Estados Unidos extenderá la operación de sus vehículos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicle, UAV) o drones sobre el Caribe y el Golfo de México, con el propósito de vigilar más de cerca las rutas del narcotráfico y el crimen organizado. Así lo confirmó el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense.
Según se informó, la Administración Federal de Aviación
de los Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) ya aprobó nuevas
rutas aéreas que deberán cumplir los UAV solo armados con cámaras, en
este caso. El perímetro o patrón de vuelo estipulado por la FAA abarca
un radio de unos dos mil kilómetros y sombrea, en su ruta, a países como
Bahamas, República Dominicana, el estado asociado de Puerto Rico,
sobre todo en el denominado Canal de la Mona, ubicado entre estas dos
islas caribeñas, aparte de otras islas antillanas. Este Canal es además
un puente para el tráfico de personas indocumentadas.
Esta
decisión de Seguridad Nacional duplicará el uso de aviones teledirigidos
en el hemisferio occidental así como el número de kilómetros cuadrados
cubiertos por estos supervisores aéreos controlados por el gobierno
norteamericano. La primera base de drones para el Caribe estará
instalada en la localidad de Corpus Christi, Texas, y la siguiente será
construida en Cocoa Beach, Florida, indicaron fuentes del Departamento de Defensa. Los aparatos que se utilizarán serán los General Atomics MQ-9 Reaper (también llamados Predator B), el mismo modelo que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en inglés) usa en Pakistán y Yemen.
Desde
hace más de un quinquenio que Washington mantiene un sistema de
vigilancia en el Caribe con las aeronaves no tripuladas de observación y
ultra altitud denominadas Global Hawk (Halcón Global), que,
según expertos, cubren más espacio marítimo que los drones
tradicionales. La aparente persuasión de estos equipos y otros recursos
utilizados en la frontera con México habría movido las rutas hacia el
Golfo y el Caribe, por lo que la nueva estrategia de usar drones en esa
zona, respondería a esa nueva táctica de los grupos criminales de
tráfico de droga.
Por medio de la tecnología que posee estas aeronaves no tripuladas -nueve de las cuales forman parte de la flota de la Patrulla de Fronteras
del Departamento de Seguridad Nacional- se obtiene imágenes digitales
de tal precisión que a 60 mil pies (más de 18 mil metros) de altura
puede observarse un objeto del tamaño de un envase de leche.
La
cantidad de crímenes relacionados con el narcotráfico se habría
disparado en Puerto Rico también en los últimos años. “Necesitamos apoyo
para luchar a lo largo de la frontera caribeña para proteger a los
ciudadanos estadounidenses que están siendo asediados por la violencia”,
dijo el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, en una reunión con una comisión del Congreso, la semana pasada
Infodefensa.com A. López
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