En los tiempos de la guerra entre
soviéticos y muyahidín, los helicópteros ya constituían un componente
esencial de las operaciones de combate, destacando el empleo de Mi-24
Hind y Mi-8/17 Hip en las acciones de las fuerzas soviéticas y afganas
en contra de la rebelión. Unos diez años más tarde, el comandante Masud
habría de emplear un puñado de veteranos Mi-17 y Mi-25 en el combate
contra los talibanes. Los helicópteros permitían el traslado de munición
y otros materiales críticos procedentes del vecino Tayikistán, además
de llevar a cabo acciones de apoyo táctico a las fuerzas terrestres. En
el año 2000, en el momento de la caída de la ciudad de Taloqan, un par
de vetustos Mi-17 permitieron evacuar a decenas de heridos y civiles que
huían de la ciudad.

Hoy en día, después de más de 11 años de
presencia militar occidental en Afganistán, la situación ya no tiene
mucho que ver con aquellos tiempos. Todas las principales carreteras del
país han sido reconstruidas, permitiendo un amplio tráfico automóvil.
Sin embargo, viajar por carretera sigue siendo poco seguro, debido a los
frecuentes ataques de la insurgencia, en su mayoría mediante artefactos
explosivos improvisados (IED). A consecuencia de aquello, las tropas de
la ISAF (International Security Assistance Force) sólo se mueven en
convoyes de decenas de vehículos blindados, teniendo que ser reconocido
primero el eje de movimiento y, de ser necesario, neutralizados los IED
que se encuentren.


– Velocidad máxima: 310 km/h.
– Velocidad de crucero 240 km/h.
– Peso máximo al despegue: 1.900 kg. (2.100 en Afganistán).
– Peso en vacío: 1.009 kg.
– Autonomía: 1 hora y 40 min. (1 y 20 en Afganistán).
– Alcance: 670 km.
Tigre:
El helicóptero de ataque EC665, mejor conocido como Tigre, recibió su
bautismo del fuego en Afganistán. En los tres años de presencia en el
seno del BATHELICO, tuvo oportunidad de demostrar la potencia de su
planta motriz, al ser la única aeronave cuyas capacidades no se vieron
significativamente afectadas por el calor y la altitud. Otra razón para
ello fue que en la mayoría de las misiones voladas no embarcaba ningún
tipo de armamento externo (lanzacohetes de 68 mm.). Su solo cañón de 30
mm. resultó suficientemente poderoso, además de preciso, para las
acciones de apoyo táctico y escolta, por lo cual la autonomía seguía
manteniéndose en 2 horas y media. Desde luego, de ser necesario, podía
perfectamente despegar y volar con un par de lanzacohetes montados y su
cañón plenamente provisto de municiones, aunque con tal carga su
autonomía se veía reducida. El peso máximo al despegue fue incrementado
de 6,1 ton. a 6,4 en Afganistán.
Originalmente, sólo los asientos de
la tripulación estaban blindados. Sin embargo, para las operaciones en
Afganistán fueron añadidas placas de blindaje externas, de cada lado de
los puestos de pilotaje e internamente, en el suelo y en la parte
frontal, ofreciendo protección contra los impactos de calibre 7,62 mm.
Además, cabe recordar que la parte baja del tanque principal de
combustible es autosellante. Previo al despliegue en Afganistán se
instalaron filtros en las tomas de aire de ambas turbinas, contando cada
uno de ellos con un ventilador interno destinado a evitar la
acumulación de arena. Tanto el piloto como el jefe de
tripulación/operador de armamento están equipados con el casco Thales
TopOwl, el cual cuenta con lentes de visión nocturna integrados y un
visor de casco que puede acoplarse con el cañón de 30 mm. Cuando se
elige aquella configuración, el cañón simplemente sigue el movimiento de
la cabeza del piloto, permitiendo el disparo hacia cualquier blanco
observado por los tripulantes. El operador del armamento se encuentra
sentado en la cabina trasera y tiene a su disposición el visor de techo
Stryx y sus sensores ópticos e infrarrojos para ubicar y entrar en
acción contra cualquier blanco. Las imágenes recabadas por estos
sistemas pueden ser directamente proyectadas sobre la visera del casco
TopOwl de ser necesario. La precisión del Stryx es de mayor utilidad en
el momento de identificar de forma certera algún blanco, antes de
dispararle.
