Durante
las jornadas sobre vehículos no tripulados que se está llevando a cabo
esta semana en Madrid (UNVEX´12) ha quedado patente las tensiones que
han surgido en el seno de las fuerzas armadas española ante la reciente
normativa de defensa relacionada con el entrenamiento de pilotos de UAS.
Bajo la nueva normativa, será la Escuela de Matacán (Salamanca) la
encargada de realizar los cursos generalistas a los futuros pilotos de
UAS con el fin de proporcionarles los conocimientos aeronáuticos básicos
para llevar a cabo sus misiones. Los cursos tendrán una duración de dos
semanas para UAS con peso máximo al despegue (MTOW) inferior a 150 kg y
de hasta 8 semanas para pesos superiores. Dicha escuela también
realizará los cursos de convalidación de todo aquel personal de las
Fuerzas Armadas que haya volado UAS anteriormente con el fin de
proporcionarles una titulación acorde a la nueva normativa.
Esta nueva regulación no ha debido
sentar muy bien en el seno de los actuales formadores de pilotos de UAS
dentro del Ejército de Tierra, a tenor de los comentarios realizados
durante las conferencias del UNVEX´12. Bajo la nueva normativa, las
instalaciones de adiestramiento de pilotos que posee el Ejército de
Tierra en Colmenar Viejo se utilizarán únicamente para proporcionar
entrenamiento específico de los pilotos formados en Matacán para
aquellos UAS que vayan a operar: a saber, el IAI Searcher y el Raven. De
esta manera, el Ejército de Tierra dependerá de la formación realizada
por el Ejército del Aire para poder operar sus propios UAS, perdiéndose
la actual autonomía en esta área.
Aunque la medida no carece de cierta lógica por cuanto parece apropiado que la instrucción aeronáutica básica de pilotos de UAS la realice el Ejército del Aire, no ha sido la seleccionada por países de nuestro entorno, como Francia, donde el Ejército de Tierra francés instruye completamente a sus pilotos de UAS, como venía haciendo el Ejército de Tierra español. La fuerte oposición percibida durante las jornadas del UNVEX´12 por parte del personal de este último ejército hace entrever que la nueva normativa española se ha realizado sin el necesario consenso, dando lugar a tensiones innecesarias que serán, seguramente, fuente de problemas en el futuro. Más si cabe, cuando durante las mismas conferencias algún miembro del Ejército del Aire insinuó que tienen todo el derecho a utilizar los UAS adquiridos por el Ejército de Tierra al haber sido adquiridos con el dinero de todos los españoles, si bien matizó que deberían utilizarlos bajo un contrato de prestación de servicios o en régimen de alquiler. Veremos cómo evoluciona la situación.
Aunque la medida no carece de cierta lógica por cuanto parece apropiado que la instrucción aeronáutica básica de pilotos de UAS la realice el Ejército del Aire, no ha sido la seleccionada por países de nuestro entorno, como Francia, donde el Ejército de Tierra francés instruye completamente a sus pilotos de UAS, como venía haciendo el Ejército de Tierra español. La fuerte oposición percibida durante las jornadas del UNVEX´12 por parte del personal de este último ejército hace entrever que la nueva normativa española se ha realizado sin el necesario consenso, dando lugar a tensiones innecesarias que serán, seguramente, fuente de problemas en el futuro. Más si cabe, cuando durante las mismas conferencias algún miembro del Ejército del Aire insinuó que tienen todo el derecho a utilizar los UAS adquiridos por el Ejército de Tierra al haber sido adquiridos con el dinero de todos los españoles, si bien matizó que deberían utilizarlos bajo un contrato de prestación de servicios o en régimen de alquiler. Veremos cómo evoluciona la situación.
Alberto
García Pérez http://www.defensa.com/
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