Mostrando entradas con la etiqueta afganistàn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta afganistàn. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de febrero de 2014

'Fuego amigo': Soldados de EE.UU. piden "apoyo aéreo" y les lanzan bomba de 240 kg




 
Un desconcertante video difundido en YouTube muestra a soldados estadounidenses, que sirven en Afganistán, bajo 'fuego amigo' en forma de nada más y nada menos que una bomba de 240 kilogramos de peso lanzada sobre ellos. 

Según informes, el incidente se produjo durante un combate contra los talibanes en la provincia de Paktika, cuando soldados estadounidenses 'clamaron' por apoyo aéreo. 

Sin embargo, la operación salió dramáticamente mal cuando el tan esperado 'apoyo aéreo' lanzó por error una bomba de 240 kilogramos sobre un puesto de avanzada de la infantería del Ejército de EE.UU., según el sitio web militar funker530.

 
Sorprendentemente, la operación 'fracasó' y no dejó víctimas entre los soldados estadounidenses. "Cerca de medio segundo antes del impacto se podía oír la bomba chillando... sonido que nunca oí antes, y sin duda en ese momento me enteré que algo estaba mal", explicó un soldado no identificado. 

Y agregó: "Una vez despejado el humo me di cuenta que nadie resultó herido de gravedad, nos quedamos sentados allí con asombro y con creciente ira". 

"Si no hubiera sido por la decisión del sargento de llevar a todos los efectivos [a un refugio] para estar preparados, tres de nuestros hombres habrían muerto en ese edificio de madera. 

Su decisión salvó tres de nuestros hombres". Se desconoce cuándo se filmó el video. 

http://actualidad.rt.com

lunes, 17 de febrero de 2014

Los `drones´ españoles, 5.000 horas de vuelo en aire afgano

 

 

El Estado Mayor de la Defensa informa hoy de que los aviones no tripulados (UAV) que España tiene desplegados en Afganistán desde marzo de 2008 han alcanzado las 5.000 horas de vuelo y han llevado a cabo 826 misiones de reconocimiento y vigilancia.

La Unidad UAV PASI lleva desplegada desde 2008 en la base de apoyo avanzado de Herat. Su misión consiste en manejar los `drones´de Clase II, los tipo `Searcher´, como apoyo a la misión ISAF de la OTAN. 

 
Está compuesta por 26 militares, siete de ellos pilotos. En estos momentos, este personal procede del Regimiento de Artillería de Campaña 63, con sede en la Base Conde de Gazola, en Ferral de Bernesga (León). Sin embargo, se alterna con el Regimiento de Inteligencia número 1, con sede en Valencia.

Pero los `drones´ españoles han tenido otros muchos cometidos, como escoltar a convoyes y proporcionar seguridad a las tropas españolas, ya sea desde las bases donde se encuentran ubicadas o durante las operaciones terrestres en las que participan las mismas (bajo el mando del coronel del Ejército del Aire que es Jefe de la Base Aérea de Herat).

Las capacidades de este tipo de aviones no tripulados son sorprendentes: gracias a ellos, se puede identificar a una persona desde una altura de 5.000 metros, tanto de día como de noche. 

De fabricación hispano-israelí, un UAV Searcher MK II J del Ejército de Tierra ofrece una autonomía de quince horas de vuelo y puede llegar a recorrer hasta 350 km con relé. 

EFE 

martes, 4 de febrero de 2014

El espectacular rescate del ‘Black Hawk Derribado’ español en Afganistán






Labores de rescate del SuperPuma accidentado en Afganistán en 2012
 
El helicóptero no era un ‘Black Hawk’. Ni tampoco fue derribado por insurgentes. Pero el rescate –bajo fuego enemigo- de una aeronave española accidentada en agosto de 2012 en Afganistán durante una misión rutinaria sí fue espectacular. Conozca los detalles que no habían trascendido hasta ahora del incidente.
Los hechos ocurrieron el 3 de agosto de 2012. Dos helicópteros SuperPuma despegan de Herat rumbo al norte, a Bala Murgab, una zona de alta presencia hostil talibán. Su misión es rescatar y evacuar a dos militares estadounidenses que habían sido heridos por la explosión de una mina al paso de su convoy.


Labores de rescate del SuperPuma accidentado en Afganistán en 2012
El helicóptero no era un ‘Black Hawk’. Ni tampoco fue derribado por insurgentes. Pero el rescate –bajo fuego enemigo- de una aeronave española accidentada en agosto de 2012 en Afganistán durante una misión rutinaria sí fue espectacular. Conozca los detalles que no habían trascendido hasta ahora del incidente.
Labores de rescate del SuperPuma accidentado en Afganistán en 2012 
 
Los hechos ocurrieron el 3 de agosto de 2012. Dos helicópteros SuperPuma despegan de Herat rumbo al norte, a Bala Murgab, una zona de alta presencia hostil talibán. Su misión es rescatar y evacuar a dos militares estadounidenses que habían sido heridos por la explosión de una mina al paso de su convoy.


 
En torno a las 10 de la noche, los dos helicópteros llegan al punto del incidente. Durante el aterrizaje, el terreno bajo una de las ruedas del SuperPuma cede y el helicóptero vuelca, rompiéndose así las hélices. No hay heridos. El helicóptero escolta, tras varios intentos por tomar tierra para socorrer a sus compañeros, tiene que regresar a la base española de Qala e Naw por falta de combustible.

La plana mayor militar decide diseñar unamisión de rescate de la tripulación, así como la extracción –en carga externa- del aparato accidentado. Mientras, en la zona del incidente, la oficial médico española al frente del equipo siniestrado atiende a los heridos estadounidenses.

Durante la planificación del rescate se descubren datos preocupantes de inteligencia: hay fuertepresencia de la insurgencia en la zona, por lo que el rescate debe ser inminente. Pasadas las 11 de la noche, dos Black Hawk norteamericanos evacúan a sus heridos.

A las dos de la mañana, dos helicópteros Chinook españoles parten hacia la base de Qala e Naw para recibir información precisa sobre la ubicación y situación de la tripulación siniestrada. Llevan a bordo un equipo de 35 militares, y pilotan con visión nocturna. 

Tras llegar a la zona del accidente, se evacúa al personal militar hacia un puesto avanzado defendido por efectivos de Estados Unidos. Un grupo de mecánicos se quedan con el SuperPuma accidentado, con el objetivo de prepararlo para su extracción y, en caso de imposibilidad, volarlo con explosivos.

 
A las 7 de la mañana entra en acción la insurgencia: estalla una granada al norte de la zona del accidente. Los equipos de extracción se ven obligados a retirarse a posiciones defensivas. El personal estadounidense que también se encontraba en la zona comienza a repeler el fuego con ametralladoras y morteros.

Casi una hora después del inicio de la refriega, se avistan varios insurgentes disparando con lanzagranadas RPG. El ataque continúa hasta que pasadas las 8 de la mañana aparecen en la zona dos helicópteros de ataque italianos Mangusta y dos aviones no tripulados artillados, que obligan a los insurgentes a replegarse.

 
Mientras, los Chinook enviados al rescate vuelan de vuelta a Qala e Naw para dejar allí a la tripulación. Son las nueve de la mañana y los talibán vuelven al ataque. Tras prácticamente tres horas en solitario junto al SuperPuma accidentado, los efectivos españoles reciben el apoyo de otros dos helicópteros de ataque italianos, que consiguen poner en fuga a los insurgentes –que en ese momento se reagrupaban para atacar-.
 
Tras realizar las labores de carga del helicóptero, complicadas por la gran cantidad de polvo en suspensión en la zona, el convoy vuelve a la base de Qala e Naw con todos sus integrantes ilesos y con los restos del SuperPuma accidentado. A las 14:42, dieciséis horas despúes, se da por finalizada la misión.

Los datos de esta misión, desconocidos hasta ahora, los desvela el Ejército de Tierra en el último número de su revista bimestral bajo el título ‘Rescate en Zona Hostil’. El artículo lo firma el comandante Francisco Antonio Barbancho Leal.

http://www.elconfidencialdigital.com



Labores de rescate del SuperPuma accidentado en Afganistán en 2012  

Labores de rescate del SuperPuma accidentado en Afganistán en 2012

lunes, 18 de noviembre de 2013

¿Adquirirá EEUU helicópteros rusos para Afganistán?


 


El Departamento de Defensa de EEUU resolvió suspender la compra de una nueva partida de helicópteros rusos Mi-17B-5 en el marco del programa de reequipamiento de las Fuerzas Armadas de Afganistán. El grupo de presión en el Complejo Militar Industrial más cierto enfriamiento de las relaciones entre Washington y Moscú ponen en riesgo la cooperación de ambos países en el problema afgano.

Helicópteros para montañas y desiertos…

El primer contacto para el suministro de Mi-17 para Afganistán por cuenta de EEUU fue sellado en mayo de 2011. Incluía un acuerdo de adquisición de veintiún helicópteros Mi-17B-5 por un valor de 375,05 dólares y la opción a doce aparatos más, que posteriormente se materializó. 

El pasado 17 de junio el Pentágono cerró un acuerdo sobre la adquisición de treinta Mi-17 y asimismo sobre el suministro de piezas de repuesto para esos aparatos y su mantenimiento. El valor del contrato ascendió a unos 572,2 millones de dólares. El Pentágono tenía previsto añadir otros quince helicópteros, pero los opositores a la transacción en el Congreso obligaron a los uniformados a retroceder –temporal o definitivamente– de momento no se sabe. 

 
La anulación de la transacción fue anunciada por la Agencia Associated Press, que cita al senador por el Partido Republicano, John Cornyn, quien es uno de los principales detractores de la transacción.
Las razones que obligaron a los políticos estadounidenses a luchar contra el contrato son tan claras como las razones que obligaron a los militares a aceptarlo.

El Mi-17 –versión de exportación de la plataforma Mi-8 en permanente desarrollo– es conocido en Afganistán desde principios de los años 70. La Unión Soviética exportaba este tipo de helicópteros al país asiático desde los tiempos del rey Mohammad Zahir Shah. Más adelante, el Mi-8 ya era el helicóptero principal de las Fuerzas Armadas de Afganistán. Fue explotado incluso después de la desintegración de la URSS y de la caída de Mohammad Najibullah. 

