viernes, 14 de diciembre de 2012

Brigadas Polivalentes del ejército de Tierra español

 
El Ejército está acometiendo una nueva transformación en la estructura de su Fuerza, bajo las directrices de la Directiva 08/12 del JEME, que entró en vigor el 10 de noviembre. La Directiva de Defensa Nacional  (DDN) -aprobada por el presidente del Gobierno el pasado julio- manifiesta unas valoraciones muy precisas de la evolución del panorama estratégico y marca las exigencias que el Ejecutivo español demanda de sus Fuerzas Armadas para los próximos años.
  
El nuevo  concepto apunta a un modelo de fuerzas terrestres realista y sostenible, dirigido a optimizar las capacidades operativas, teniendo en cuenta el panorama estratégico bosquejado por la DDN. El punto de partida es el de un escenario incierto de amenaza híbrida -combinación de conflicto convencional con confrontación de carácter asimétrico; un escenario complejo que requiere la puesta en juego de muchas capacidades distintas- y la existencia de la amenaza no compartida -es decir, la defensa del territorio nacional frente a amenazas que no son comunes a las de nuestros socios y aliados-.

 
De igual manera, la Directiva del JEME tiene en cuenta los proyectos gubernamentales con respecto a las FAS: el aseguramiento de una España fuerte con  la influencia necesaria en el contexto internacional y el mantenimiento de una capacidad de disuasión creíble y suficiente que evite la materialización de amenazas en nuestro entorno geográfico. El Ejército español ha de dar respuesta a todo ello con sus posibilidades presentes y futuras, teniendo en cuenta que no se parte de cero. Pese a los propios condicionantes, se busca ofrecer una respuesta rápida y eficaz al empleo de las fuerzas terrestres por parte del Gobierno, lo que exigirá una organización adaptable y flexible, cuya característica  fundamental será la polivalencia. Ésta supondrá una evolución en todos los órdenes: materiales e infraestructuras, mentalidad del personal y de la doctrina de empleo, organización y preparación para el combate.

Una Fuerza polivalente

La materialización de esta polivalencia vendrá de la mano de una Fuerza con un conjunto de capacidades que puedan dar respuesta a las exigencias operativas en todo el espectro del conflicto; contar con cuarteles generales de entidad superior a brigada, con capacidad para asumir el mando y control de cualquier tipo de fuerzas y operaciones a su nivel; transformar las actuales brigadas en Brigadas Orgánicas Polivalentes (BOP); y disponer de unas pequeñas unidades tácticas y logísticas especializadas en una función operativa, pero aptas para asumir otros cometidos.

 
Las Brigadas Orgánicas Polivalentes, cuyo impacto será esencial sobre la futura estructura de la Fuerza, serán unidades que combinarán la potencia de combate, la adaptabilidad y la capacidad de proyección. Su configuración ideal (en cuanto a elementos de maniobra) sería, según el propio Ejército un batallón de plataformas de tiro tenso, sobre ruedas o cadenas; dos batallones sobre el futuro vehículo de combate (tipo 8x8, según las tendencias actuales); un batallón dual con la capacidad 8x8 más los medios y el adiestramiento necesario para ser aerotransportado; y, por último, una unidad de reconocimiento, tipo grupo, con capacidades de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR).

 
Disponer de estas BOP ideales significaría manejar un presupuesto muchísimo más elevado del existente,  algo impensable, constata el Ejército. Sin embargo, el Ejército español adaptará este modelo a sus posibilidades reales y el resultado será dos tipos distintos de BOP. El primero constará de un batallón dual aerotransportable, dos o tres batallones más de 8x8 y una unidad de reconocimiento sin batallón de carros. El segundo, por su parte, será igual que el primero pero sustituyendo el batallón dual por un batallón de plataformas de tiro tenso (carros).

Dos modelos de transición
No obstante, estos dos tipos de Brigada Polivalente no se alcanzarán de la noche a la mañana. Por eso, su consecución pasará por la creación de dos modelos de transición: la BOP medio-ruedas y la BOP medio-cadenas. En la medio-ruedas, los batallones 8x8 estarán equipados con los medios actualmente disponibles -Blindado Medio Ruedas (BMR), Vehículo de Alta Movilidad Táctico (VAMTAC), Lince, RG-31, etc.- y la medio-cadenas se dotará con los vehículos de cadena existentes en inventario -Pizarro, TOA (Transporte Oruga Acorazado), Leopardo, etc.-. Como se ve, la implantación de este modelo supondrá una adecuación de los recursos del Ejército de Tierra, en consonancia con el escenario económico previsible a medio/largo plazo y compatible con el mantenimiento de las capacidades militares que el Ejército aporta a las FAS.

Ventajas de las BOP

Además, las BOP permitirán hacer frente, de forma permanente, a las operaciones de proyección exterior y a los compromisos internacionales, mediante la rotación secuencial de las brigadas. También aumentarán las probabilidades de contar con las capacidades adecuadas en el menor tiempo posible ante cualquier amenaza inesperada, pues se contará siempre con un conjunto de capacidades medias y homogéneas. Y, finalmente, el Ejército será capaz de responder escalonadamente ante situaciones de crisis y en todo momento estará en condiciones para afrontar la defensa de España.
El planeamiento de este nuevo modelo de Fuerza no se ha hecho a ciegas, ya que para llegar a él los analistas han estudiado detenidamente la situación y problemas planteados por la estructura actual, así como la organización de las fuerzas terrestres en diferentes ejércitos de países de nuestro entorno. Obviamente, su implantación implicará cambios sustanciales -sobre todo en la mentalidad del personal-, pero que se llevarán a efecto con calma, en un proceso no traumático, que tratará de minimizar el coste personal y familiar que pudiera generar.

Fuente: Ejército de Tierra

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 

Tecnology Militar Copyright © 2011 - 2012 - |- Template created by Leit0s - |- Powered by tecnologamilitar