El Tigre brinda la más alta protección a su tripulación
en caso de percance. En Afganistán se comprobó en febrero 2011, cuando
se precipitó a tierra un EC665 que se encontraba volando en medio de una
tormenta en Kapisa. El impacto con el suelo causó la ruptura de la
sección de cola, pero los tripulantes salieron ilesos de la carcasa, la
cual fue posteriormente recuperada por un Chinook estadunidense. A pesar
de sus 6,4 ton. de peso máximo, resulta mucho más ágil y maniobrable
que el pequeño Gazelle, además de ser más sencillo y agradable de
pilotar, gracias a sus controles eléctricos fly by wire y su rotor
principal rígido. En Afganistán, la flota de Tigre contaba con una
disponibilidad superior al 80 por ciento y cuando alguna máquina se
encontraba en mantenimiento, nunca pasaba más de una semana en el hangar
(entre otros motivos, gracias a una cadena logística altamente
reactiva, la cual era, además, prioritaria en cuanto a repuestos) antes
de volver a volar. Las inspecciones y servicios de las aeronaves eran
realizadas por el personal del pelotón de mantenimiento para
helicópteros de reconocimiento y ataque. En el caso del Tigre, el
proceso se encontraba simplificado por el software integrado, el cual
monitorizaba la aeronave y sus componentes, recomendando las
intervenciones específicas que deben de realizarse, por lo cual el
mantenimiento del helicóptero ya no se hace según un ciclo horario, sino
cuando se requiere.
En total son 7 los Tigre HAP que fueron
equipados con el paquete completo de modificaciones para las operaciones
en Afganistán (blindaje extra, filtros de arena, etc.), aunque nunca se
desplegaron todos de forma simultánea en el país. Se comprobó su
utilidad esencial en las operaciones de apoyo aéreo y escolta, brindando
a las fuerzas francesas un instrumento netamente disuasivo. También era
el único helicóptero de ataque a su disposición con la suficiente
autonomía para mantenerse en el aire por más de dos horas y proporcionar
un fuego de apoyo de tan elevada precisión, gracias a la combinación de
su visor Stryx y el cañón de 30 mm. A diferencia del Gazelle, el cual
quedaba desarmado después de lanzar su único misil HOT, el Tigre seguía
contando con una amplia reserva de munición después de disparar una
ráfaga de 30 mm. contra algún blanco. A pesar de su gran sofisticación,
el Tigre demostró su rusticidad, al dormir afuera en las FOB… En poco
más de tres años de presencia en Afganistán, los franceses realizaron
unas 2.600 misiones, con un total de 4.215 horas de vuelo, disparando
más de 19.000 cartuchos de 30 mm. y 420 cohetes de 68 mm.

– Velocidad máxima: 320 km/h.
– Velocidad de crucero: 260 km/h.
– Peso máximo al despegue: 6 100 kg. (6 400 en Afganistán).
– Peso vacío: 4200 kg.
– Autonomía: 2,5 horas.
– Alcance: 740 km.
Cougar:
En el verano del 2012, el BATHELICO aun operaba un par de AS532 Cougar.
Este modelo comprobó su eficiencia como helicóptero de maniobra y
transporte táctico, proporcionando una vital capacidad aeromóvil a las
tropas francesas desplegadas en el teatro afgano. Los dos ejemplares en
dotación en aquel periodo pertenecen al 5ème RHC de la ALAT y, al igual
que el resto de las aeronaves de ala rotatoria francesas presentes en
Afganistán, habían recibido varias modificaciones, cuyo propósito era
aumentar la protección de la tripulación y la supervivencia de la
máquina. Asimismo, se había montado blindaje externo a cada lado del
puesto de pilotaje, complementándose así la protección ya ofrecida por
los asientos y el piso blindado del helicóptero. Se instalaron
dispositivos de dispersión de los gases en cada escape de turbina, con
el objetivo de reducir de esta forma la firma térmica. Una ametralladora
FN MAG de 7,62 mm. se encontraba montada en cada compuerta lateral de
la cabina para la autodefensa de la aeronave.