En realidad, es el único helicóptero con el que se familiarizaron varias generaciones de pilotos y técnicos afganos. Esta circunstancia, en combinación con la excelente adaptación del Mi-17 a las condiciones afganas, hizo que la elección de esta máquina renovada fuese absolutamente natural. Teniendo en cuenta la próxima retirada de las tropas de EEUU y de sus aliados del país, en los últimos años crecieron de forma ininterrumpida los gastos para el rearme y la recapacitación del Ejército Nacional Afgano.

EEUU es uno de los grandes fabricantes de helicópteros del mundo y, obviamente, las compañías norteamericanas no dejarán escapar la posibilidad de obtener buenas ganancias. La resistencia al acuerdo con Rusia se ejercía aún en la fase de la preparación del primer contrato y posteriormente – conforme iban empeorando las relaciones entre EEUU y Rusia. Esto se volvía más notorio a medida que se acumulaban los problemas presupuestarios en EEUU.

En agosto se abrió una investigación penal por la adquisición de helicópteros a la compañía estatal de exportación de armamento Rosoboronexport. El Pentágono fue acusado de compra de maquinaria de guerra al exportador ruso a precios elevados.

Los medios subrayan que los senadores que cursaron una carta abierta al jefe del Pentágono, Chuck Hagel, en la que le exigen desistir de la adquisición de una partida de Mi-17, probablemente, estaban materialmente interesados en la cancelación de los suministros. Sabido es que los gigantes del sector de la Defensa de EEUU, entre ellos Sikorsky y Boeing, gastan ingentes medios para las actividades de cabildeo.

De momento no se sabe si la resolución ha sido tomada de forma definitiva. Es posible que John Cornyn dé por real lo deseado. No cabe duda de que el Pentágono no ve sentido alguno en el equipamiento de las Fuerzas Armadas de Afganistán con helicópteros norteamericanos. Solo se trata de dónde y qué aparatos soviéticos o rusos comprar: serán los nuevos helicópteros rusos Mi-17, o, digamos, los de segunda mano de los que ya disponen las fuerzas aéreas de los expaíses del Tratado de Varsovia, hoy aliados de EEUU en la OTAN, reparados y equipados con participación de compañías estadounidenses.

Foto: RIAN

viernes, 15 de noviembre de 2013

Destacamento HELISAF, los 'ángeles de la guarda' en Afganistán

 

 


Más de 6.000 horas de vuelo de los helicópteros 'Súper Puma' en casi 1.900 salidas en condiciones extremas, con "cantidades industriales" de calor y polvo y bajo fuego de los talibanes, son las grandes cifras del destacamento de aeroevacuación 'HELISAF' que el Ejército del Aire ha mantenido durante los últimos ocho años en la base avanzada de Herat (Afganistán).

El sábado llegó a España el último de sus helicópteros y el Ejército del Aire ha celebrado esta mañana, en la base Aérea de Cuatro Vientos, un homenaje a los 810 militares de los alas 48 y 49; del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas del Ejército del Aire (EZAPAC); del 802 escuadrón del Servicio Aéreo de Rescate (SAR); y de la Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER) que han desplegado durante la misión.

 
El mejor aval de la unidad no son sus cifras, sus premios o sus condecoraciones -como el Premio a la Excelencia de sostenimiento-, sino las 1.030 vidas que ha salvado en estos ocho años. "Los llevaremos -a los heridos- siempre en la mochila", ha reconocido el coronel Carlos Maestro, actual jefe del ALA 48 y que estuvo en cinco ocasiones en el destacamento en Afganistán. 


"Nuestra razón de ser es aeroevacuar bajo fuego enemigo", ha resumido Maestro, que ha mostrado su satisfacción porque no haya habido bajas durante la misión, a pesar de que han estado "cerca en infinidad de veces". HELISAF ha compartido base con la unidad de helicópteros 'Aspuhel' del Ejército de Tierra, que, ha recordado Maestro, en agosto de 2005, sufrió el accidente de un helicóptero 'Cougar' en el que murieron 17 militares.
 
 
El jefe de Estado Mayor del Aire, general Francisco Javier García Arnaiz, ha presidido el homenaje, en el que han formado unos 150 militares de todas las unidades que han participado en el destacamento. Arnaiz ha insistido en que el Ala 48 ha mantenido una alta disponibilidad, a pesar de la reducida flota de helicóptero 'Super Puma' de la que dispone, que, además, se ha reducido porque durante la misión se han perdido dos aeronaves.

"El respeto y la admiración por el trabajo vale más que las medallas", ha subrayado García Arnaiz, que cree que "la dureza del entorno" ha permitido a los componentes del destacamento "estrechar lazos entre las unidades". Los militares españoles -ha dicho- "han contribuido a mejorar la situación de país muy alejado pero que puede influir negativamente en la seguridad de España".

Las siguientes misiones no serán, según el máximo responsable del Ejército del Aire, iguales que la de Afganistán, por lo que ha pedido a los componentes de 'HELISAF' que no se queden anclados en la misión que acaba de finalizar. 

"Hemos aprendido mucho, sobre todo en cuestiones logísticas, y espero que esta experiencia sea aplicable a otros escenarios. Ahora estamos preparados para cualquier misión que se nos encomiende", había subrayado unos minutos el coronel Maestro, antes de concluir su discurso con un deseo: "que el Ejército del Aire no deje que este personal pierda su experiencia".

http://www.revistatenea.es

martes, 5 de noviembre de 2013

Los Tigre ya están de regreso en España


 

Los tres helicópteros EC-665 “Tigre” de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) que España había desplegado en la misión de ISAF regresaron en la madrugada del lunes a la base aérea de Torrejón a bordo de un avión de transporte “Antonov” 124. 

Durante su estancia en Afganistán, los helicópteros Tigre han completado con éxito las misiones asignadas y han demostrado su operatividad en el apoyo a las operaciones de repliegue del contingente español.

Llegaron a Afganistán a finales del pasado mes de marzo, y han ejecutado misiones de apoyo específico a las tropas españolas, como dar seguridad a convoyes de repliegue desde la base de apoyo provincial (PSB) de Qala-i-Naw hasta la base de apoyo avanzado (FSB) de Herat, labores de reconocimiento y de apoyo a otros contingentes.

La última misión la realizaron el pasado 13 de octubre y con ella se puso fin a más de ocho años de actividad de la Unidad de Helicópteros españoles del Ejército de Tierra (ASPUHEL) y del destacamento de Helicópteros del Ejército del Aire de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (HELISAF). 

ASPUHEL comenzó a operar en Herat con cuatro helicópteros de transporte AS-532 Cougar a principios de 2005, a los que se sumaron en 2007 tres helicópteros de transporte pesado CH-47D ‘Chinook’. 

En abril de 2013 se desplegaron tres helicópteros de ataque EC-665 ‘Tigre’ que aumentaron de modo significativo las capacidades de la Unidad.

Por su parte, HELISAF mantiene desplegados HD-21 Superpuma que han realizado misiones de aéroevacuación médica.Desde el inicio de su despliegue, los helicópteros españoles han realizado 16.405 horas de vuelo y casi 12.000 salidas.

defensa.com

sábado, 2 de noviembre de 2013

Helicópteros Mi-17V-5 para el ejercito afgano

 

 
Rusia entregará a Estados Unidos 30 helicópteros Mi-17V-5 destinados para el Ejército de Afganistán, comunicó hoy la exportadora estatal de armas rusa, Rosoboronexport.

"Rosoboronexport y el Gobierno estadounidense firmaron en 2012 un contrato para 12 helicópteros Mi-17V-5, y este año cerraron otro para 30 unidades", señala el comunicado.

En total Afganistán recibirá 63 helicópteros Mi-17V-5 en el marco de los esfuerzos que aplican Rusia y EEUU para combatir el terrorismo internacional.

El helicóptero de transporte y combate Mi-17V-5 es una versión modernizada del modelo Mi-8T. Puede transportar carga y efectivos de desembarco aéreo en la cabina, así como objetos de gran tamaño como carga externa.


Diseñado por la planta de helicópteros Mil de Moscú, el Mi-17V-5 destaca por su polivalencia y excelentes características de vuelo, llegando a ser uno de los helicópteros rusos de transporte militar más solicitados del mundo.

© RIA Novosti. Михаил Сырица

martes, 29 de octubre de 2013

Afganistán el día después

 



 
El pasado 7 de octubre, en el marco del progresivo repliegue español en Afganistán, la Unidad de Helicópteros del Ejército de Tierra (ASPUHEL) y el destacamento del Ejército del Aire de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (HELISAF) concluían su misión, tras más de ocho años y un encomiable balance. En el recuerdo están los cinco tripulantes de ASPUHEL y doce pasajeros de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable que, el 16 de agosto de 2005, morían al estrellarse en las proximidades de Herat el helicóptero Cougar en que viajaban. 

En medio de los continuos recortes presupuestarios que en España han empujado a la protesta masiva a decenas de colectivos, desde médicos, a científicos, funcionarios y un largo etcétera, hay que quitarse el sombrero ante los miembros de las Fuerzas Armadas. Asumiendo que llevan la abnegación cosida en el uniforme, solo se espera de ellos el cumplimiento del trabajo sin una queja pública, ni un pero, se les recorte lo que se les recorte. Marchan donde se les dice, con lo que se les da, cumplen impecablemente su obligación y retornan cuando toca. Así de sencillo y así de poco común.

 
La misión de la HELISAF ha permitido evacuar a más de 1.000 personas, salvando con ello cientos de vidas, entre ellas las de muchos miembros de las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad afganos, además de personal civil. En la hora de la inevitable retirada, cabe preguntarse qué deparará el futuro a quienes se verán privados de esta labor y demás ayudas, en un país que está muy lejos aún de disponer de las estructuras y servicios más elementales.

España cuenta hoy con poco más de 300 efectivos en Afganistán. Según el ministro de Defensa, Pedro Morenés, el país se habría comprometido a permanecer a partir de 2015 en Herat al frente de la Base y del hospital militar Role-2. No obstante, y definiendo a Estados Unidos como el poder armonizador de la presencia de la ISAF, el titular de la cartera reconoce que la futura implicación de España está sujeta a los acuerdos que Washington alcance  con el Gobierno afgano.

