventajas
(...) el escenario será aterrador para nosotros", comentó Peter Singer,
un estratega del 'think-tank' New America.
El jefe de Adquisiciones del Pentágono, Frank Kendall, indica que los
chinos avanzan utilizando datos robados durante las campañas
de ciberespionaje contra EE.UU. "A lo que esto lleva es a la reducción
de recursos y tiempo que nuestros adversarios necesitan para desarrollar
sus propios diseños, les regalamos una ventaja sustancial", explica
Kendall.




