Todos
los AS532 franceses cuentan con lanzadores de bengalas y chaffs, los
cuales no se encuentran sincronizados con algún tipo de sistema de
contramedidas electrónicas, detector de alerta radar o antimisiles, por
lo cual deben ser activados manualmente por la tripulación en caso de
amenaza. La combinación del peso adicional de los distintos equipos
instalados para las operaciones en Afganistán con las condiciones de
altitud y calor del verano en la región de Kabul hacía que la carga útil
del Cougar se viera significativamente reducida. Asimismo, con una
temperatura de 35°C en tierra, su tripulación completa de 2 pilotos, 1
mecánico embarcado, 2 ametralladores y 1 comando paracaidista, sólo
podía llevar a bordo a 4 pasajeros (en vez de 19 en Francia). Pese a
estas limitaciones, el Cougar se desempeñó muy satisfactoriamente en
Afganistán, sea en la misiones de transporte táctico o de evacuación
aeromédica.
– Velocidad máxima: 278 km/h.
– Velocidad de crucero: 258 km/h.
– Peso máximo al despegue: 9.000 kg.
– Peso vacío: 4.610 kg.
– Autonomía: 2,5 horas.
– Alcance: 776 km
Caracal:
El EC725 fue el primer helicóptero francés en ser desplegado en
Afganistán, en 2006, y también fue el último en dejar el país, en 2013.
Al igual que para el Tigre, Afganistán fue el primer despliegue
operacional para el Caracal y su bautismo del fuego. El EC725 también
fue el único helicóptero del Armée de l’Air en operar en el país a lo
largo de los más de 11 años de presencia continua francesa en el país.
En agosto de 2012, 2 EC725 se encontraban integrados dentro de la TF
Muskeeter, uno de ellos perteneciente a la ALAT y el otro al Armée de
l’Air. Las dos máquinas habían incorporado las modificaciones necesarias
para las operaciones en Afganistán, dentro de las cuales estaba el
blindaje lateral externo para la cabina de pilotaje y dispositivos de
reducción de la firma IR montados en los escapes de las turbinas. A
diferencia del Cougar, el EC725 está provisto con un sistema de
autoprotección activa, el cual incluye una variedad de sensores y
contramedidas electrónicas, que se encuentran sincronizados con los
eyectores de bengalas y chaffs, activándolos automáticamente en caso de
amenaza.
Todos los Caracal están artillados con un par de
ametralladoras MAG de 7,62 mm. montadas a cada lado de la cabina. Al
igual que el Cougar, el EC725 sufrió del incremento de su peso vacío,
producto de la instalación de los equipos adicionales propios de
Afganistán, y veía su capacidad de carga significativamente afectada por
las elevadas temperaturas del verano y la altitud de operación. A
diferencia del AS532, está equipado con una torreta FLIR debajo del
morro, la cual lo transforma en una efectiva plataforma de vigilancia y
observación, una capacidad de mayor utilidad en las operaciones que
realizaba discretamente dicho modelo de aeronave, en apoyo directo de
las fuerzas especiales francesas en Afganistán. El EC725 también se
empleaba frecuentemente para transporte aeromédico y táctico.
Durante
la retirada de la FOB Tora en Surobi, los Caracal realizaron numerosos
vuelos de transporte con su gancho de carga externo. Las inspecciones y
el servicio a los EC725 eran realizadas por el pelotón de mantenimiento
de helicópteros de transporte del BATHELICO, integrado por personal de
la ALAT y de la Armée de l’Air, quienes también trabajaban sobre los
Cougar. Los cambios principales hechos al ciclo de mantenimiento como
parte de la presencia en Afganistán incluían una limpieza más frecuente
de los filtros de las turbinas, así como de ciertas válvulas de la
planta motriz. Las aspas de los compresores eran cuidadosamente
inspeccionadas con mayor regularidad, a fin de detectar cualquier
desgaste excesivo debido a la acción abrasiva del polvo local.
– Velocidad máxima: 324 km/h.
– Velocidad de crucero: 262 km/h.
– Peso máximo al despegue: 11.000 kg.
– Peso vacío: 5.715 kg.
– Autonomía: 4 horas.
– Alcance: 909 km.