Detrás de cada retirada, en el momento del punto y final de cada misión, y Libia es otro buen ejemplo, se oye insistentemente el argumento de la capacitación alcanzada por las autoridades locales para asumir  la autogestión sin ayuda externa, al menos en lo que a presencia física en el propio territorio de elementos foráneos se refiere, y la obligación de los gobiernos, instaurados con calzador en ocasiones, de tomar las riendas.

Son palabras que encierran muchas veces más una voluntad que la triste realidad. Se entró en Afganistán para combatir a un enemigo, el terrorismo yihadista, que hoy no tiene ni patria, ni fronteras, y sí decenas de brazos, siglas y filiales geográficamente dispersas, que dificultan enormemente su aniquilación, lo que obviamente ya no pasa por el clásico método de la invasión. La gran estrategia global para hacer frente a una amenaza que ha mudado de rostro y esquemas con los años sigue siendo una tarea pendiente para quienes, sin dudarlo, se embarcaron en la operación afgana.

http://www.defensa.com

jueves, 5 de septiembre de 2013

Brigada de Infanterìa San Marcial V hacia Afganistàn



El personal de la Brigada de Infantería Ligera "San Marcial" V que se integra dentro de la Compañía de Protección y Seguridad de la Fuerza Española en Afganistán (ASPFOR) XXXIV acaba de comenzar su periodo de adiestramiento final, en el que completará su preparación para proporcionar seguridad  a la Base de Apoyo Avanzado de Herat y al conjunto del contingente de la Fuerza de Asistencia a la Seguridad (ISAF).


Durante los próximos dos meses, sus componentes combinarán las jornadas de instrucción y adiestramiento con sesiones de formación en  materias como desactivación de explosivos, transmisiones, asistencia sanitaria, inhibidores o recuperación de vehículos en ambiente hostil.


Una vez transcurrido este periodo, la Compañía también estará lista para hacerse cargo del control de accesos a la Base, realizar patrullas exteriores y, en caso necesario, actuar como Fuerza de Reacción Rápida en las inmediaciones de las instalaciones, aunque los detalles sobre cuáles serán sus cometidos se determinarán una vez aprobada la nueva misión de la OTAN en el país asiático -"Resolute Suppport"- que sucederá a la actual de ISAF a partir del año 2014.


La Brigada V aporta una Compañía reforzada con cuatro Secciones de Fusiles y una Sección de Apoyo, más un Equipo de Desactivación de Explosivos y otro de Reconocimiento de Explosivos, un Equipo Cinológico y un Equipo que opera los mini aviones no tripulados Raven, a los que se suma un Equipo Avanzado de Control Táctico del Ejército del Aire.

Esta fase, que se desarrollará fundamentalmente en el acuartelamiento "Soyeche" de Munguía (Vizcaya), culminará con un ejercicio de evaluación final en el Centro de Adiestramiento "San Gregorio", en Zaragoza.


Será el segundo ejercicio de este tipo que realicen, tras superar uno anterior al término de la fase de adiestramiento específico, en el mes de julio, centrado en el adiestramiento operativo de entidad Sección en las tácticas, técnicas y procedimientos empleados en Afganistán.

Fuente y foto: Ejército de Tierra
Fotografía: La Unidad continúa su preparación (Foto:BRIL V)
 

martes, 13 de agosto de 2013

España cederá la base de Qala i Naw a las Fuerzas afganas

 


 
España cederá la base ´Ruy González de Clavijo´ de Qala i Naw al Ejército Nacional afgano (ANA) a finales de septiembre, según anunció ayer el ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien explicó que, "si todo va bien", acudirá a finales del próximo mes a Afganistán a rubricar la entrega en un acto con las autoridades locales.

Si se confirma la entrega de la base, en octubre no habrá soldados españoles en Badghis, después de más de ocho años de presencia española en una de las provincias más pobres del país asiático. El ministro ya había anunciado que España dejaría la provincia después del verano, aunque ayer fue la primera vez que habló de fechas concretas.

Morenés advirtió, en una entrevista con Europa Press, que el repliegue es la fase más peligrosa de la misión. "Esto es una operación a la que le queda un año largo todavía y cualquier error puede tener unas consecuencias no queridas. Por tanto, no hay que descuidar en ningún momento el principio de la seguridad, que es lo primero", insistió.

Según destacó Morenés, en Afganistán "las cosas están yendo bien", pero todavía no se puede bajar la guardia. "Esto es una operación a la que le queda un año largo todavía y cualquier error puede tener unas consecuencias no queridas. Por tanto, no hay que descuidar en ningún momento el principio de la seguridad, que es lo primero", subrayó.

El ministro de Defensa señaló la importancia que los tres helicópteros de ataque ´Tigre´, desplegados en marzo en Herat, están teniendo en esta fase de la misión. "Han disuadido extraordinariamente cualquier tipo de ataque en un momento singularísimo de tránsito, que es cuando se produce peligro", concluyó.

miércoles, 24 de julio de 2013

Los drones Heron 1 alemanes en Afganistán

 

130723-uas-heron_afganistan_eads01

Los sistemas aéreos no tripulado (UAS) Heron 1 alemanes ya han superado las de 15.000 horas de misión en Afganistán. Los tres aparatos de fabricación israelí son operados por Cassidian Airborne Solutions –empresa filial de Cassidian– por encargo de la Fuerza Aérea alemana.

Las aeronaves, con base en la ciudad afgana de Mazar-e Sharif –al norte del país–, se emplean en labores de reconocimiento. La información que suministran permanentemente se usa para preparar y ejecutar operaciones militares. Su “enlace de datos de satélite integrado permite a las Fuerzas Armadas alemanas y a sus aliados de la OTAN vigilar toda la parte septentrional de Afganistán”, explica en una nota la firma de sistemas de defensa sofisticados Cassidian, filial de EADS con 23.000 empleados y una facturación anual de 5.700 millones de euros.

En total, estos UAS abarcan en Afganistán una extensión de más de 300.000 kilómetros cuadrados, casi la misma superficie que ocupaba la antigua República Federal de Alemania.
En ese espacio los Heron 1 ya han completado más de 1.300 vuelos. Los sistemas se encuentran en todo momento disponibles gracias al trabajo permanente –las 24 horas del día y durante los siete días de la semana– de un equipo de mantenimiento de Cassidian.

 
Su objetivo es “vigilar desde el aire operaciones en curso a través de vídeo en tiempo real”, con lo que “en estos momentos”, añade en la información facilitada por la empresa, “Heron hace una valiosísima aportación a la protección de los soldados y la población civil en la zona de operaciones”.

El director de Cassidian Airborne Solutions, Thomas Reinartz, subraya que gracias a este sistema la Fuerza Aérea alemana “puede competir con las de otras naciones líderes en este campo”. Además, añade, “los excelentes conocimientos que hemos adquirido tanto a nivel militar como industrial en lo relativo al sistema y las misiones beneficiarán las operaciones de futuros sistemas aéreos no tripulados”.

La empresa se encarga de los despegues y aterrizajes
Alemania opera el sistema Heron 1 a través de una fórmula de colaboración y alquiler con Cassidian Airborne Solutions. La empresa, con sede en Bremen, noroeste de Alemania, se encarga de todas las tareas de mantenimiento y de garantizar que los UAS estén permanentemente a disposición de las Fuerzas Armadas alemanas.

Además, son los propios operadores de Cassidian los que se ocupan de completar los despegues y aterrizajes en Mazar-e Sharif, mientras que el personal de las Fuerzas armadas alemanas se limita al control de los sistemas durante el vuelo. De esta manera, las Fuerzas Armadas alemanas pueden centrarse únicamente en ejecutar la misión sin necesidad de emplear personal para las tareas de apoyo (despegue, aterrizaje, mantenimiento, reparación).

Un ingenio israelí de 17 metros
El Heron 1 es un sistema aéreo no tripulado de media altitud y largo alcance (MALE, por las siglas en inglés de Medium Altitude Long Endurance) fabricado por la empresa israelí IAI. El aparato tiene una envergadura de 17 metros y es capaz de completar operaciones de más de 24 horas de duración. La aeronave están diseñada para, entre otras misiones, detectar desde el aire trampas explosivas, escoltar a convoyes y patrullas, apoyar a fuerzas de intervención en combate, realizar tareas de reconocimiento y vigilancia de recorridos, elaborar perfiles de movimiento, realizar vigilancias de larga duración, servir de apoyo a la evaluación de la situación y ayudar en la protección de edificios y campamentos.

Fotos: Israel Aerospace Industries
Infodefensa.com

viernes, 19 de julio de 2013

Fuerza Aérea afgana inoperativa sin apoyo de la OTAN

 


Durante todo el siglo XX el método más eficaz de luchar contra los insurgentes en Afganistán fue empleando la aviación militar. La OTAN se acordó de ello solo ahora, justo antes de la retirada de las tropas de Afganistán.

Para principios de 2013 las Fuerzas de Seguridad Nacional Afganas (ANSF, por sus siglas en inglés) recibieron ayuda militar extranjera por unos diez mil millones de dólares y las autoridades confiaban en que todas sus necesidades estaban cubiertas. Sin embargo, en enero de 2013 el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, acudió al Pentágono con una lista de deseos de equipo militar para garantizar la seguridad de su país en 2014, cuando las fuerzas de la OTAN se retiren de esa zona del mundo.
Entonces el subjefe del Estado Mayor de la OTAN, Adam Findlay, un general de brigada australiano cuestionó la demanda de Kabul de tanques -entre otros equipamientos- para luchar contra a la insurgencia talibán, al señalar que los carros de combate "desempeñaron un papel importante durante la invasión soviética, pero se adaptan mal a la estrategia de contrainsurgencia contemporánea".
Realmente, en los 1980 el Ejército afgano contaba con tres divisiones blindadas (más de quinientos setenta tanques Т-55) y la Fuerza Aérea nacional disponía de unos quinientos aparatos entre los bombarderos, aviones de asalto y de transporte y helicópteros.
Actualmente este número se redujo a setenta y dos aparatos aéreos. Los helicópteros de transporte Mi-17 son pilotados por los estadounidenses, mientras los asesores de la República Checa forman a los pilotos afganos de helicóptero de combate. Según informó el vice comandante de la Fuerza Aérea de ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad), Kenneth Wilsbach, próximamente Kabul recibirá doce helicópteros Mi-18 y cuatro aviones de transporte C-130.
El General de Brigada Steven M. Shepro, Comandante General del Comando de Entrenamiento Aéreo para Afganistán de la OTAN anunció los planes para modernizar los helicópteros Mi-17C y suministrar nuevos modelos de aviones de ataque ligero: veinte aviones A-29 Super Tucanos. Pero los suministros no se realizarán antes de 2014 y no estarán operativos antes de 2018.
Es más, en una entrevista a Air Force Times en pasado junio Kenneth Wilsbach reconoce que con los envíos de técnica militar ya no se puede arreglar la situación: “Para que la Fuerza Aérea sea eficaz necesita pilotos profesionales, miembros de tripulación, técnicos y otro personal cualificado".
De momento la Fuerza Aérea Afgana cuenta solo con noventa y nueve pilotos, otros doscientos están haciendo cursos de formación.
¿Quizás las fuerzas de operaciones especiales, que soportan todo el peso de la guerra, dispongan de más recursos? Folad Sherzad, el capitán de Fuerzas Especiales Afganas dijo a la revista Stars and Stripes en junio: “Los helicópteros son muy importantes y útiles. El enemigo tiene miedo si sabe que operan los helicópteros, ya que no puede hacer nada contra ellos”.
Para garantizar la operatividad y eficacia de su flota aérea, las fuerzas especiales afganas necesitan ochocientos y seis profesionales. A principios del año solo contaban con ciento ochenta. El problema está en que antes de integrarse en estos cuerpos los candidatos pasan un período de pruebas durante un año y medio.

