La empresa norteamericana
Beechcraft Corporation anunciÓ la venta a la Fuerza Aérea Mexicana de
una segunda partida de seis aviones de entrenamiento T-6C+ Texan II que
viene a completar un lote idéntico comprado por México en el 2012, en
los tiempos de la administración del Presidente Felipe Calderón
Hinojosa, incorporándose a la Escuela Militar de Aplicación Aérotactica
de la Fuerza Aérea (EMAATFA) con sede en la Base Aérea Militar (BAM)
N°11 de Santa Gertrudis, Chihuahua.
Dicha adquisición generó cierta
controversia tras evidenciarse irregularidades en el proceso, tales como
el sobrecosto de las aeronaves, por lo cual se especulaba que
posiblemente la nueva administración del Presidente Enrique Peña Nieto
llegaría a inclinarse por la compra de otro modelo para seguir con el
remplazo de los veteranos Pilatus PC-7 de la FAM.
Pilatus ofrecía su PC-9M, a un costo
unitario de 5,5 millones de dólares frente al T-6C+ valorado en 9
millones USD. Sorprende, por lo tanto, la elección de la FAM de seguir
adelante con la compra de más Texan II, considerando la diferencia de
precio con el modelo suizo, el cual ofrece performances equivalentes al
modelo norteamericano (que es de hecho una variante adaptada para el
mercado estadunidense del PC-9B, adoptada por la USAF y posteriormente
la USN en el marco del programa JPATS para un nuevo entrenador avanzado
destinado a remplazar los veteranos Cessna T-37 en servicio en la Fuerza
Aérea de Estados Unidos) y se encuentra ya en servicio en la FAM (se
habían comprado, en 2006, dos ejemplares, de los cuales uno sigue
operando tras la pérdida del otro en una colisión aviaria).

A
ello se suma el hecho que los seis primeros T-6C+ de la FAM han
resultado de un mantenimiento problemático, debido a la complejidad de
su sistema de simulación embarcado y al incumplimiento de varias
garantías por parte de la empresa fabricante (algo que quizás ya no se
presente con el segundo lote puesto que Beechcraft está negociando,
además de un acuerdo de soporte por dos años la posibilidad de desplegar
en México a un equipo de técnicos de la empresa para asesorar la FAM en
cuanto al mantenimiento de sus nuevos entrenadores).
Sin
embargo, pese a todos aquellos elementos que lógicamente deberían de
haber inclinado a la FAM hacia la opción suiza (no hay duda sin embargo
que el hecho que Beechcraft tiene dos plantas de producción en México
también haya podido ser un fuerte incentivo para la FAM), tomándose en
cuenta además que la relación entre Pilatus y la Fuerza Aérea siempre ha
sido excelente en cuanto a soporte técnico y logístico, esta ha
preferido seguir adelante con la compra de más T-6C+, quedando claro de
esta forma que este modelo será el remplazo único del PC-7, del cual aún
se operan unos 63 ejemplares (aunque debido a la mediocre planeación en
materia de mantenimiento de la FAM se calcula que apenas 40 están
realmente en condiciones de vuelo y aun dentro de ese grupo, varios no
han recibido ciertos mantenimientos esenciales por falta de recursos o
interés en ello).
Es cuestionable la voluntad de avanzar tan
rápidamente con la renovación de la flota de entrenadores y aviones de
apoyo táctico ya que buena parte de los PC-7 en línea en la FAM tienen
apenas entre 20 y 25 años de servicio y un número de horas de vuelo
suficientemente limitado para permitirles seguir operando otros 10 a 15
años, con tal que se decidiera invertir en su mantenimiento y en una
limitada y muy económica actualización de su aviónica con nuevos
sistemas de comunicación y navegación (GPS). Con esta nueva compra la
FAM evidencia sus límites en materia de planeación de la vida útil de
sus aeronaves, algo muy preocupante para una institución de este nivel
en México y que contrasta con los esfuerzos hechos en los últimos años
por el Ejército Mexicano para racionalizar sus políticas de
adquisiciones y gestión de parques de materiales.
Los nuevos T-6C+, cuya
entrega se prevé empezara a finales de 2013, serán adscritos también a
la EMAATFA en Santa Gertrudis, donde se emplearan para el entrenamiento y
perfeccionamiento de los pilotos de combate de la FAM en tácticas
aéreas y labores de apoyo e interdicción. Es de esperarse que en los
próximos años más T-6C+ se compraran, hasta llegarse a una flota total
superior a 50 aeronaves, la meta de la FAM, pudiendo ser que algunos de
estos aviones sean en realidad de la versión AT-6C, optimizada para las
misiones de apoyo táctico y ataque.
La
incorporación de más T-6C a la FAM debería propiciar la compra de este
mismo modelo por la Aviación Naval Mexicana, la cual está buscando
estandarizar algunos de sus materiales con los de la FAM en un esfuerzo
para mejorar la interoperabilidad entre ambas fuerzas.
Hoy en día la
Escuela de Aviación Naval (EAN) de la SEMAR solo cuenta con siete
entrenadores básicos monomotores de tren fijo Zlin 242, puesto que sus
dos últimos Valmet L-90TP Redigo de entrenamiento avanzado han sido
transferidos al Primer Escuadrón de Intercepción y Reconocimiento
(PRIESCINTREC) con base en Campeche, donde se han unido a otros dos
ejemplares todavía en servicio en la unidad.
A fin de llenar el
hueco en la capacidad de instrucción avanzada de la EAN, la SEMAR ha
apartado, para 2014, un monto de 699.589,072 pesos, con el cual se
pretende adquirir una primera partida de aeronaves (entre cuatro y
seis).
Más adelante se podrían incorporar más ejemplares ya que la SEMAR
está considerando expandir la EAN ahora que se ha reactivado la carrera
de piloto aviador naval dentro de la Heroica Escuela Naval Militar de
Veracruz, por lo cual se manejan varias hipótesis, una de las cuales
vería la ampliación del parque de Zlin a unas 18 unidades y la compra de
ocho a 12 entrenadores avanzados. El mismo modelo podría después ser
adquirido en versión armada para remplazar a los Redigo del
PRIESCINTREC.
Por EEMC
defensa.com