Métodos y procedimientos
Los
pilotos del BATHELICO desarrollaron distintos métodos y procedimientos
para limitar la amplitud de la amenaza continua constituida por la
insurgencia en Afganistán. Dentro de estas técnicas destaca desde luego
el vuelo táctico, pero también, en ciertas ocasiones, se recurriría al
de gran altitud, para mantener a las máquinas fuera del alcance del
armamento individual. Ambos patrones se empleaban dependiendo de las
circunstancias, del ambiente rural o urbano y de diversos otros
parámetros. El vuelo estacionario estaba prohibido y todos los fuegos de
apoyo se realizaban de forma dinámica en pares, con un helicóptero
cubriendo al otro. El visor electro-óptico de techo Stryx era siempre
empleado en las misiones de apoyo táctico para maximizar la precisión
del tiro. Sin embargo, de ser necesario, la tripulación también podía
responder a una agresión apuntando al blanco con la sola mira integrada
al casco TopOwl.
El CPA-30 en Afganistán
El
Commando Parachutiste N°30 (CPA-30) es una unidad del Ejercito del Aire
Francés con asiento en la base aérea BA 106 de Mérignac, en las afueras
de Burdeos, en el Suroeste francés. Esta fuerza de élite se especializa
para las operaciones CSAR de búsqueda y rescate en combate, tratándose
de la unidad líder en este campo, a nivel europeo. El CPA-30 está
conformado por 250 efectivos y dividido en tres compañías. Todos los
miembros del CPA son paracaidistas altamente preparados, además de estar
capacitados como controladores aéreos avanzados, lo cual les permite
coordinar bombardeos y ataques aéreos hacia blancos terrestres desde el
suelo. Sin embargo, el CSAR es la misión principal de la unidad. El
CPA-30 fue desplegado por primera vez en Afganistán en 2006, con la
llegada de los 2 primeros helicópteros franceses al país. A partir del
2010, el CPA tomó el mandato de verano cada año en Afganistán, mientras
los pelotones de reconocimiento y balizaje PRB (Pelotons de
Reconnaissance et de Balisage), especializados en la ubicación y
acondicionamiento de las zonas de aterrizaje para helicópteros además de
poseer una limitada capacidad de recuperación de personal en tierra, de
la ALAT y, después de la disolución de los mismos en 2011, los GCM
(Groupes Commandos de Montagne, o Grupos Comando de Montaña,
dependientes de la Brigada de Infantería de Montaña) del Ejercito, se
hacían cargo del periodo de invierno.
El
grupo del CPA-30 desplegado en Afganistán en 2012 estaba compuesto por
10 elementos: 1 radio, 1 médico de combate, 1 fusilero ametrallador
armado con una FN Minimi en 5,56 mm., 1 francotirador equipado con un
Sako TRG-22 en calibre .338 Lapua Magnum, 1 jefe de destacamento
(capitán) y su adjunto, 1 jefe de equipo y su adjunto y 2 fusileros. En
Afganistán, la misión principal del CPA era la recuperación de personal
en tierra, aunque, desde luego, los comandos también estaban en
condiciones de llevar a cabo labores de control aéreo avanzado en apoyo a
las unidades terrestres de la TFLF (Task Force La Fayette). En el caso
de operar de forma independiente, el grupo CPA funcionaba con un mínimo
de 6 elementos en tierra.
Cada vuelo de transporte táctico contaba
con la presencia a bordo de un comando, mientras que en la misiones
aeromédicas estaban presentes dos de ellos, para brindar seguridad
adicional y apoyar al médico y enfermero embarcados, ya que los CPA
están todos adiestrados en técnicas de auxilio médico básico. El
destacamento del CPA-30 en Afganistán contaba con equipos radios HF y
VHF para comunicación con aeronaves y las fuerzas terrestres, una
terminal Rover 5 para el intercambio en tiempo real de imágenes y videos
con los medios aéreos de la coalición, un designador laser ANPQ-4 para
la iluminación de blancos en tierra, ordenadores portátiles Panasonic
CFU1 Toughbook y visores nocturnos individuales OB-70. El armamento
estándar era el H&K 416 en 5,56 mm. (uno de ellos con lanzagranadas
AG-36 de 40 mm.), junto con la pistola PAMAS G1 en 9 mm. Todos los
comandos llevaban el chaleco antibalas Eagle Industries CIRAS.
NOTAS DEL AUTOR:
·Este
reportaje está dedicado a la memoria de mi amigo y mentor Yves Debay,
así como a los 88 militares franceses que perdieron la vida en
Afganistán. ¡Que en paz descansen!