Tampoco hay aparatos suficientes. Los militares estadounidenses intentan conseguir que quince de los treinta Mi-17 de la flota aérea de las fuerzas especiales vuelvan a entrar en servicio. De no alcanzar este objetivo, “se quedarán oxidándose en los aeródromos, como ya pasó en los 1980”, dice un artículo de Trumpet.com.

Los militares estadounidenses afirman que en los próximos diez años las fuerzas de seguridad afganas no serán capaces de realizar todas las operaciones de combate en el país sin ayuda de la OTAN.

Los resultados de las primeras operaciones de 2013, lideradas por las tropas afganas, revelaron que el ejército nacional es poco eficaz sin apoyo aéreo. Este problema existió durante los doce años de la presencia de ISAF en el país asiático. Pero por alguna extraña razón hasta este verano no se ha planteado.

lunes, 15 de julio de 2013

Guerra en Afganistán: más suicidios que muertos en combate




 
En el año 2012, el número de suicidios de soldados y veteranos de guerra británicos superaba al de muertos en combate en Afganistán. 

En total, 21 soldados y 29 veteranos de guerra se quitaron la vida en el Reino Unido el año pasado, según una investigación llevada a cabo por el programa 'Panorama' de la cadena BBC. Una cifra superior a los 40 británicos fallecidos en Afganistán durante ese mismo periodo de tiempo. 

El programa consiguió acceder a las cifras de soldados que se suicidaron gracias a una solicitud apoyada en la Ley de Libertad de Información. La cifra de excombatientes que perecieron la obtuvo, sin embargo de manera independiente. Y es que, a diferencia de EE.UU. el Gobierno británico no registra la tasa de suicidios de veteranos de guerra. 

El reportaje relata el caso del sargento Dan Collins, que luchó en Afganistán en 2009 y se suicidó en la víspera de Año Nuevo en 2011 debido al trastorno de estrés postraumático que sufría, una enfermedad muy común entre los soldados que sirven en aquel país y en cualquier guerra. 

Su madre contó en el documental lo duro que fue para Dan estar en Afganistán . "Recuerdo que me dijo, 'Mamá, este lugar es el infierno en la Tierra, sólo quiero salir de aquí'", comentó, rememorando las palabras de su hijo. 

El programa denuncia que los soldados que mueren debido a un suicido no reciben ningún tipo de condecoración nacional, mientras que quienes fallecen en combate, sí. "Los soldados que padecen trastorno por estrés postraumático también son víctimas de la guerra y deben ser tratados igual que aquellos que mueren en combate", afirma la madre de Dan. 

http://actualidad.rt.com

jueves, 11 de julio de 2013

Afganistán: las cuatro rutas del repliegue español


 


Afganistán: las cuatro rutas del repliegue español

El contingente español Aspfor XXXIII, desplegado en la base “Ruy González de Clavijo” de Qala i Nao y liderado por la Brigada de Infantería Ligera «Canarias» XVI, ya ha realizado tres convoyes de repliegue con el objetivo de transportar material y vehículos hacia Herat, desde donde se trasladarán vía aérea, marítima y/o terrestre hacia España.

La duración de uno de estos convoyes, a través del paso de Sabzak, suele durar entre  12 y 16 horas, atravesando un puerto de montaña situado a 2.000 metros de altitud. En total se calcula que Aspfor XXXIII realice diez convoyes de repliegue antes de ceder definitivamente a las autoridades afganas el control de la base «Ruy González de Clavijo», lo que supondrá en noviembre la salida definitiva de las tropas españolas de la provincia de Badghis.

Uno de los convoyes realizados por el Ejército español en el mes de abril / JAIME GARCÍA
Uno de los convoyes realizados por el Ejército español en el mes de abril / JAIME GARCÍA

La base de apoyo avanzado de Herat se está convirtiendo así en el «gran almacén» de vehículos y material español a la espera de su envío hacia España. En total el Ejército debe repatriar 179 vehículos ligeros, 90 vehículos pesados, 52 camiones/máquinas de ingenieros, 18 aeronaves, 35 remolques, 200 contenedores con material diverso y 135 palets con material diverso. El operador logístico contratado para canalizar la fase final de la operación es SLI (UTI Ibérica). Pero, ¿cómo y por dónde se envía este material?.

He aquí las principales rutas empleadas:

1. VUELOS DIRECTOS DESDE HERAT A LA BASE AÉREA DE TORREJÓN
Empleada para los materiales sensibles y de mayor coste económico.

2. RUTA MULTIMODAL A TRAVÉS DE AZERBAIYÁN Y GEORGIA.
Empleada para material crítico, en su mayor parte vehículos blindados, transportado en contenedores de 20 pulgadas. Estos materiales realizan una parte del viaje por vía aérea, entre Herat y el aeropuerto de Bakú (Azerbaiyán). A continuación son transportados por carretera hasta el puerto de Poti (Georgia) y vía marítima hasta el puerto de Castellón. Este tramo terrestre tiene unos 1.000 km. La duración estimada de la ruta es de siete semanas, aproximadamente.

3. RUTA MULTIMODAL POR EMIRATOS ÁRABES UNIDOS (EAU).
Empleada para el repliegue de vehículos en general, sobre todo pensado en aquellos de gran volumen que no pueden ser transportados en contenedores. Realizan la primera parte del itinerario por vía aérea entre Herat y el Aeropuerto de Al Maktoum (EAU). Desde allí son transportados en por carretera hasta el puerto de Jebel Ali (EAU) donde son embarcados vía marítima con rumbo al puerto de Valencia.
La duración estimada de la ruta es de ocho semanas, aproximadamente.

4. RUTA MULTIMODAL POR PAKISTÁN
Esta ruta será empleado para transporte del material menos sensible, en contenedores, y realiza la primera parte de su recorrido vía terrestre, cruzando la frontera de Pakistán hasta el puerto de Karachi. Allí son embarcado vía marítima hasta el puerto de Valencia. La duración estimada de la ruta es de ocho semanas, aproximadamente.


.abc.es
Rutas para replegar el material hacia España

Rutas para replegar el material hacia España

lunes, 8 de julio de 2013

El Batallón de Helicópteros (BATHELICO) francés en Afganistán


 


También resulta obligatorio establecer puntos de apoyo a lo largo del itinerario, donde son ubicados blindados y tropas, y mantener una fuerza de reacción rápida en alerta para brindar refuerzos con rapidez en caso de una emboscada. Con todo aquello, el movimiento por carretera en Afganistán resulta muy lento y se requieren cerca de cinco horas para que un convoy salido de Kabul llegue a la base avanzada de Nijrab, en Kapisa. Un helicóptero que despega de KAIA (Kabul International Airport) –el aeropuerto y base aérea militar de la capital– realiza dicho recorrido en menos de 20 minutos… Por lo tanto, en Afganistán, los helicópteros son instrumentos esenciales de transporte, debido a su rapidez y seguridad, pues salvo en las fases de aterrizaje y despegue, prácticamente no se encuentran expuestos a cualquier tipo de amenaza, al no contar, por ahora, la insurgencia con sistemas antiaéreos sofisticados.



Breve reseña del BATHELICO
Las fuerzas militares francesas han estado implicadas en el conflicto afgano desde su inicio en 2001 y mantienen tropas desplegadas en el país desde aquellos tiempos. Al principio, la participación gala a la ISAF se limitaba esencialmente a apoyar la seguridad de Kabul y su aeropuerto. Varios cazas franceses fueron movilizados desde los primeros tiempos de la guerra en Afganistán para brindar apoyo a las fuerzas aliadas, operando primero desde Tayikistán y posteriormente de la base aérea de Kandahar, en el mismo Afganistán. Sin embargo, no fue sino hasta 2006 que por primera vez envió Francia helicópteros a esa nación, creándose la base de un destacamento permanente de ala rotatoria con el despliegue de 2 EC725 Caracal pertenecientes al Escuadrón EH 1/67 Pyrénées del Armée de l’Air (Ejército del Aire francés). Ambas aeronaves arribaron en el mes de noviembre y de inmediato fueron movilizadas en acciones de transporte, reconocimiento, evacuación aeromédica y rescate de personal en combate CSAR (Combat Search and Rescue).
En septiembre 2007, la Aviación del Ejército de Tierra, o ALAT (Aviation Légère de l’Armée de Terre), equivalente francés de las FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra) españolas, vino a relevar al destacamento del Armée de l’Air con un par de AS532 Cougar procedentes del 1er RHC (Régiment d’Hélicoptères de Combat), Regimiento de Helicópteros de Combate, los cuales serían remplazados en abril 2008 por otros 2 EC725, una vez más operados por el Pyrénées. Por aquel entonces, la labor de las fuerzas francesas en Afganistán había evolucionado significativamente, tras la decisión del nuevo presidente de la República, Nicolas Sarkozy, electo en 2007, de incrementar el número de tropas en Afganistán e implicarlas en operaciones de combate en las regiones de Surobi y Kapisa. La emboscada de Uzbeen, el 18 de Agosto 2008, causó la muerte de nueve soldados franceses y fue un electrochoque para la población gala, que descubrió de forma brutal la realidad, hasta entonces poco visible, del conflicto afgano.
Los helicópteros Caracal del Pyrénées, que se encontraban en Afganistán en aquellos tiempos, realizaron numerosos vuelos de apoyo en la zona donde las fuerzas francesas se encontraban acorraladas por los talibanes. Tropas y municiones fueron transportadas por estas aeronaves hacia el lugar de la emboscada y, de igual forma, tuvieron lugar varias evacuaciones aeromédicas hacia el hospital militar de Kabul. Pese a las condiciones extremas, las tripulaciones volaron sin interrupción, hasta el límite de las capacidades de las máquinas. La tragedia de Uzbeen dejó clara la urgente necesidad de un refuerzo significativo de los medios aeromóviles franceses en Afganistán. Para finales del 2008, el número de aeronaves de ala rotatoria francesas posicionadas en el país se triplicó gracias a la llegada de otro EC725 de la Armée de l’Air y de 3 SA342 Gazelle pertenecientes a la ALAT.
En diciembre, el Destacamento de la ALAT para Operaciones Especiales, o DAOS (Détachement ALAT d’Opérations Spéciales), que hoy es el 4ème RHFS, envió finalmente a Afganistán 2 de sus EC725, los cuales vinieron a sustituir 2 máquinas idénticas del Escuadrón Pyrénées. Este fue el primer despliegue operacional de los Caracal pertenecientes a la ALAT. El año 2009 vería llegar a Afganistán un par de AS532 Cougar y, sobre todo, 3 helicópteros de ataque EC665 Tigre HAP, los cuales realizaban de esta forma su primer despliegue en una zona de combate. Esta decisión fue el resultado de un intenso esfuerzo de lobby realizado por parte de Eurocopter hacia el Ejército para impulsarlo a desplegar el Tigre en Afganistán, donde la aeronave podría verse evaluada y probada en un contexto operacional muy exigente.
El incremento continuo de los efectivos y capacidades del Destacamento de ala rotatoria francés en Afganistán propició la creación de un Batallón de Helicópteros (BATHELICO), el cual permitiría una mejor gestión y mantenimiento de la flota que, para aquel entonces, ya contaba con 11 máquinas. En el resto de la ISAF, el BATHELICO sería conocido como Task Force Musketeer (Fuerza de Tarea Mosquetero). En los años posteriores, el número de aeronaves en dotación fluctuaría, llegándose a contar en octubre 2011 con un máximo de 15 helicópteros: 4 Tigre, 3 Cougar, 3 Caracal y 5 Gazelle.

Los helicópteros franceses en combate

La llegada del Tigre a Afganistán dio otra dimensión a las misiones de apoyo aéreo del BATHELICO. Con esta nueva aeronave, los Mosqueteros por fin contaban con un helicóptero de ataque desarrollado desde un inicio para acciones de combate, capaz de brindar una verdadera protección a su tripulación y proyectar un elevado poder y volumen de fuego contra los insurgentes, mediante sus lanzacohetes de 68 mm. y su cañón de nariz de 30 mm. El quinto mandato de la TF Musketeer tuvo lugar durante el verano de 2011 y se caracterizó por una frenética actividad de vuelo y un número de misiones de combate en apoyo a las fuerzas terrestres sin precedente en la historia de la presencia francesa en Afganistán. El año 2011 resulto ser el más sangriento para las tropas francesas desplegadas en el país, con la muerte en operaciones de 25 militares galos.
El periodo más tenso fue precisamente el verano, durante el cual las unidades desplegadas en Kapisa y Surobi se enzarzaron en combate con los talibanes como nunca antes. En lo que corresponde a los helicópteros, el ritmo de operaciones fue tan intenso como el de las fuerzas terrestres, realizando el BATHELICO unas 400 misiones de combate tan solo entre el mes de mayo y agosto 2011. De junio a octubre se llevaron a cabo 130 misiones de ataque cercano en combate CCA (Close Combat Attack), abriéndose fuego contra los insurgentes en 67 de ellas... Este incremento en las operaciones de apoyo aéreo se debió a la estrategia implementada en aquel entonces por la Task Force La Fayette, el nombre del destacamento francés en Afganistán, la cual estaba enfocada a ubicar y enfrentar al enemigo en plena Green Zone (Zona Verde, las áreas de cultivo dentro de los campos afganos, caracterizadas por ese color de la vegetación, en contraste con la aridez del resto del paisaje), donde el combate siempre resultaría más brutal, desarrollándose a muy cortas distancias.
La propia naturaleza de los enfrentamientos complicaba aún más la tarea de los elementos de apoyo, los cuales veían sus oportunidades de fuego limitadas por la gran proximidad de zonas de viviendas, lo cual elevaba significativamente el riesgo de pérdidas civiles CIVCAS (Civilian Casualty) en caso de error en el uso del fuego. También era necesario lidiar con la mayor probabilidad de daño colateral hacia las tropas amigas, debido a la fuerte implicación de las fuerzas francesas y de los insurgentes durante los contactos. Cabe destacar que la mayoría de los tiros de apoyo realizados durante aquellos combates fueron dirigidos a blancos ubicados a menos de 100 m. de las tropas amigas en el campo.
Una de las misiones más memorables que realizó el BATHELICO en aquel periodo fue, sin duda, aquella que implicó realizar vuelos de CCA en apoyo directo a los cazadores paracaidistas del Battle Group Raptor el 12 de julio 2011, tras el atentado que tuvo lugar en el poblado de Joybar, en Kapisa. Las tropas francesas conformaban un dispositivo de seguridad desplegado en protección de una Shura (asamblea tradicional afgana, cuyo término se emplea para designar toda forma de reunión oficial, inclusive con autoridades locales y oficiales de la coalición), cuando un insurgente portando un uniforme de la policía afgana llegó a una posición ocupada por miembros del grupo GCP (Comandos Paracaidistas) y se hizo explotar, matando a 5 franceses además de herir gravemente a otros. Momentos después de la explosión, una patrulla mixta compuesta por un Tigre y un Gazelle entraba en acción, abriendo fuego sobre los insurgentes que habían atacado a los galos instantes después del ataque suicida.
La pronta intervención de los helicópteros galos permitió repeler rápidamente la emboscada y facilitar la evacuación de los heridos a la brevedad, mientras que los elementos terrestres se retiraban en buen orden del área. En la noche del 13 al 14 de julio, una patrulla combinada de la Policía afgana y Fuerzas Especiales francesas fue atacada mientras se encontraba operando en el valle de Alassay. El enfrentamiento duró varias horas y las tropas, encontrándose acorraladas por la violencia del fuego enemigo, les resultó imposible retirarse. Llamados al rescate, 2 Tigre entraron en acción contra los insurgentes, barriendo sus posiciones con el fuego de sus cañones de 30 mm. y permitiendo por fin la salida de la zona de parte de los elementos terrestres amigos. Un comando de la Marina francesa perdió la vida en esta misión.
Unas semanas después, el 7 de septiembre, otra operación conjunta entre las fuerzas galas y afganas conduciría a una batalla abierta con los talibanes. Las tropas se encontraban realizando una acción de seguridad de área en la cercanía del poblado de Mobayan, cuando los insurgentes atacaron.


Los cazadores paracaidistas del 1er RCP fueron intensamente agredidos por el enemigo mientras cubrían la retirada de sus camaradas afganos. Los soldados franceses estaban ante la imposibilidad de desplazarse debido al tremendo volumen y poder del fuego adverso que los acechaba. No tardaron en llegar los Mosqueteros, los helicópteros Tigre realizando continuas pasadas de apoyo, abriendo fuego sobre las posiciones enemigas una y otra vez. Pese a la acción de los medios aéreos, los talibanes no abandonaron el campo de batalla y siguieron disparando contra los paracaidistas. La gran proximidad entre los mismos y el enemigo dificultaba la intervención de los Tigre, los cuales no podían neutralizar ciertos objetivos.
Mientras seguía el combate, una pequeña columna de refuerzos pertenecientes al 1er RCP intentaba alcanzar a sus compañeros sitiados para permitir por fin su extracción del lugar. Esto resultó imposible y los defensores seguían separados de los refuerzos por un no man's land de varios metros. Gracias a la continua presencia en el cielo de los Tigre, los militares aislados finalmente decidieron tratar de abandonar el combate y retirarse corriendo hacia las posiciones de los refuerzos, llevando uno de ellos un perro herido en sus brazos. Esta operación cobró otra vida, la de un oficial del 17ème RGP, el cual cayó en el fragor de la lucha, mientras que varios otros paracaidistas sufrieron heridas, algunas de gravedad...
El apoyo aéreo a los convoyes logísticos también era una labor recurrente para los helicópteros del BATHELICO. Durante aquel verano de 2011, cada columna logística sufría algún tipo de escaramuza con el enemigo, siendo los enfrentamientos a veces emboscadas mayores. Los helicópteros franceses se encontrarían siempre en alerta, prestos a despegar e intervenir o ya en el aire, sobrevolando el convoy, listos para entrar en acción y neutralizar a los insurgentes. En aquellos tiempos, sencillamente no pasaba un día sin que los helicópteros franceses fueran solicitados para apoyar a las fuerzas terrestres.