·Agradezco al equipo del centro de
prensa de Warehouse, en particular al comandante Lionel G, la teniente
Charlotte M. (que nos ha apoyado durante dos semanas, sin jamás perder
su sentido del humor, ¡bravo y gracias!) y a la asistente del PAO de
Nijrab, la teniente Nolwenn L. (y su risa excepcional). Mi más vivo
agradecimiento al teniente coronel Mouret y al conjunto del personal del
BATHELICO por su disponibilidad y paciencia frente a mi avalancha de
preguntas. Finalmente, agradezco al coronel Burkhard del EMA, sin el que
simplemente este reportaje no se podría haber hecho.
Fotografías:
·Este “Tigre HAP” abre fuego con
sus cohetes aire-tierra de 68 mm. Esta foto fue tomada en el marco del
ejercicio de tiro “Portos”, el cual realizó el BATHELICO a inicios del
verano de 2012 en Afganistán.
·“Caracal” en la FOB Nijrab. Los EC725
se han ganado la etiqueta “probados en combate” en Afganistán,
alternando las misiones de transporte táctico, evacuación aeromédica y
apoyo a las fuerzas especiales.
·Un “Tigre” despega de Nijrab para
una misión de apoyo a las tropas del Ejército afgano. La máquina no
lleva ningún armamento externo, sólo está provisto su cañón de 30 mm. En
la mayoría de las acciones de combate contra la insurgencia resultó más
que suficiente, permitiendo disparos hacia blancos muy cercanos a las
fuerzas amigas sin daños colaterales.
·Despliegue de comandos del
CPA-30 por soga rápida. En verano, en Afganistán, el calor y la altitud
limitaban a 4 el número de pasajeros que puede embarcar un EC725.
·"Gazelle"
y "Tigre" en Nijrab (Kapisa). Estas dos aeronaves conformaban el dúo de
helicópteros de combate franceses en Afganistán, escoltando los vuelos
aeromédicos o de transporte táctico, así como numerosos convoyes
logísticos en tierra, además de brindar apoyo, tanto a las tropas
francesas, como a sus aliados de la ISAF o de las fuerzas de seguridad
afganas.
·Pese a las limitaciones que le causaban el calor del verano
afgano y la altitud del área de operaciones, el “Gazelle” demostró que
sigue siendo una plataforma capaz, resultando muy eficiente en la misión
de reconocimiento y observación, gracias a su excelente visor de techo,
además de brindar una esencial capacidad de apoyo con su misil HOT.
·El
31 de julio 2012, Francia entregó la FOB Tora, en el valle de Surobi,
al Ejército afgano. Para apoyar en el repliegue de las tropas y equipos
franceses desde aquella base se movilizaron varios helicópteros, como
este EC725.
·Entre 2008 y 2012, los SA342 franceses desplegados en
Afganistán volaron 7.000 horas y dispararon unos 60 misiles HOT. Uno fue
totalmente destruido en un accidente en 2011, falleciendo su piloto en
el percance, el capitán Mathieu Gaudin.
·“Tigre” rodando en Kabul
antes del despegue. El helicóptero está por partir para una misión de
escolta a un EC725 con rumbo a la base avanzada de Nijrab.
·En el
verano de 2012 aun había 2 “Cougar” desplegados en Afganistán, quedando
uno solo en diciembre, el cual siguió operando hasta marzo de 2013.
·EC725
alejándose de la FOB Nijrab. El “Caracal” está armado con un par de
ametralladoras de cabina FN MAG de 7,62 mm., que se empleaban para
autodefensa en Afganistán y no para apoyo al personal en tierra.
·La
mitad del personal del CPA-30 desplegado en Afganistán en 2012 aparece
en esta foto. Los comandos paracaidistas del Ejército del Aire francés
son líderes en CSAR a nivel europeo y constituían un elemento clave de
apoyo al BATHELICO en sus misiones.
·Este artículo está dedicado a la
memoria de mi amigo y mentor Yves Debay, quien me dio la oportunidad de
acompañarlo en ese reportaje a Afganistán, en agosto de 2012. Yves fue
asesinado en Siria en enero 2013, haciendo su trabajo, el de periodista
de guerra, en primera línea. Que en paz descanse. Adiós mi amigo, ¡no te
olvidaré!
Texto y fotos: Erwan de Cherisey
http://www.defensa.com