BATHELICO 2012, el retiro
En agosto 2012, cuando visité al BATHELICO, el comandante de la unidad era el teniente coronel Xavier Mouret, un piloto de Puma procedente del 1er RHC de Phalsbourg. En aquel periodo, el Batallón aún mantenía un efectivo de 138 hombres y mujeres y operaba 13 aeronaves: 5 Gazelle, 4 Tigre, 2 Cougar y 2 Caracal, uno de ellos perteneciente al Ejercito del Aire francés. El personal desplegado por el 1er RHC en Afganistán era responsable de operar y mantener los Gazelle, además de proveer parte de los técnicos encargados de dar servicio a la flota de Tigre y de conformar la planilla de mando del BATHELICO. Estos últimos eran volados por tripulaciones procedentes de la escuela franco-alemana de Luc (donde se capacitan a los pilotos del Tigre), del 5ème RHC (el cual también proporcionaba el resto del personal de mantenimiento para estas aeronaves) y del 4ème RHFS (Régiment d’Hélicoptères de Forces Spéciales), o 4º Regimiento de Helicópteros de Fuerzas Especiales, descendiente del DAOS. Aquella unidad combina máquinas y personal de la Aviación del Ejército y del Ejército del Aire.
El modulo Caracal estaba conformado por elementos del 4ème RHFS, junto con un Destacamento del Escuadrón EH 1/67 Pyrénées del Ejército del Aire.
El 5ème RHC se encargaba de operar y darles servicio a los Cougar. Un técnico de mantenimiento de la Aviación del Ejército australiano se encontraba destacado en el BATHELICO, dentro del módulo Tigre, debiendo remplazarlo en los meses siguientes un piloto de este aparato. También se contaba con la presencia de un equipo de 10 comandos del CPA-30 (Commando Parachutiste de l’Air N°30), o Comando Paracaidista del Aire N°30, una unidad especializada de la Fuerza Aérea para acciones de tipo CSAR. Además de conformar una reserva táctica movilizable en caso de accidente, donde se haría necesario el despliegue inmediato de un grupo CSAR en tierra, el CPA embarcaba a uno de sus comandos sistemáticamente en cada vuelo de un helicóptero de maniobra del BATHELICO, actuando este como elemento de seguridad.
A mediados de septiembre de 2012 llegó un quinto Tigre procedente de Pau (Francia). Su propósito fue reforzar de forma temporal las capacidades de combate del BATHELICO, en el momento cuando la retirada de las fuerzas francesas estaba generando un alza de movimientos logísticos terrestres, requiriéndose medios adicionales de cobertura aérea para los convoyes. Con la entrega de la FOB Tagab al Ejército Afgano, el BATHELICO dio inició a su propia retirada de Afganistán, con el envío de regreso a Francia de sus 5 SA342 Gazelle y de uno de sus EC665 Tigre, en octubre 2012. El proceso continuó con la salida de Afganistán de otros 2 Tigre, 1 Cougar y 1 Caracal en el mes de diciembre, disolviéndose el BATHELICO a consecuencia de ello y quedando sólo en su lugar un Destacamento de helicópteros conformado por 2 Tigre, 1 Cougar y 1 Caracal. Finalmente, en febrero 2013, los 2 últimos Tigre franceses abandonaron Afganistán, seguidos apenas un mes después por el AS532 y el EC725, concluyendo de esta forma la presencia de alas rotatorias galas en el país. En los últimos tiempos de operación en Afganistán, el Cougar y el Caracal estuvieron esencialmente actuando en vuelos de evacuación aeromédica, en apoyo al hospital militar francés de KAIA.


En el momento de nuestra visita al BATHELICO, la unidad se encontraba en medio de su séptimo mandato. Para prepararse adecuadamente a su misión en Afganistán, el personal seleccionado para dicho mandato pasó por un riguroso periodo de adiestramiento e instrucción durante seis meses en Francia, conocido como MCP (Mise en Condition avant Projection), de puesta en condición antes del despliegue. La última etapa de esta preparación fue un ejercicio mayor llamado Bearnistan, el cual tuvo lugar en el Suroeste de Francia y permitió revisar todos los patrones de operación en Afganistán, tales como vuelos de escolta, apoyo aéreo, reconocimiento, evacuación aeromédica, etc. También se puso gran énfasis en el empleo de los lentes de visión nocturna y en las operaciones de vuelo en alta montaña. La MCP dio oportunidad por fin de cimentar la interacción y cooperación entre las tripulaciones procedentes del 1er RHC y las del 5ème RHC y 4ème RHFS.
La retirada francesa de Afganistán no implicó ninguna reducción de la actividad del BATHELICO, al contrario. El incremento de los movimientos logísticos terrestres significó un mayor número de solicitudes de apoyo aéreo por parte de los convoyes, sea para vuelos de reconocimiento o de escolta. En la mayoría de los casos, el dúo Gazelle-Tigre estaba en el aire para brindar asistencia. El visor de techo del Gazelle, pese a su edad, probó ser todavía un eficiente sensor en Afganistán, resultando excelente en las misiones de observación y reconocimiento, pues permitía ubicar con facilidad a cualquier concentración enemiga potencial, así como movimientos sospechosos. El cañón de 30 mm. del Tigre demostró ser el armamento más adecuado para las operaciones en Afganistán por su excepcional precisión, permitiendo limitar al máximo el temido riesgo de CIVCAS o de daños colaterales hacia las tropas terrestres.
Los helicópteros franceses también actuaban con frecuencia en apoyo a las fuerzas de seguridad afganas ANSF (Afghan National Security Forces), resultando altamente disuasivos de cara a la insurgencia en numerosas ocasiones. Se llevaban a cabo gran cantidad de vuelos aeromédicos hacia el hospital militar francés de KAIA en beneficio de las unidades francesas, pero también de las ANSF y, más raramente, de los civiles heridos. Las misiones de transporte constituían otra labor recurrente, sea para trasladar personal de apoyo como controladores aéreos avanzados, fuerzas especiales o VIP. Todas las misiones se realizaban en dúo: los helicópteros de maniobra eran escoltados generalmente por un Tigre o un Gazelle, mientras que los vuelos de reconocimiento o apoyo veían operar conjuntamente a 2 Gazelle o un par de Tigre o una combinación de ambos modelos, dependiendo de la disponibilidad de las aeronaves. Esta siempre se mantuvo elevada, a pesar del intenso ritmo de operaciones, oscilando entre 80 y 90 por ciento.



Condiciones de operaciones extremas

Para cualquier operador de helicópteros, Afganistán es lo más cercano a una pesadilla. El país es montañoso y su capital, Kabul, se encuentra ubicada a una altitud de 1.800 m., rodeada además por montañas aún más elevadas. El polvo afgano es más fino que el talco, omnipresente en verano y se filtra por todas partes. Por suerte no es ni tan pegajoso, ni tan abrasivo como la laterita africana, por lo cual un mantenimiento planificado y cuidadoso de las turbinas de las aeronaves evita un excesivo daño en las mismas. Los filtros de arena montados sobre los motores tienen que ser revisados dos veces más frecuentemente que en Europa y también resulta indispensable inspeccionar y limpiar por completo algunas válvulas de la planta motriz con mayor regularidad.
El calor ardiente que se apodera cada año de Afganistán de mayo a octubre afecta drásticamente a las capacidades de vuelo y carga de los helicópteros, inclusive los modelos más robustos, como los Mi-17. En verano, la combinación de altitud y altas temperaturas prevalentes en Kabul y los valles cercanos resulta ser el peor tipo de ambiente para la operación de las aeronaves de ala rotatoria. Los helicópteros franceses que volaban entre KAIA y Nijrab o Tagab operaban al límite de sus capacidades. En el verano de 2012, los Gazelle, Caracal y Cougar que despegaban de Kabul lo hacían con una carga útil mínima, mientras que los Tigre, gracias a su potente planta motriz, se encontraban mucho menos afectados por el ambiente montañoso y las altas temperaturas. El tipo de misión que realizaban dichas aeronaves de combate en Afganistán solo requería la mayor parte del tiempo el empleo del cañón de 30 mm. de morro, por lo cual los Tigre volaban, en general, sin ningún tipo de carga externa y, por lo tanto, conservaban una buena reserva de potencia motriz.

Los helicópteros franceses en Afganistán

Gazelle: 5 SA342M Gazelle Viviane llegaron a desplegarse en Afganistán, donde realizaban misiones de reconocimiento, observación y apoyo táctico. Si bien el Gazelle puede llevar hasta 4 misiles antitanque HOT en Francia, en Afganistán sólo uno de estos podía ser montado, debido a las temperaturas elevadas y altitudes de operación. El HOT no se incorporaría en KAIA, para evitar alterar aún más las capacidades de vuelo ya muy limitadas del helicóptero en el asfixiante calor del verano afgano. El armamento se montaría en Nijrab, pues la altitud menor de la FOB permitía un despegue más fácil que en Kabul. Los SA342 enviados a Afganistán habían sido modificados, recibiendo nuevas palas de rotor principal, las mismas que el AS550 Fennec, lo cual les brindaba mayor sostenibilidad en vuelo. También habían visto su peso máximo al despegue incrementado desde 1.900 hasta 2.100 kg.
Su visor de techo incorpora un telemetro laser y una cámara térmica, la cual tenía poca utilidad en verano en Afganistán, debido a que la reverberación del calor durante el día no permitía una diferenciación suficiente entre la temperatura de un cuerpo humano y la de sus alrededores rocosos. Afortunadamente, el visor óptico de día ofrece una excelente calidad de imagen, cercana a la del Stryx del Tigre, lo cual lo convertía en un instrumento esencial en las misiones de reconocimiento y observación, además de permitir una precisa identificación positiva de cualquier blanco potencial antes de la apertura del fuego. En Afganistán, la tripulación siempre se encontraba limitada al piloto y al jefe de a bordo, quien actúa también como operador del armamento. Con una temperatura en tierra de 35°C, el helicóptero se encontraría volando al límite de potencia de su turbina y su autonomía se reducía a tan solo 1 hora y 20 minutos.
En caso de enfrentamiento, podía disparar su único HOT a una distancia máxima de 3.800 m. El misil filodirigido es muy preciso y demostró su eficacia contra ciertos blancos, tales como los compounds afganos, cuyas paredes de barro seco resisten a impactos de calibre .50. También resultó muy útil para destruir vehículos ligeros o neutralizar al enemigo cuando intentaba disimularse dentro de las muchas cuevas que hay en las zonas de operaciones francesas. El mantenimiento de los SA342 se realizaba en base a un ciclo horario, con algunas adecuaciones hechas en vista a las especificidades del ambiente afgano. La turbina se lavaba por completo cada 5 horas de vuelo y se pulía cada 12. Después de 25 horas, además de realizarse una inspección estándar de la planta motriz, los mecánicos monitorizaban las aspas del compresor con un endoscopio, a fin de detectar signos de desgaste. En más de 5.000 misiones en Afganistán, la flota de Gazelle del BATHELICO voló más de 7.000 horas y disparó más de 60 misiles HOT (frente a los 431 lanzados por este modelo de las fuerzas francesas implicadas en la guerra en Libia en 2011).

En los tiempos de la guerra entre soviéticos y muyahidín, los helicópteros ya constituían un componente esencial de las operaciones de combate, destacando el empleo de Mi-24 Hind y Mi-8/17 Hip en las acciones de las fuerzas soviéticas y afganas en contra de la rebelión. Unos diez años más tarde, el comandante Masud habría de emplear un puñado de veteranos Mi-17 y Mi-25 en el combate contra los talibanes. Los helicópteros permitían el traslado de munición y otros materiales críticos procedentes del vecino Tayikistán, además de llevar a cabo acciones de apoyo táctico a las fuerzas terrestres. En el año 2000, en el momento de la caída de la ciudad de Taloqan, un par de vetustos Mi-17 permitieron evacuar a decenas de heridos y civiles que huían de la ciudad.

Hoy en día, después de más de 11 años de presencia militar occidental en Afganistán, la situación ya no tiene mucho que ver con aquellos tiempos. Todas las principales carreteras del país han sido reconstruidas, permitiendo un amplio tráfico automóvil. Sin embargo, viajar por carretera sigue siendo poco seguro, debido a los frecuentes ataques de la insurgencia, en su mayoría mediante artefactos explosivos improvisados (IED). A consecuencia de aquello, las tropas de la ISAF (International Security Assistance Force) sólo se mueven en convoyes de decenas de vehículos blindados, teniendo que ser reconocido primero el eje de movimiento y, de ser necesario, neutralizados los IED que se encuentren.



– Velocidad máxima: 310 km/h.      
– Velocidad de crucero 240 km/h.
– Peso máximo al despegue: 1.900 kg. (2.100 en Afganistán).
– Peso en vacío: 1.009 kg.      
– Autonomía: 1 hora y 40 min. (1 y 20 en Afganistán).
– Alcance: 670 km.  
Tigre: El helicóptero de ataque EC665, mejor conocido como Tigre, recibió su bautismo del fuego en Afganistán. En los tres años de presencia en el seno del BATHELICO, tuvo oportunidad de demostrar la potencia de su planta motriz, al ser la única aeronave cuyas capacidades no se vieron significativamente afectadas por el calor y la altitud. Otra razón para ello fue que en la mayoría de las misiones voladas no embarcaba ningún tipo de armamento externo (lanzacohetes de 68 mm.). Su solo cañón de 30 mm. resultó suficientemente poderoso, además de preciso, para las acciones de apoyo táctico y escolta, por lo cual la autonomía seguía manteniéndose en 2 horas y media. Desde luego, de ser necesario, podía perfectamente despegar y volar con un par de lanzacohetes montados y su cañón plenamente provisto de municiones, aunque con tal carga su autonomía se veía reducida. El peso máximo al despegue fue incrementado de 6,1 ton. a 6,4 en Afganistán.
Originalmente, sólo los asientos de la tripulación estaban blindados. Sin embargo, para las operaciones en Afganistán fueron añadidas placas de blindaje externas, de cada lado de los puestos de pilotaje e internamente, en el suelo y en la parte frontal, ofreciendo protección contra los impactos de calibre 7,62 mm. Además, cabe recordar que la parte baja del tanque principal de combustible es autosellante. Previo al despliegue en Afganistán se instalaron filtros en las tomas de aire de ambas turbinas, contando cada uno de ellos con un ventilador interno destinado a evitar la acumulación de arena. Tanto el piloto como el jefe de tripulación/operador de armamento están equipados con el casco Thales TopOwl, el cual cuenta con lentes de visión nocturna integrados y un visor de casco que puede acoplarse con el cañón de 30 mm. Cuando se elige aquella configuración, el cañón simplemente sigue el movimiento de la cabeza del piloto, permitiendo el disparo hacia cualquier blanco observado por los tripulantes. El operador del armamento se encuentra sentado en la cabina trasera y tiene a su disposición el visor de techo Stryx y sus sensores ópticos e infrarrojos para ubicar y entrar en acción contra cualquier blanco. Las imágenes recabadas por estos sistemas pueden ser directamente proyectadas sobre la visera del casco TopOwl de ser necesario. La precisión del Stryx es de mayor utilidad en el momento de identificar de forma certera algún blanco, antes de dispararle.
El Tigre brinda la más alta protección a su tripulación en caso de percance. En Afganistán se comprobó en febrero 2011, cuando se precipitó a tierra un EC665 que se encontraba volando en medio de una tormenta en Kapisa. El impacto con el suelo causó la ruptura de la sección de cola, pero los tripulantes salieron ilesos de la carcasa, la cual fue posteriormente recuperada por un Chinook estadunidense. A pesar de sus 6,4 ton. de peso máximo, resulta mucho más ágil y maniobrable que el pequeño Gazelle, además de ser más sencillo y agradable de pilotar, gracias a sus controles eléctricos fly by wire y su rotor principal rígido. En Afganistán, la flota de Tigre contaba con una disponibilidad superior al 80 por ciento y cuando alguna máquina se encontraba en mantenimiento, nunca pasaba más de una semana en el hangar (entre otros motivos, gracias a una cadena logística altamente reactiva, la cual era, además, prioritaria en cuanto a repuestos) antes de volver a volar. Las inspecciones y servicios de las aeronaves eran realizadas por el personal del pelotón de mantenimiento para helicópteros de reconocimiento y ataque. En el caso del Tigre, el proceso se encontraba simplificado por el software integrado, el cual monitorizaba la aeronave y sus componentes, recomendando las intervenciones específicas que deben de realizarse, por lo cual el mantenimiento del helicóptero ya no se hace según un ciclo horario, sino cuando se requiere.
En total son 7 los Tigre HAP que fueron equipados con el paquete completo de modificaciones para las operaciones en Afganistán (blindaje extra, filtros de arena, etc.), aunque nunca se desplegaron todos de forma simultánea en el país. Se comprobó su utilidad esencial en las operaciones de apoyo aéreo y escolta, brindando a las fuerzas francesas un instrumento netamente disuasivo. También era el único helicóptero de ataque a su disposición con la suficiente autonomía para mantenerse en el aire por más de dos horas y proporcionar un fuego de apoyo de tan elevada precisión, gracias a la combinación de su visor Stryx y el cañón de 30 mm. A diferencia del Gazelle, el cual quedaba desarmado después de lanzar su único misil HOT, el Tigre seguía contando con una amplia reserva de munición después de disparar una ráfaga de 30 mm. contra algún blanco. A pesar de su gran sofisticación, el Tigre demostró su rusticidad, al dormir afuera en las FOB… En poco más de tres años de presencia en Afganistán, los franceses realizaron unas 2.600 misiones, con un total de 4.215 horas de vuelo, disparando más de 19.000 cartuchos de 30 mm. y 420 cohetes de 68 mm.
– Velocidad máxima: 320 km/h.  
– Velocidad de crucero: 260 km/h.
– Peso máximo al despegue: 6 100 kg. (6 400 en Afganistán).
– Peso vacío: 4200 kg.
– Autonomía: 2,5 horas.  
– Alcance: 740 km.  
Cougar: En el verano del 2012, el BATHELICO aun operaba un par de AS532 Cougar. Este modelo comprobó su eficiencia como helicóptero de maniobra y transporte táctico, proporcionando una vital capacidad aeromóvil a las tropas francesas desplegadas en el teatro afgano. Los dos ejemplares en dotación en aquel periodo pertenecen al 5ème RHC de la ALAT y, al igual que el resto de las aeronaves de ala rotatoria francesas presentes en Afganistán, habían recibido varias modificaciones, cuyo propósito era aumentar la protección de la tripulación y la supervivencia de la máquina. Asimismo, se había montado blindaje externo a cada lado del puesto de pilotaje, complementándose así la protección ya ofrecida por los asientos y el piso blindado del helicóptero. Se instalaron dispositivos de dispersión de los gases en cada escape de turbina, con el objetivo de reducir de esta forma la firma térmica. Una ametralladora FN MAG de 7,62 mm. se encontraba montada en cada compuerta lateral de la cabina para la autodefensa de la aeronave.

Todos los AS532 franceses cuentan con lanzadores de bengalas y chaffs, los cuales no se encuentran sincronizados con algún tipo de sistema de contramedidas electrónicas, detector de alerta radar o antimisiles, por lo cual deben ser activados manualmente por la tripulación en caso de amenaza. La combinación del peso adicional de los distintos equipos instalados para las operaciones en Afganistán con las condiciones de altitud y calor del verano en la región de Kabul hacía que la carga útil del Cougar se viera significativamente reducida. Asimismo, con una temperatura de 35°C en tierra, su tripulación completa de 2 pilotos, 1 mecánico embarcado, 2 ametralladores y 1 comando paracaidista, sólo podía llevar a bordo a 4 pasajeros  (en vez de 19 en Francia). Pese a estas limitaciones, el Cougar se desempeñó muy satisfactoriamente en Afganistán, sea en la misiones de transporte táctico o de evacuación aeromédica.
– Velocidad máxima: 278 km/h.
– Velocidad de crucero: 258 km/h.
– Peso máximo al despegue: 9.000 kg.
– Peso vacío: 4.610 kg.                  
– Autonomía: 2,5 horas.
– Alcance: 776 km  
Caracal: El EC725 fue el primer helicóptero francés en ser desplegado en Afganistán, en 2006, y también fue el último en dejar el país, en 2013. Al igual que para el Tigre, Afganistán fue el primer despliegue operacional para el Caracal y su bautismo del fuego. El EC725 también fue el único helicóptero del Armée de l’Air en operar en el país a lo largo de los más de 11 años de presencia continua francesa en el país. En agosto de 2012, 2 EC725 se encontraban integrados dentro de la TF Muskeeter, uno de ellos perteneciente a la ALAT y el otro al Armée de l’Air. Las dos máquinas habían incorporado las modificaciones necesarias para las operaciones en Afganistán, dentro de las cuales estaba el blindaje lateral externo para la cabina de pilotaje y dispositivos de reducción de la firma IR montados en los escapes de las turbinas. A diferencia del Cougar, el EC725 está provisto con un sistema de autoprotección activa, el cual incluye una variedad de sensores y contramedidas electrónicas, que se encuentran sincronizados con los eyectores de bengalas y chaffs, activándolos automáticamente en caso de amenaza.
Todos los Caracal están artillados con un par de ametralladoras MAG de 7,62 mm. montadas a cada lado de la cabina. Al igual que el Cougar, el EC725 sufrió del incremento de su peso vacío, producto de la instalación de los equipos adicionales propios de Afganistán, y veía su capacidad de carga significativamente afectada por las elevadas temperaturas del verano y la altitud de operación. A diferencia del AS532, está equipado con una torreta FLIR debajo del morro, la cual lo transforma en una efectiva plataforma de vigilancia y observación, una capacidad de mayor utilidad en las operaciones que realizaba discretamente dicho modelo de aeronave, en apoyo directo de las fuerzas especiales francesas en Afganistán. El EC725 también se empleaba frecuentemente para transporte aeromédico y táctico.


Durante la retirada de la FOB Tora en Surobi, los Caracal realizaron numerosos vuelos de transporte con su gancho de carga externo. Las inspecciones y el servicio a los EC725 eran realizadas por el pelotón de mantenimiento de helicópteros de transporte del BATHELICO, integrado por personal de la ALAT y de la Armée de l’Air, quienes también trabajaban sobre los Cougar. Los cambios principales hechos al ciclo de mantenimiento como parte de la presencia en Afganistán incluían una limpieza más frecuente de los filtros de las turbinas, así como de ciertas válvulas de la planta motriz. Las aspas de los compresores eran cuidadosamente inspeccionadas con mayor regularidad, a fin de detectar cualquier desgaste excesivo debido a la acción abrasiva del polvo local.
– Velocidad máxima: 324 km/h.
– Velocidad de crucero: 262 km/h.
– Peso máximo al despegue: 11.000 kg.
– Peso vacío: 5.715 kg.
– Autonomía: 4 horas.
– Alcance: 909 km.

Métodos y procedimientos

Los pilotos del BATHELICO desarrollaron distintos métodos y procedimientos para limitar la amplitud de la amenaza continua constituida por la insurgencia en Afganistán. Dentro de estas técnicas destaca desde luego el vuelo táctico, pero también, en ciertas ocasiones, se recurriría al de gran altitud, para mantener a las máquinas fuera del alcance del armamento individual. Ambos patrones se empleaban dependiendo de las circunstancias, del ambiente rural o urbano y de diversos otros parámetros. El vuelo estacionario estaba prohibido y todos los fuegos de apoyo se realizaban de forma dinámica en pares, con un helicóptero cubriendo al otro. El visor electro-óptico de techo Stryx era siempre empleado en las misiones de apoyo táctico para maximizar la precisión del tiro. Sin embargo, de ser necesario, la tripulación también podía responder a una agresión apuntando al blanco con la sola mira integrada al casco TopOwl.

El CPA-30 en Afganistán

El Commando Parachutiste N°30 (CPA-30) es una unidad del Ejercito del Aire Francés con asiento en la base aérea BA 106 de Mérignac, en las afueras de Burdeos, en el Suroeste francés. Esta fuerza de élite se especializa para las operaciones CSAR de búsqueda y rescate en combate, tratándose de la unidad líder en este campo, a nivel europeo. El CPA-30 está conformado por 250 efectivos y dividido en tres compañías. Todos los miembros del CPA son paracaidistas altamente preparados, además de estar capacitados como controladores aéreos avanzados, lo cual les permite coordinar bombardeos y ataques aéreos hacia blancos terrestres desde el suelo. Sin embargo, el CSAR es la misión principal de la unidad. El CPA-30 fue desplegado por primera vez en Afganistán en 2006, con la llegada de los 2 primeros helicópteros franceses al país. A partir del 2010, el CPA tomó el mandato de verano cada año en Afganistán, mientras los pelotones de reconocimiento y balizaje PRB (Pelotons de Reconnaissance et de Balisage), especializados en la ubicación y acondicionamiento de las zonas de aterrizaje para helicópteros además de poseer una limitada capacidad de recuperación de personal en tierra, de la ALAT y, después de la disolución de los mismos en 2011, los GCM (Groupes Commandos de Montagne, o Grupos Comando de Montaña, dependientes de la Brigada de Infantería de Montaña) del Ejercito, se hacían cargo del periodo de invierno.


El grupo del CPA-30 desplegado en Afganistán en 2012 estaba compuesto por 10 elementos: 1 radio, 1 médico de combate, 1 fusilero ametrallador armado con una FN Minimi en 5,56 mm., 1 francotirador equipado con un Sako TRG-22 en calibre .338 Lapua Magnum, 1 jefe de destacamento (capitán) y su adjunto, 1 jefe de equipo y su adjunto y 2 fusileros. En Afganistán, la misión principal del CPA era la recuperación de personal en tierra, aunque, desde luego, los comandos también estaban en condiciones de llevar a cabo labores de control aéreo avanzado en apoyo a las unidades terrestres de la TFLF (Task Force La Fayette). En el caso de operar de forma independiente, el grupo CPA funcionaba con un mínimo de 6 elementos en tierra.
Cada vuelo de transporte táctico contaba con la presencia a bordo de un comando, mientras que en la misiones aeromédicas estaban presentes dos de ellos, para brindar seguridad adicional y apoyar al médico y enfermero embarcados, ya que los CPA están todos adiestrados en técnicas de auxilio médico básico. El destacamento del CPA-30 en Afganistán contaba con equipos radios HF y VHF para comunicación con aeronaves y las fuerzas terrestres, una terminal Rover 5 para el intercambio en tiempo real de imágenes y videos con los medios aéreos de la coalición, un designador laser ANPQ-4 para la iluminación de blancos en tierra, ordenadores portátiles Panasonic CFU1 Toughbook y visores nocturnos individuales OB-70. El armamento estándar era el H&K 416 en 5,56 mm. (uno de ellos con lanzagranadas AG-36 de 40 mm.), junto con la pistola PAMAS G1 en 9 mm. Todos los comandos llevaban el chaleco antibalas Eagle Industries CIRAS.

NOTAS DEL AUTOR:

·Este reportaje está dedicado a la memoria de mi amigo y mentor Yves Debay, así como a los 88 militares franceses que perdieron la vida en Afganistán. ¡Que en paz descansen!
·Agradezco al equipo del centro de prensa de Warehouse, en particular al comandante Lionel G, la teniente Charlotte M. (que nos ha apoyado durante dos semanas, sin jamás perder su sentido del humor, ¡bravo y gracias!) y a la asistente del PAO de Nijrab, la teniente Nolwenn L. (y su risa excepcional). Mi más vivo agradecimiento al teniente coronel Mouret y al conjunto del personal del BATHELICO por su disponibilidad y paciencia frente a mi avalancha de preguntas. Finalmente, agradezco al coronel Burkhard del EMA, sin el que simplemente este reportaje no se podría haber hecho.


 
Fotografías:
·Este “Tigre HAP” abre fuego con sus cohetes aire-tierra de 68 mm. Esta foto fue tomada en el marco del ejercicio de tiro “Portos”, el cual realizó el BATHELICO a inicios del verano de 2012 en Afganistán.
·“Caracal” en la FOB Nijrab. Los EC725 se han ganado la etiqueta “probados en combate” en Afganistán, alternando las misiones de transporte táctico, evacuación aeromédica y apoyo a las fuerzas especiales.
·Un “Tigre” despega de Nijrab para una misión de apoyo a las tropas del Ejército afgano. La máquina no lleva ningún armamento externo, sólo está provisto su cañón de 30 mm. En la mayoría de las acciones de combate contra la insurgencia resultó más que suficiente, permitiendo disparos hacia blancos muy cercanos a las fuerzas amigas sin daños colaterales.
·Despliegue de comandos del CPA-30 por soga rápida. En verano, en Afganistán, el calor y la altitud limitaban a 4 el número de pasajeros que puede embarcar un EC725.
·"Gazelle" y "Tigre" en Nijrab (Kapisa). Estas dos aeronaves conformaban el dúo de helicópteros de combate franceses en Afganistán, escoltando los vuelos aeromédicos o de transporte táctico, así como numerosos convoyes logísticos en tierra, además de brindar apoyo, tanto a las tropas francesas, como a sus aliados de la ISAF o de las fuerzas de seguridad afganas.
·Pese a las limitaciones que le causaban el calor del verano afgano y la altitud del área de operaciones, el “Gazelle” demostró que sigue siendo una plataforma capaz, resultando muy eficiente en la misión de reconocimiento y observación, gracias a su excelente visor de techo, además de brindar una esencial capacidad de apoyo con su misil HOT.
·El 31 de julio 2012, Francia entregó la FOB Tora, en el valle de Surobi, al Ejército afgano. Para apoyar en el repliegue de las tropas y equipos franceses desde aquella base se movilizaron varios helicópteros, como este EC725.
·Entre 2008 y 2012, los SA342 franceses desplegados en Afganistán volaron 7.000 horas y dispararon unos 60 misiles HOT. Uno fue totalmente destruido en un accidente en 2011, falleciendo su piloto en el percance, el capitán Mathieu Gaudin.
·“Tigre” rodando en Kabul antes del despegue. El helicóptero está por partir para una misión de escolta a un EC725 con rumbo a la base avanzada de Nijrab.
·En el verano de 2012 aun había 2 “Cougar” desplegados en Afganistán, quedando uno solo en diciembre, el cual siguió operando hasta marzo de 2013.
·EC725 alejándose de la FOB Nijrab. El “Caracal” está armado con un par de ametralladoras de cabina FN MAG de 7,62 mm., que se empleaban para autodefensa en Afganistán y no para apoyo al personal en tierra.
·La mitad del personal del CPA-30 desplegado en Afganistán en 2012 aparece en esta foto. Los comandos paracaidistas del Ejército del Aire francés son líderes en CSAR a nivel europeo y constituían un elemento clave de apoyo al BATHELICO en sus misiones.

·Este artículo está dedicado a la memoria de mi amigo y mentor Yves Debay, quien me dio la oportunidad de acompañarlo en ese reportaje a Afganistán, en agosto de 2012. Yves fue asesinado en Siria en enero 2013, haciendo su trabajo, el de periodista de guerra, en primera línea. Que en paz descanse. Adiós mi amigo, ¡no te olvidaré! 

Texto y fotos: Erwan de Cherisey
http://www.defensa.com
 

Tecnology Militar Copyright © 2011 - 2012 - |- Template created by Leit0s - |- Powered by tecnologamilitar